Marina Adams, cuerpo y mente de la abstracción

La Peter Blum Gallery de Nueva York acoge una retrospectiva de obras sobre papel de Marina Adams, cuyo recorrido abarca tres décadas, desde 1994 hasta 2025.

Adams, residente en Nueva York e Italia, ha desarrollado un lenguaje abstracto claro y potente que analiza las posibilidades de la forma y el movimiento a través del poder estructural del color. Al entender la abstracción no como teoría, sino como una “síntesis de cuerpo y mente”, su trabajo abraza lo que John Keats denominó “capacidad negativa”: la habilidad de existir en la incertidumbre y el misterio sin aferrarse a los hechos ni a la razón. Inspirándose en la naturaleza, los textiles y las cadencias rítmicas de la poesía y la música, Adams propone un diálogo atemporal con artistas de las vanguardias —como Henri Matisse, Joan Mitchell y Willem de Kooning—, manteniendo al mismo tiempo una voz propia.

En sus creaciones, contenidos y formas intercambian una y otra vez sus posiciones, sugiriendo esas últimas recipientes, y el dibujo y la pincelada trazan los contornos de un espacio personal. El montaje esboza una evolución circular de dicha forma en el vocabulario visual de Adams, comenzando con su estancia en Italia durante los noventa. Inspirada en las estructuras esenciales de los pinos piñoneros, su serie Roma (1994) articula la relación entre línea y contorno, y en ella el borde de un árbol se convierte en el borde de una hoja. Como reflejo de su posterior traslado a Long Island en 2021, las obras más recientes de la exposición, de 2025, revelan asimismo un retorno a la naturaleza en “formas arbóreas” que han ido derivando hacia una arquitectura rítmica donde lo orgánico y lo geométrico se vuelven indistinguibles.

Una pieza clave de la presentación es la obra de gran formato llamada 1996_135x119. Esta composición integrada por tres láminas contiguas, perteneciente a una serie que se exhibió por primera vez en el loft de Heide Fasnacht en Tribeca en 1996, destaca por su energía gestual y la influencia perdurable de las formas naturales. Asimismo, varios ejemplos de la serie Erótica, de la década de los 2000, establecen un vínculo con sus abstracciones más depuradas: a través del collage y la apropiación de imágenes del Shunga japonés y el Kama Sutra, la artista utilizó telas encontradas para “revelar y ocultar” formas sexuales. Ese impulso inicial de superponer y cubrir se ha transformado desde entonces en una indagación de cómo el color y la forma ocupan el espacio como una presencia singular.

Marina Adams. Works on Paper: A Survey. Peter Blum Gallery
Marina Adams. Works on Paper: A Survey. Peter Blum Gallery

La experiencia colectiva se explora más a fondo en obras de gran envergadura, como New Alphabet (2010), compuesta por veinte hojas. Los diseños de Adams adquieren en ella la fuerza de un léxico de símbolos saturados de color que resultan a la vez ancestrales y novedosos, sugiriendo una comunicación que trasciende el lenguaje. Body and Soul (2017), entretanto, va más allá, canalizando el espíritu de improvisación de la música clásica afroamericana y la fluidez de la forma humana. En este caso, las trazas de los recipientes se hacen más evidentes: líneas curvas y orgánicas que evocan el hueco de un violonchelo o el arco de un torso en colores saturados.

Italia Tre (2019) refleja un retorno a la luz y la paleta del Mediterráneo, donde el equilibrio entre lo difícil y lo fácil se manifiesta en vibrantes planos de color entrelazados. Y el énfasis en lo orgánico y lo inmediato se evidencia en otra obra más reciente, La Danse (2024), que, en sus nueve hojas, funciona como una arquitectura rítmica donde la distinción entre las formas arbóreas de sus años formativos y su geometría posterior se entrelazan.

Un aspecto central de las obras de Adams es su rigor técnico y su compromiso con la transparencia, como se aprecia en composiciones tardías con gouache, acrílico, Flashe y crayón, evitando el brillo reflectante del óleo. Estos medios permiten mayor rapidez en la ejecución, capturando la energía del gesto inicial antes de que pueda ser sobrepensado. Sin embargo, en obras de series como A Series of Dreams (2022), Adams también empleó acuarela para conseguir un aspecto translúcido, y onírico, que se aparta de sus imágenes más opacas.

Marina Adams. Works on Paper: A Survey. Peter Blum Gallery

 

Nueva luz para el Barroco español en París

Hasta el próximo agosto, el Musée Jacquemart-André de París acoge la muestra “Esplendores del Barroco”, organizada en colaboración con la Hispanic Society of America de Nueva York. Por primera vez en Francia, se presentan al público cuarenta obras de artistas como Velázquez, El Greco y Zurbarán.

Es bien conocido que, entre los siglos XVI y XVII, España vivió un periodo de enorme prosperidad e influencia cultural, impulsado por la Contrarreforma católica. En un imperio que se extendía desde Europa hasta América, la pintura se consolidó como un vehículo simpar de expresión política y espiritual, sobre todo en los géneros del retrato y la pintura religiosa.

Se plantea un diálogo entre las composiciones de El Greco, y su espiritualidad visionaria, las muy sobrias de Francisco de Zurbarán, maestro de las escenas religiosas contemplativas, y las de Velázquez, que prestó honda atención a la psicología de sus retratados. Se estudian sus influencias italianas y flamencas, además de sus intercambios con el mundo americano.

Esplendores del Barroco. Musée Jacquemart André, París
Esplendores del Barroco. Musée Jacquemart André, París

Melissa Chiu, nueva directora del Guggenheim Museum neoyorquino

Mariët Westermann, directora ejecutiva de la Fundación Solomon R. Guggenheim, ha anunciado el nombramiento de Melissa Chiu como próxima directora del Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York. Asumirá el cargo el 1 de septiembre de 2026, mientras la firma prepara su desembarco en Abu Dhabi.

Con anterioridad, Chiu ha estado al frente del Hirshhorn Museum, desde el que ha promovido la accesibilidad radical del arte moderno y contemporáneo a través de exposiciones, adquisiciones y programas públicos. Durante su gestión en este centro, incrementó la recaudación de fondos en un 75 %, duplicó la asistencia al museo en tres años y consiguió dos donaciones multimillonarias para el Hirshhorn, las mayores en su historia. Antes fue, igualmente, responsable del Asia Society Museum.

La llegada de Chiu completará la reestructuración del equipo directivo global de Westermann, que incluye los recientes nombramientos de Lauren Stakias (Directora de Desarrollo) y Todd Quinn (Director Financiero), y la continuidad de Juan Ignacio Vidarte, Director General Emérito del Museo Guggenheim Bilbao, como Subdirector y Director de Estrategia Global.

Originaria de Australia, Chiu obtuvo su licenciatura en Historia y crítica del arte en la Western Sydney University en 1992, y su maestría en administración de las artes en 1994, en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Nueva Gales del Sur. Completó su doctorado con una tesis sobre arte experimental chino en la Western Sydney University, en 2005. Es, por último, autora y editora de varios libros y catálogos sobre arte contemporáneo, entre ellos Contemporary Art in Asia: A Critical Reader (MIT Press, 2010), y ha impartido conferencias en Harvard, Yale, Columbia, el MoMA y otras universidades y museos.

Melissa Chiu, nueva directora del Guggenheim Museum neoyorquino
Melissa Chiu, nueva directora del Guggenheim Museum neoyorquino

El Maestro de Cabestany y los mitos del románico, en el MNAC

Hasta el próximo junio, el Museu Nacional d´Art de Catalunya dedica una muestra al escultor más célebre del románico catalán: el Maestro de Cabestany, cuya obra maestra es la portada en mármol (no conservada) de Sant Pere de Rodes, en el Port de la Selva (1160-1170). Pocos datos se tienen sobre su andadura, pero sabemos que trabajó entre Toscana, Midi, Cataluña y Navarra.

La aparición de una serie de piezas procedentes de ese conjunto de Rodes y el ingreso de cinco de ellas (un relieve, dos cabezas masculinas, un fragmento de vestimenta, y la cartela del INRI de la cruz) en la colección del MNAC han sido el punto de partida de esta exposición, con la que se busca subrayar la originalidad de ese escultor itinerante en el contexto del románico europeo y la dimensión artística de esta abadía benedictina de Sant Pere de Rodes.

El recorrido reúne más de un centenar de esculturas, pinturas, manuscritos iluminados, dibujos y documentos procedentes de museos, bibliotecas y archivos nacionales e Internacionales (Cluny, Toulouse, Aviñón, París, Pisa, Cremona, Roma, Turín, Londres), incluyendo obras y documentos inéditos. De la portada perdida se exponen, por vez primera, un relieve figurado recientemente hallado, tres cabezas masculinas, la cartela del Titulus Crucis de la antigua crucifixión pétrea, un nuevo fragmento del marco de la puerta y dos documentos sobre el desmontaje de la abadía y de la fachada escultórica en el siglo XIX. Igualmente, veremos una reconstrucción hipotética de la portada y confirmará esta muestra que los mármoles antiguos reutilizados por el Maestro de Cabestany proceden de Carrara (Italia) y del Proconesio (Turquía).

De este modo, se han reunido en las mismas salas obras de arte románico, sarcófagos romanos, piezas reutilizadas o fragmentadas, relatos de viajeros, informes sobre el desmantelamiento del monasterio y testimonios de la recuperación paulatina de la memoria del lugar.

Maestro de Cabestany, Cabeza de san Pedro procedente de Sant Pere de Rodes'. Museo del Castillo de Peralada
Maestro de Cabestany. Cabeza de san Pedro procedente de Sant Pere de Rodes. Museo del Castillo de Peralada

La marquesa de Santa Cruz: cuarenta años de un periplo

El retrato de Joaquina Téllez Girón, reclinada con una lira, por Francisco de Goya es una de las obras más buscadas del aragonés en el Museo del Prado. Parece que siempre estuvo allí, pero sólo forma parte de sus colecciones desde 1986 y su historia previa no fue precisamente plácida, y pudo serlo menos.

En marzo de 1983, su entonces propietaria, María Mercedes Fernández Valdés, vendió la pieza a Pedro Antonio Saorín Bosch por veinticinco millones de pesetas, con una cláusula expresa que indicaba que no debía salir de España. Sin embargo, Saorín sí la sacó clandestinamente del país para llevarla a Zúrich, donde la adquirió el empresario Lord Wimborne.

El Ministerio de Cultura español tuvo noticias de lo sucedido tres meses después, cuando supo que el cuadro se encontraba en Los Ángeles y que se había ofrecido al Getty Museum por doce millones de dólares. El museo decidió no comprarlo ante la ilegalidad de la exportación; fue entonces cuando la obra retornó a Europa y permaneció un tiempo oculta en un laberinto de empresas radicadas en paraísos fiscales como Liberia y las Islas Vírgenes Británicas, todas pertenecientes al propio Lord Wimborne.

Rodrigo Uría inició de forma altruista negociaciones para la compra de La marquesa y su regreso a España, que no tuvieron éxito, y se anunció que el lienzo iba a ser subastado en Christie’s Londres en abril de 1986; entonces, el Estado español decidió pasar a la ofensiva legal.

Con el apoyo del abogado inglés Sir Matthew Farrer, se presentó una acción declarativa ante la High Court para demostrar que los permisos de exportación ofrecidos por los poseedores eran falsos. Basándose en un precedente judicial decimonónico, el juez Sir Nicolas Browne Wilkinson reconoció que España tenía derecho a evitar el daño económico causado por el uso de documentos oficiales falsificados.

La subasta no quedó frenada automáticamente, pero ese fallo debilitó la posición de los vendedores e incrementó la presión política en el Reino Unido. Así, Lord Wimborne aceptó negociar y, en abril de ese año 1986, sólo dos días antes de la fecha prevista para la subasta, se firmó el contrato de compra por seis millones de dólares (novecientos millones de pesetas de entonces, recabados de instituciones públicas y privadas). La marquesa volvió a Madrid, donde se expuso primero, temporalmente, en el Palacio de Villahermosa, siendo visitada por más de treinta mil personas. El Prado fue, como sabemos, su destino último.

La acogida de la prensa española conjugó la alegría por la victoria diplomática y la controversia por la cantidad desembolsada en concepto de indemnización a Wimborne, que había incurrido en la exportación ilegal; en todo caso, la operación quedó señalada como acontecimiento histórico para el patrimonio nacional. Se había evitado que una obra relevante de Goya acabara en manos de coleccionistas privados o museos extranjeros.

Para evitar que se repitiera una situación parecida, el Gobierno la declaró Bien de Interés Cultural e inexportable a través de un Real Decreto aprobado al poco de su aterrizaje en España. El caso puso negro sobre blanco las carencias de la antigua ley de 1933 y la necesidad de la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985, que determina, ya con claridad, que los bienes exportados sin autorización pertenecen al Estado y son inalienables.

Francisco de Goya. La marquesa de Santa Cruz. Museo Nacional del Prado
Francisco de Goya. La marquesa de Santa Cruz. Museo Nacional del Prado

Cuatro décadas antes, La marquesa de Santa Cruz ya había podido salir de España. En 1941, Franco tuvo intención de regalar esta pintura a Hitler, según recoge una carta del 26 de mayo de ese año del Marqués de Lozoya, entonces director general de Bellas Artes, al director del Museo del Prado, Fernando Álvarez de Sotomayor.

Himmler había visitado Madrid un año antes, mientras se preparaba la cumbre de Hendaya; el jefe de las SS recorrió las salas del Prado interesándose, sobre todo, por las obras de autores germanos como Durero y por el legado de los Austrias. También por el retrato de la marquesa, depositado aquí hasta enero de 1944, fecha en la que el Servicio de Recuperación del Patrimonio Artístico Nacional la devolvió a sus propietarios. El interés alemán en este retrato se justificaba en la lira que sujeta la marquesa, donde se aprecia un adorno que asociaron a una cruz gamada, aunque realmente se trata de un lauburu vasco.

El devenir de la Segunda Guerra Mundial y las gestiones de Eisenhower en el norte de África terminarían por frustrar esa idea, pero antes de que se aparcara, y para contentar a la propietaria legítima, la Infanta Luisa, el régimen de Franco ordenó realizar una copia del original que se iba a expropiar.

Una carta aparecida recientemente en el Rastro contenía la cifra que se abonó por el original y el número de copias. Atendiendo a ese documento, fechado el 20 de octubre de 1942, Franco abonó 1,5 millones de pesetas por el retrato, dejando a deber 9.000 correspondientes a tres copias que el Marqués de Lozoya había encargado un año antes al pintor Núñez Losada, bajo la intermediación del subdirector del Museo del Prado, Sánchez Cantón.

Hay que tener en cuenta que estas copias no pueden confundirse con otra versión más o menos coetánea al retrato original, que perteneció a la Colección Wellington y fue adquirida en 1958 por el LACMA de Los Ángeles, que la descatalogó en 1977, antes de ser localizada en 2014 entre los bienes incautados a Imelda Marcos por Filipinas.

Coincidiendo con el 40º aniversario de la recuperación del retrato de La marquesa de Santa Cruz, el Prado ha realizado una instalación especial en la sala 38 del Edificio Villanueva. Reúne la composición original y una de las copias mencionadas, adquirida y restaurada por José de la Mano.

La marquesa de Santa Cruz de Goya, junto a una de las copias recientemente localizada. Foto © Museo Nacional del Prado
La marquesa de Santa Cruz de Goya, junto a una de las copias recientemente localizada. Fotografía: © Museo Nacional del Prado

Rose Wylie, imagen antes que tema

La Royal Academy of Arts de Londres presenta, hasta el próximo 19 de abril, la mayor retrospectiva hasta el momento de la artista británica y miembro de esta institución Rose Wylie.

Célebre por su audaz práctica figurativa, que se nutre de referencias a la historia del arte, las civilizaciones antiguas, la literatura, el cine, la cultura de las celebrities, la actualidad y su entorno inmediato, exhibe en esta muestra más de noventa obras, incluyendo las más conocidas entre las suyas junto a pinturas y dibujos recientes e inéditos.

Pintora de la vida contemporánea, sus trabajos narran las épocas que ha vivido en su extensa andadura, desde su experiencia durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial cuando era niña hasta acontecimientos más cotidianos, como una tarde de verano con amigos.

Organizada temáticamente, esta antología comienza precisamente con recuerdos de su infancia, de la vida familiar y de los ataques a Londres durante la Segunda Guerra Mundial, plasmados en lienzos como Rosemount y Wing Tips and Blue Doodlebugs. En la década de los cincuenta, durante sus estudios en la Escuela de Arte de Folkestone y Dover, en Kent, Wylie se dedicó al dibujo anatómico y a la pintura figurativa y, tras una pausa en su carrera para formar una familia, a partir de los ochenta retomó su actividad creativa, estableciendo un estudio en su casa de Kent, donde aún trabaja.

La exposición acoge Room Project 2002-3, la primera gran serie de Wylie que recibió un notable reconocimiento de la crítica. Estas obras revelan la voraz ambición de esta autora por crear pinturas de gran formato que ofrezcan un mundo inmersivo y lúdico, poblado por gatos, muñecas de papel, nadadores olímpicos y la propia artista luciendo su falda de cuadros favorita. Se incluyen, asimismo, varias composiciones sobre papel, entre ellas Dientes inferiores, Autorretrato, de 2016.

Para Wylie, el dibujo es fundamental, como se aprecia en la pintura Mano: El dibujo como elemento central, de 2002 y llegada de Gante. Dibuja a diario, creando un vasto banco de memoria de referencias visuales; con el tiempo, a veces años después, un motivo visual específico, destilado hasta su esencia, encuentra su camino en un lienzo, a menudo yuxtapuesto a inesperados elementos gráficos o palabras escritas.

Varias pinturas de la serie Notas de cine se han reunido, igualmente, para esta retrospectiva, revelando la fascinación de Wylie por el séptimo arte. Se ha interesado por la forma en que la cámara puede hacer zoom para un primer plano o capturar diferentes perspectivas y ángulos dentro de la misma escena. Tomas dramáticas, junto con detalles más cotidianos, quedan grabadas en su memoria y se recrean en piezas como Kill Bill (Notas de la película), o Natural Born Killers, Long-shot (Notas de la película). Los periódicos e internet le proporcionan otra fuente de inspiración, en particular las fotografías que capturan objetos o personas en el ojo público, desde un artefacto babilónico hasta una actriz en la alfombra roja. Es el impacto visual de estas imágenes reproducidas lo que merece su atención, más que quiénes son o qué historias cuentan.

Otros trabajos abordan el consumo de información en el siglo XXI a través de la imagen mediada. Y la inspiración también proviene del entorno inmediato de Wylie: su hogar, repleto de objetos que adquieren significado para ella; el jardín con su gato, Pete; y la pequeña comunidad de vecinos que la rodea. La vida cotidiana se registra como un diario visual.

La exposición concluye con cuatro grandes pinturas monocromáticas de animales en tonos jengibre, negro, azul y rojo. Fueron realizadas por la artista pintando directamente sobre el lienzo con sus manos, dejando que la manipulación directa del pigmento determinase la imagen con una presencia visceral y táctil que refleja la energía y el disfrute de su creación. El tema es reconocible, pero es este proceso de transformar una composición más allá de la representación convencional lo que tiene significado para Wylie.

Rose Wylie. Snowwhite (3) with Duster (detalle), 2018
Rose Wylie. Snowwhite (3) with Duster (detalle), 2018

Los olvidos de Miroslaw Balka

La Galería Elba Benítez acoge, hasta el próximo 8 de mayo de 2026, nuevas obras de Miroslaw Balka bajo el título “Los olvidos”. Pueden verse fundamentalmente esculturas y dibujos que, por distintos pero poéticos caminos, abordan el asunto de la memoria y el olvido desde un punto de vista tanto personal como social y arquetípico.

Como el conjunto de la producción de Balka, las composiciones expuestas se desarrollan a partir de objetos preexistentes y de referencias históricas, acentuando en ellos las capas de significado que han acumulado —o, también frecuentemente, perdido— a través de su uso o abandono a lo largo del tiempo.

Una de las piezas es una instalación escultórica para cuya elaboración el público, al que Balka se refiere como testigos más que como espectadores, ha participado aportando felpudos de sus casas; el resultado ha sido una obra grupal situada en un espacio de transición entre la llegada y la partida.

Este autor polaco, que reside y trabaja entre nuestro país y el suyo, dota de capas de metáfora y memoria a los objetos físicos y los espacios en los que se disponen, buscando expresar cómo la historia, el pasado, inevitablemente determina la actualidad.

Balka es sobre todo escultor, pero también ha hecho suyos formatos como el vídeo, el dibujo y la instalación, valiéndose de materiales muy diversos y muchas veces simbólicos de su herencia polaca. Basando la escala de gran parte de su legado en las medidas y proporciones del cuerpo humano, el artista articula instalaciones que remiten a una puesta en escena, con las que pretende activar la presencia tanto temporal como física de sus obras.

Miroslaw Balka. Los olvidos. Elba Benítez
Miroslaw Balka. Los olvidos. Galería Elba Benítez

El Renacimiento español crece en el Museo del Prado: incorpora a su colección obras de Pedro Machuca y Pedro de Campaña

El Museo del Prado ha reorganizado su sala 49 para mostrar por primera vez, junto a trabajos de maestros del Renacimiento Italiano (Rafael, Sebastiano del Piombo), obras recientemente adquiridas de Pedro Machuca y Pedro de Campaña, ambos figuras fundamentales en la recepción y la reinterpretación en España de las innovaciones alcanzadas por Leonardo, Miguel Ángel y Rafael a comienzos del siglo XVI.

Esta nueva presentación permite al visitante ahondar en el proceso por el que los dos autores asimilaron las ideas y procedimientos del Renacimiento al otro lado del Mediterráneo y construyeron un lenguaje particular. Se contextualiza, además, el rol que desempeñaron los núcleos de Roma, Nápoles o Venecia en la formación de Machuca, una de las llamadas “águilas del Renacimiento español”, y del belga Pedro de Campaña, que después trabajaría en Sevilla, entre 1527 y 1562. Llegados a España, emprendieron, junto a otros artistas formados en Italia, como Alonso Berruguete, Bartolomé Ordóñez y Diego de Siloé, una senda que transformaría decisivamente el panorama artístico peninsular, anticipando la posterior madurez de nuestro Renacimiento.

Las nuevas obras son Bautismo de Cristo, de Machuca (Toledo, hacia 1490 -Granada, 1550) y Cristo camino del Calvario, de Campaña (en origen Pieter Kempeneer, Bruselas, 1503 – 1580). Las dos tablas evocan el tiempo en que esos modelos de Leonardo, Miguel Ángel y Rafael iniciaron nuevas vías de experimentación para toda una generación de artistas españoles muy vinculados, como decimos, al contexto italiano.

Pedro Machuca. Bautismo de Cristo, 1518-1519. Museo Nacional del Prado
Pedro Machuca. Bautismo de Cristo, 1518-1519. Museo Nacional del Prado

El Bautismo de Cristo se fecha hacia 1518-1519 y fue realizado durante la extensa estancia de Machuca en Roma: evidencia su dependencia de los modelos vaticanos asociados a Miguel Ángel y Rafael, patente en las anatomías contundentes, la monumentalidad compositiva y la luminosidad de las tonalidades. Esta obra documenta cómo el pintor integró las enseñanzas del clasicismo romano y del círculo de Rafael, con elementos que determinarían su producción posterior y que lo convertirían en una figura clave en la introducción del Renacimiento en nuestro país.

Por su parte, Cristo camino del Calvario, datada en torno a 1550-1555, acoge un manierismo pleno, derivado de la síntesis entre su instrucción flamenca y la influencia de la pintura italiana, particularmente de Del Piombo y de los discípulos de Rafael.

El claroscuro, la energía narrativa y la intensidad emocional de la imagen remiten a un lenguaje entonces muy moderno, que Campaña gestó durante su estancia en Andalucía.

Con la presentación conjunta de estas dos obras se quiere incidir en la importancia de Florencia, Roma y el Reino napolitano como focos de irradiación del Renacimiento en lengua española. Allí, en las primeras décadas del siglo XVI, jóvenes artistas como Pedro Fernández, Diego de Siloé, Bartolomé Ordóñez, Pedro Machuca y quizá Alonso Berruguete encontraron la opción de confrontarse con la cultura visual más adelantada de su tiempo.

Pedro de Campaña. Cristo camino del Calvario, 1550-1555. Museo Nacional del Prado
Pedro de Campaña. Cristo camino del Calvario, 1550-1555. Museo Nacional del Prado
Reordenación de la sala 49 del Museo del Prado. Fotografía: © Museo Nacional del Prado
Reordenación de la sala 49 del Museo del Prado. Fotografía: © Museo Nacional del Prado.

“Zodiac Machine”, el último proyecto de la Fundación Sandretto Re Rebaudengo en Madrid, entra en su recta final

Quedan apenas unos días para visitar “Zodiac Machine”, la primera exposición en España del artista interdisciplinar Justin Caguiat (Tokio, 1989). Organizada por la Fundación Sandretto Re Rebaudengo Madrid y comisariada por Hans Ulrich Obrist, la muestra podrá verse hasta el 1 de abril en la Parroquia de Santa Ana y la Esperanza, antes de viajar a la Serpentine en otoño de 2026.

Concebida específicamente para este enclave, la exposición se despliega tanto en el interior de la iglesia como en su entorno urbano, extendiéndose por plazas, escaparates y espacios del cercano Mercado de Moratalaz. El edificio que la acoge —levantado entre 1965 y 1971 en el contexto de renovación litúrgica tras el Concilio Vaticano II— fue diseñado por Miguel Fisac, una de las figuras clave del movimiento moderno en España. Su arquitectura, basada en formas puras, horizontalidad y una organización radial del espacio en torno al altar, buscaba una participación más activa de la congregación. La nave, definida por curvas convexas que optimizan la acústica, junto a patios y volúmenes anexos, configura un entorno singular que potencia la dimensión sensorial inmersiva del proyecto de Caguiat.

En este contexto, el artista articula una instalación expandida que combina pintura, escultura, fotografía, cine y sonido, y que dialoga tanto con la arquitectura como con el tejido cotidiano del barrio. La muestra encuentra además una referencia clave en la figura de Justo Gallego Martínez y su Catedral de Justo, ejemplo de creación radical y autodidacta que inspira la dimensión más libre y procesual del proyecto.

“Zodiac Machine” forma parte del programa con el que la Fundación Sandretto Re Rebaudengo Madrid viene activando espacios singulares de la ciudad desde 2020, con proyectos de artistas como Ian Cheng, Michael Armitage, Lucas Arruda, Precious Okoyomon o Pol Taburet, que desbordan el formato expositivo tradicional y se integra de lleno en el tejido urbano.

 

 

Justin Caguiat. Zodiac Machine en la Parroquia de Santa Ana y la Esperanza. Foto Juan Rayos
Justin Caguiat. “Zodiac Machine”. Parroquia de Santa Ana y la Esperanza. Foto: Juan Rayos

 

 

Nico Munuera y el vegetal acto de pintar

“Folia” designa a las hojas de los vegetales en latín, y también puede aludir a cada una de las partes iguales que surgen de doblar un papel.

A partir de las dos acepciones ha planteado Nico Munuera la serie Folia Natura, que ahora presenta en la galería La Caja Negra de Madrid y que recoge fotografías realizadas en la naturaleza junto a pinturas sobre papel. Se articulan en composiciones dobles que se relacionan de manera sencilla y se exhiben como si integraran un catálogo en el que, al pasar las páginas, la única lectura posible está guiada por la intuición ante esa dualidad de realidades formales diferentes.

Munuera sitúa al mismo nivel dos momentos temporales distintos: la experiencia y la observación del medio natural, en el que habitualmente lleva a cabo fotos que van componiendo desde hace años una suerte de archivo geológico y botánico; y el tiempo de la pintura, en la que se sumerge en su estudio cada día. El mundo vegetal y el acto de pintar se hacen, así, cercanos; se impulsan mutuamente.

Nico Munuera. Folia Natura. La Caja Negra, Madrid
Nico Munuera. Folia Natura. La Caja Negra, Madrid

Leïla Slimani: otra Goncourt escribirá el Prado

El Museo del Prado ha anunciado hoy que la escritora francomarroquí Leïla Slimani será la próxima autora en sumarse a su programa Escribir el Prado, que propone a figuras literarias de prestigio internacional tomar las colecciones y la historia de la pinacoteca como fuente de inspiración. Cuenta con el patrocinio de la Fundación LOEWE y el apoyo de Granta en español.

En esta iniciativa, que arrancó en 2023, ya han participado John Coetzee, Chloe Aridjis, Olga Tokarczuk, John Banville, Helen Oyeyemi y Mathias Énard. Slimani, Premio Goncourt en 2016 por Canción dulce, comenzará su residencia el 19 de abril en Madrid y a partir de su estancia en el museo desarrollará un texto inédito que se publicará en edición bilingüe, en español e inglés. Tendrá, para ello, acceso a las salas de exposición, los talleres de restauración, los laboratorios y almacenes, e interlocución directa con los equipos de conservación e investigación del Prado.

Además, la autora de En el jardín del otro mantendrá un coloquio abierto al público durante su residencia, que tendrá lugar el 5 de mayo de este año.

Nacida en Rabat en 1981, Slimani estudió en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po) y en la Escuela Superior de Comercio, y ejerció como periodista en L’Express y Jeune Afrique antes de dedicarse por completo a la literatura. Ha alumbrado, entre otros títulos, Sexo y mentiras (2017), El perfume de las flores de noche, basado en su paso por Punta della Dogana (2021) y el ciclo El país de los otros, cuya trilogía terminó con Me llevaré el fuego, publicada en español por Cabaret Voltaire. Por estos últimos trabajos recibió en España el Premio de los Libreros de Madrid 2021 y el Premi Llibreter 2021. En todo caso, su relato más conocido es Chanson douce (Canción dulce), que se alzó con el Goncourt por su amplitud temática y su capacidad para interrogar de forma incisiva asuntos de calado social.

El propósito de Escribir el Prado es favorecer un diálogo sostenido entre la literatura y las artes plásticas, en el marco de la estrategia del museo por abrir lecturas contemporáneas y novedosas de su patrimonio.

Leïla Slimani participará en el programa Escribir el Prado
Leïla Slimani participará en el programa Escribir el Prado

 

Mikel Chillida, próximo director de Chillida Leku

Chillida Leku, el museo y parque de esculturas dedicado al artista en Hernani, ha anunciado esta mañana que Mikel Chillida será director de este centro a partir del 1 de abril.

Nieto del escultor, Mikel Chillida ocupa desde 2019 el cargo de director de Desarrollo de Chillida Leku, desde el que esta institución señala que ha favorecido el crecimiento del museo, el desarrollo de alianzas estratégicas y su proyección internacional. Mireia Massagué, de la que toma el relevo y que ha sido su responsable en los últimos siete años, seguirá vinculada a este espacio desempeñando labores de asesoría.

La familia Chillida, a través de su portavoz, Luis Chillida, ha recalcado su confianza en el nuevo director: Tiene la convicción de que el profundo conocimiento de Mikel del legado artístico de Eduardo Chillida, junto con su firme compromiso con la misión del museo, lo sitúan en una posición idónea para liderar Chillida Leku en su próxima etapa (…). Estamos seguros de que, bajo su dirección, el museo seguirá consolidando los importantes logros alcanzados en los últimos años, al tiempo que abrirá nuevos caminos para fortalecer la conservación y la difusión de la obra de Eduardo Chillida a las nuevas generaciones. 

El museo reabrió al público en 2019, tras unos años de cierre, y desde entonces se trabaja en el fortalecimiento de su proyección internacional, el impulso de alianzas estratégicas con el sector a nivel local y nacional, la puesta en marcha de programas expositivos de alcance y la consolidación de un programa dinámico de actividades para el público. Se ha prestado atención, especialmente, a los proyectos educativos, de mediación, de inclusión y de investigación del Leku, que en 2023 obtuvo el Premio del Museo de Portimão a la Acogida, la Inclusión y el Sentido de Pertenencia, concedido por el European Museum Forum en el marco de los galardones EMYA; y, en 2024, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Ministerio de Cultura.

Mikel Chillida afirma asumir la dirección desde el compromiso de preservar, investigar y compartir su extraordinaria obra con públicos cada vez más amplios, manteniendo al mismo tiempo un diálogo activo con el presente y el futuro.

Mikel Chillida, próximo director de Chillida Leku
Mikel Chillida. Fotografía: Gotzon Aranburu / Foku Argazki Press

 

Rembrandt, Chillida, Dora Maar y otros habitantes de TEFAF Maastricht 2026

Hasta el próximo 19 de marzo, MECC Maastricht acoge una nueva edición, la trigésimo novena, de TEFAF, la principal y más prestigiosa feria europea de Bellas Artes. 278 galerías procedentes de los cinco continentes exhiben, como siempre, piezas arqueológicas, clásicas y contemporáneas.

No faltan trabajos representativos del simbolismo, el impresionismo y el expresionismo a cargo de Odilon Redon, Berthe Morisot, Claude Monet, Max Pechstein, Ernst Ludwig Kirchner y Paul Gauguin; obras redescubiertas de Jacob Jordaens o Giuseppe Bonito y dibujos de Bartolomeo Bandinelli y Dora Maar.

En cuanto a la pintura contemporánea y moderna vinculada a la abstracción, la gestualidad y la espiritualidad, la muestra reúne a autores como Arnulf Rainer, Léon Spilliaert, Emily Kam Kngwarray y Heisch; y en el terreno de la fotografía podemos citar a Robert Mapplethorpe, Sohei Nishino y el dúo formado por Anna y Bernhard Blume, que propusieron respectivamente lecturas del cuerpo, la naturaleza, la memoria y el paisaje urbano.

En el campo de la escultura, en TEFAF podremos trazar una historia material y simbólica de este lenguaje, desde la Antigüedad hasta el siglo XX: pueden contemplarse piezas funerarias del ámbito grecolatino y egipcio, como la estela ático-griega de Medeia o la estatuilla de Ptah-Sokar-Osiris, que apelan a la vertiente ritual y espiritual del medio.

Estela ático-griega de Medeia. TEFAF Maastricht 2026
Estela ático-griega de Medeia. TEFAF Maastricht 2026

El Renacimiento y la Edad Moderna están representados en la feria por relieves en cera y mármol muy delicados, como un retrato memento mori de Matthäus Carl, mientras que la modernidad escultórica llega a Holanda con piezas de Barbara Hepworth y Eduardo Chillida, en las que el espacio, el vacío y la relación táctil con las creaciones cobran protagonismo. Contemplaremos, igualmente, bustos y esculturas en bronce refinados, como el retrato de Suzanne Lion realizado por Bourdelle antes de 1929, que estrecha lazos entre la tradición artesanal y el lenguaje moderno.

En cuanto a instalaciones y obras conceptuales contemporáneas, el espectador puede acercarse a las vitrinas Necesidad VI de Berlinde De Bruyckere, que transforma el espacio expositivo en un teatro íntimo donde vida, muerte y fragilidad corporal se entrelazan a través de materiales orgánicos, espejos y referencias religiosas.

Las salas españolas en TEFAF son Bernat, Caylus, Colnaghi, DELAMANO Old Masters, Deborah Elvira, Mayoral, Montagut y Artur Ramon Art, que exhiben piezas de Alonso Cano, Jacinto Meléndez, Francisco de Goya, Diego Velázquez, Sorolla, Salvador Dalí o Pablo Picasso. Una de las imágenes estrella la presenta la inglesa Agnews: se trata de un Salvator Mundi del taller de Leonardo da Vinci.

Por otro lado, TEFAF ha anunciado que la Gemäldegalerie Alte Meister de Dresde será el centro beneficiario del Fondo de Restauración de Museos TEFAF (TMRF) de este año. Desde 2012, esta subvención anual apoya a museos internacionales en la conservación y el estudio de obras de arte significativas.

En concreto, con la financiación de TEFAF, la Gemäldegalerie Alte Meister restaurará La caza del jabalí (1616-1618), una pintura en formato monumental de Rubens. Es muy posible que esta composición fuera adquirida directamente al artista en 1627 por George Villiers, primer duque de Buckingham, antes de pasar a formar parte de la colección imperial de Praga. En 1749 se integró en los fondos de Federico Augusto II de Sajonia y desde entonces ha sido atesorada en Dresde, sobreviviendo a su traslado a la URSS durante la II Guerra Mundial; permaneció una década almacenada en Moscú antes de retornar a Alemania a mediados de la década de los cincuenta.

La caza del jabalí está actualmente oscurecida por múltiples y vastas capas de barniz amarillento (probablemente del siglo XIX) que ocultan la paleta original de Rubens. El análisis técnico por imagen ha confirmado la presencia de una ampliación bajo la que no continúa el dibujo original, lo que plantea dudas sobre cuándo se realizó esa extensión y quién fue su autor. Las primeras pruebas indican que la adición pudo haberse realizado bajo la dirección del flamenco y la investigación en curso explorará las posibles contribuciones de figuras de su entorno, como Jan Wildens, Lucas van Uden o Anthony van Dyck.

Además, TEFAF ha colaborado en su actual edición con la Kunsthaus de Zürich, el Centraal Museum de Utrecht, el Fondo Príncipe Claus y la Fundación Rey Balduino, instituciones todas ellas que presentan una exposición temática en la feria con préstamos de sus colecciones.

Rubens. La caza del jabalí, 1616-1618. Gemäldegalerie Alte Meister
Rubens. La caza del jabalí, 1616-1618. Gemäldegalerie Alte Meister

Francisco Manuel Oller y un nuevo Luis Paret se incorporan al Prado; Juan Muñoz nos dará entrada al museo dos años más

Las últimas semanas han sido ricas en noticias sobre incorporaciones a las colecciones del Museo del Prado. Se ha sumado a sus fondos Feria francesa (hacia 1876), una composición inédita del pintor puertorriqueño Francisco Manuel Oller Cestero, uno de los escasos autores latinoamericanos ligados a la vanguardia parisina del siglo XIX: tuvo relación con Camille Pissarro y Paul Cézanne y conjugó trazos cercanos al impresionismo con motivos ligados a la sensibilidad caribeña.

Su entrada en la colección del Prado posibilitará contextualizar mejor el diálogo artístico entre España, Francia y los territorios del Caribe en la segunda mitad de ese siglo XIX; por ahora, la pieza se expone en la sala 62B del edificio Villanueva, tras ser adquirida en subasta (con fondos propios de esta institución) y restaurada.

Feria francesa representa una parada de circo sumido en plena actividad, con un tiovivo, el anuncio del espectáculo circense, tenderos y visitantes que se disponen en distintos planos de profundidad. Oller se vale de una pincelada ágil y en su pieza predominan los grises, ocres y los colores suaves que evocan la atmósfera húmeda y cambiante de la capital francesa en esos años. Los edificios, ejecutados con trazos rápidos, actúan como marco para los personajes, cuidados en cuanto a gestos, indumentarias y relaciones entre ellos.

Francisco Manuel Oller y Cestero. Feria francesa, hacia 1876. Museo Nacional del Prado
Francisco Manuel Oller y Cestero. Feria francesa, hacia 1876. Museo Nacional del Prado

Por otro lado, María y Luisa, las hijas del pintor, de Luis Paret, puede verse ya en la sala 20 del museo; es parte del legado del historiador del arte Juan José Luna, y se expone junto al retrato de María de las Nieves Micaela Fourdinier, esposa de ese pintor, con el que formó originalmente una única plancha de cobre antes de ser dividida.

Datada en 1783, la composición pertenece a un periodo en el que Paret experimentaba con el óleo sobre cobre, un soporte que logra acabados precisos y brillantes. En ella, el artista enmarca la escena con un elaborado trampantojo que se asemeja a un marco de piedra adornado con cortinas doradas, un sombrero de paja, hiedra y flores, elementos que tiene en común con el retrato de su esposa y que subrayan el aire bucólico de la pieza.

Las protagonistas son María y Luisa, hijas del pintor, de tres y dos años en ese momento. Paret las representa aquí como ninfas en un paisaje natural: María porta una pandereta y abraza a su hermana, mientras Luisa juega con un perrillo y lleva una chichonera. La escena, como dijimos en plena naturaleza, puede asociarse con las ideas educativas de Rousseau, influyentes en el ambiente ilustrado que el artista conocía. En la esquina superior izquierda vemos un fragmento de columna cuyo basamento cuenta con un mascarón de función protectora, relacionado con figuras como Bes — divinidad ligada a la infancia y la fertilidad— o Medusa. Este detalle, junto a la inscripción en latín que identifica a las niñas (y en griego en el caso del retrato de la madre), probaría el interés de Paret por la Antigüedad clásica y las lenguas antiguas, rasgo raro entre sus contemporáneos españoles.

El doble retrato de las niñas y el de Fourdinier fueron elaborados sobre la misma plancha de cobre, que después se separó. Las dos obras se encontraban entre los materiales de taller que Paret planeaba trasladar a Madrid en marzo de 1787, algo antes de su retorno definitivo, revocada su pena de alejamiento. Fue en el pequeño formato donde este autor condujo a su máxima expresión la minuciosidad y el brillo propios de su talento.

Luis Paret. María y Luisa, las hijas del pintor, 1783. Museo Nacional del Prado. Adquirido en 2025 gracias al Legado Juan José Luna
Luis Paret. María y Luisa, las hijas del pintor, 1783. Museo Nacional del Prado. Adquirido en 2025 gracias al Legado Juan José Luna

Tras dos incorporaciones, una prolongación. La obra Trece riendo unos de otros del escultor Juan Muñoz, que quedó instalada en el acceso peatonal a la Puerta de Jerónimos del Museo del Prado al comenzar su exposición “Historias de arte”, continuará dos años más en su actual ubicación, gracias a la generosidad de la institución que gestiona la obra y los derechos del artista madrileño. La instalación ya ha recibido una prórroga temporal de los preceptivos permisos del Ayuntamiento.

Juan Muñoz. Trece riéndose unos de otros. Fotografía: Museo Nacional del Prado
Juan Muñoz. Trece riéndose unos de otros. Fotografía: Museo Nacional del Prado

 

De la Junta de Andalucía a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid: las instituciones anuncian sus compras en ARCO 2026

Entre las compras institucionales y corporativas confirmadas en esta edición de ARCOmadrid figuran las de la propia Fundación ARCO, que ha ampliado sus fondos con la adquisición de siete obras financiadas con la recaudación de la Cena Fundación ARCO, celebrada el pasado martes. Las piezas escogidas, con la asesoría de Tania Pardo, directora del Museo CA2M, y Joanna Zielinska, conservadora del Museum of Contemporary Art Antwerp (M HKA), corresponden a Abraham Cruzvillegas (Chantal Croussel), Lia D Castro (Martins & Montero), Katinka Bock (Meyer Riegger), Janis Rafa (Callirrhoë), Ana Laura Aláez (The Ryder), Amparo de la Sota (galería Alegría) y Sheida Soleimani (Harlan Levey Projects).

En cuanto a la Comunidad de Madrid, ha concedido su premio ARCO 2026 al dúo Los Bravú, a Federico Miró y LUCE. Las obras que ha seleccionado, y que se sumarán a las colecciones del citado CA2M de Móstoles, han sido la pintura En la grieta brilla el deseo (2025), de la galería El Apartamento; el biombo con intervención pictórica Sin título (2026), de F2 Galería; y las fotografías Toldo Cruces Almería (2024), de la galería 1Mira Madrid.

El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, ha adquirido cuatro trabajos en ARCO, por algo más de 70.000 euros, que pasarán a formar parte de la colección del Museo de Arte Contemporáneo de la capital. Se trata de Ritmo del mundo (1984), de la artista madrileña Patricia Gadea; la escultura Hemos traído al mundo a todo el mundo. Y jamás mejor dicho (2002), de Elena Blasco; la instalación Old Master (Cézanne) (2017), de Oriol Vilanova; y Wayward (2022), de Daniel Canogar.

En el caso de la Junta de Andalucía, el incremento del 45% del presupuesto para adquisiciones ha permitido a esta institución comprar once piezas, en nueve galerías, que completarán los fondos públicos del CAAC de Sevilla y el C3A de Córdoba. Con una inversión de 145.000 euros, la selección reúne creaciones de Victoria Gil, Christian Lagata, Julia Llerena, Regina de Miguel, Cristina Mejías, Julia Santa Olalla, Fernando Clemente, Natalia Domínguez y María Alcaide, compradas a Alarcón Criado, Rafael Ortiz, Àngels Barcelona, ArtNueve, Formato Cómodo, House of Chappaz, Maisterra, Sabrina Amrani y T20.

El Instituto Valenciano de Arte Moderno. IVAM refuerza su colección con una treintena de obras en las que ha invertido 555.000 euros, cifra superior a la manejada este año por el Museo Reina Sofía. Se han repartido en las adquisiciones de composiciones de veintitrés artistas: Lola Bosshard, Ana Peters, Esther Boix i Pons, Patricia Gadea, Isabel Villar, Elena Blasco, Eva Lootz, Francis (Pitti) Bartolozzi Sánchez, Nils-Udo, Juan del Junco, Luciana Novo, Sandra Monterroso, Ana Teresa Barboza, Marinella Senatore, Tania Candiani, Cristina Mejías, Marina González Guerreiro, Noemi Iglesias Barrios, Laura Palau, Lara Ordóñez, Alex Francés, Javier Garcerá e Inma Femenía.

En cuanto a Es Baluard Museu, el centro de Palma, dirigido por David Barro, incorpora cinco obras de  Damaris Pan (Fermay), Fermín Jiménez Landa (Florit/Florit), Valeria Maculan (Jorge López), Belén Rodríguez (Alarcón Criado) y Ana Laura Aláez (Pelaires).

Otra de las instituciones que habitualmente compra en ARCO, la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, se ha hecho con catorce piezas de Alicia Martín y Susana Solano (Rafael Pérez Hernando), Esther Chacón (José de la Mano), Amparo de la Sota (Alegría), Belén Rodríguez (Alarcón Criado), Sonia Navarro (T20), Darío Villalba (Leandro Navarro), Esther Ferrer y Enrique Aznar (Guillermo de Osma), Teresa Lanceta (1 Mira Madrid), Nuno Nunes Ferreira (Juan Silió) y Eduardo Chillida (Mayoral).

En el caso de la Fundación Sorigué, y con la participación de sus trabajadores en la selección de los trabajos, se suman a su colección obras de Adolfo Bimer (ATM),  Lucía C. Pino (PratsNoguerasBlanchard), Juan Asensio (Artnueve), Leo Burge, David Martínez Suárez y Diego Paonessa (ethall) y Miguel Rotschild (Jorge López).

Por último, el Centro de arte Fundación María José Jove ha comprado composiciones de Miguel Marina (Nordés), Irma Álvarez-Laviada (Luis Adelantado) y la mencionada Damaris Pan (Fermay).

Lia D Castro en Martins & Montero
Lia D Castro en Martins & Montero

De June Crespo a Gordillo: los premiados en ARCO 2026

En la segunda jornada de celebración de ARCOmadrid 2026, hemos conocido ya algunas de las salas y artistas premiados con los galardones que diferentes instituciones y firmas otorgan en la feria. Hasta una decena han recibido ya reconocimientos.

La galería Monitor (stand 9C17) ha logrado el Premio Lexus al Mejor Stand y contenido artístico. Estrella de Diego y Cuauhtémoc Medina han formado el jurado del galardón, dotado con 8.000 euros.

El XXI NEWARTaward@ARCO, fallado en colaboración con la Arts Connection Foundation, se ha entregado a la pieza Avi Loeb, de la artista Julia Scher, representada por la galería Esther Schipper; y a la obra Movimiento, de Jonas Englert, en la galería Anita Beckers.

Entretanto, la vallisoletana Esther Gatón ha sido la ganadora del X Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente, por su proyecto Lazos y Calles. Su trabajo conjuga la investigación en biomateriales flexibles con la tradición artesanal de las marionetas, y parte de la danza del paloteo para generar una experiencia visual y performativa pensada para ser disfrutada con calma.

Y June Crespo, representada por Ehrhardt Florez, ha sido la artista galardonada con la primera edición del Premio Adquisición Catapulta, concedido en colaboración con la National Gallery of Canada.

Esther Gatón, X Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente
Esther Gatón, X Premio Cervezas Alhambra de Arte Emergente

Además, la primera edición del Premio Engel & Völkers. Perfiles | Arte Latinoamericano ha recaído en la galería Commonwealth and Council+Patron y el II Premio Talento Joven en Opening. Nuevas galerías, con la colaboración de la Fundación Banco Sabadell, ha sido para Julia Padilla, representada por la galería Linse, y Venuca Evanan, de la galería madrileña Enhorabuena Espacio.

El más veterano Premio Opening. Nuevas galerías lo ha obtenido la galería senegalesa Selebe Yoon, con proyectos de los artistas Alioune Diouf y Fatim Soumaré. En este mismo galardón, la catalana Spiritvessel se ha llevado una mención especial por su proyecto de Víctor Jaenada.

Luis Gordillo, en Prats Nogueras Blanchard, recibe el III Premio ENATE-ARCOmadrid 2026; su propuesta galardonada se encuentra en el Guest Lounge y pasará a formar parte de la colección ENATE, mientras que el Premio Pilar Forcada ART Situacions – ARCOmadrid 2026 ha sido entregado a Cristina Lucas, representada por la galería Albarrán Bourdais, por la obra D.A.N.C.E. (Dynamic Algorithm, Neural Creative Evolution) 3.

El IX Premio Catalina d´Anglade ha sido para la pieza Compasso de la artista portuguesa Dalila Gonçalves, en la galería Mais Silva. Según la autora, explora la relación entre tiempo y espacio a partir de la doble lectura de esta palabra: el compás como instrumento de dibujo, que mide y estructura el espacio, y el compás musical, que organiza el tiempo y sostiene el ritmo.

Por su parte, Lola Lasurt, representada por la galería Prats Nogueras Blanchard y actualmente exponiendo en Conde Duque, ha recibido el Premio de adquisición de la Fundació Vila Casas.

Concesión del Premio Lexus al Mejor Stand y contenido artístico a la galería Monitor
Concesión del Premio Lexus al Mejor Stand y contenido artístico a la galería Monitor

Pérez Simón, Laurent Dumas, Gabriel Calparsoro y MACBA Studio, Premios A al coleccionismo en Feria ARCO 2026

La Fundación ARCO, impulsada por IFEMA, ha concedido sus Premios “A” al Coleccionismo, que este año, en su 30ª edición, suman una nueva categoría: son para Juan Antonio Pérez Simón (Premio A Helga de Alvear), Laurent Dumas (Premio A Colección Internacional), Gabriel Calparsoro (Premio A Colección Privada Nacional) y MACBA Studio (Premio A Coleccionismo Joven). Estos galardones reconocen el valor artístico de los fondos de coleccionistas e instituciones, así como el apoyo de éstos a la difusión del arte contemporáneo.

El acto de entrega de los premios se realizó el 3 de marzo en el Museo Reina Sofía de Madrid, donde a continuación tuvo lugar la tradicional cena de la Fundación ARCO, con la colaboración de Cartier, destinada a recaudar fondos para la adquisición de obras en ARCOmadrid 2026 para su colección, que alberga el CA2M de Móstoles.

Comenzando por la colección Pérez Simón, ésta comprende más de 4.000 piezas de pintura, escultura y dibujo, además de numerosas obras de artes decorativas. Igualmente, cuenta con una biblioteca de más de 50.000 volúmenes, con un fondo documental ligado a la propia colección.

Parcialmente expuestos en 2024 en CentroCentro, estos fondos integran trabajos de los maestros antiguos, obras medievales y del Renacimiento europeo y piezas barrocas y contemporáneas. Destaca la pintura italiana (Spinello Aretino, Benvenuto di Giovanni, Canaletto, Tiepolo, Bronzino o Veronese), junto a un rico conjunto flamenco y holandés del siglo XVII. Reúne igualmente a maestros de la pintura novohispana, como Rodríguez Juárez, Miguel Cabrera, José de Páez, José de Alcíbar o Manuel de Arellano, y a prerrafaelitas como Waterhouse, Millais, Rossetti o Burne-Jones. Entre los nombres españoles, figuran El Greco, Murillo, Ribera, Goya, Sorolla, Picasso, Dalí, Miró, Saura, Tàpies, Barceló o Genovés.

La colección de Laurent Dumas, gestada durante dos décadas, se ha consolidado, por su parte, como un referente para entender la evolución del arte en Francia desde los sesenta hasta hoy. Tendente a los formatos monumentales, establece un recorrido histórico desde la adaptación del arte a la sociedad mediática de los sesenta, pasando por el resurgir de la pintura y la escultura en los ochenta y noventa, hasta las nuevas prácticas del siglo XXI.

Cuenta con piezas de Jean-Michel Alberola, Erik Dietman, Fabrice Hyber, Annette Messager, Jean-Pierre Pincemin, Adel Abdessemed, Dove Allouche, Nina Childress, Hélène Delprat, Damien Deroubaix, Bruno Perramant, Georges Tony Stoll o Claire Tabouret; también con otras de creadores internacionales establecidos en Francia, como Barthélémy Toguo, Ulla von Brandenburg o Thomas Hirschhorn.

Dumas se ha comprometido, además, con los jóvenes artistas, adquiriendo obras significativas y convocando desde 2014 la beca Bourse Révélations Emerige. Y el próximo otoño abrirá el centro de arte contemporáneo Pointe des Arts, en Île Seguin, concebido para potenciar la proyección de esta escena francesa en diálogo con autores internacionales.

En cuanto a la colección Calparsoro, ésta se ha desarrollado a lo largo de los últimos quince años y consta de 170 obras, entre fotografías, esculturas, pinturas y vídeos, en su mayoría ligados a discursos sociales y políticos, como el de Isaac Julien que ahora se exhibe en el Lázaro Galdiano.

No faltan entre sus nombres Nan Goldin, Zoe Leonard, Wolfgang Tillmans, Peter Hujar, Ana Mendieta, Carrie Mae Weems, Isa Genzken, Kara Walker, Mónica Mays, Lucía Bayón, Carol Bove, Rachel Whiteread, Theaster Gates, Lorna Simpson, Glenn Ligon, Barbara Hammer, Tourmaline o P. Staff.

Recientemente se ha constituido la Fundación Calparsoro, para activar la colección a través de colaboraciones con instituciones públicas y privadas y estimular proyectos filantrópicos.

Por último, MACBA Studio, impulsado por la Fundació MACBA en 2022, se ha asentado en estos años como una plataforma pionera de jóvenes mecenas interesados en el arte contemporáneo y su papel transformador. Destinado a menores de 35 años, este proyecto fomenta el nuevo coleccionismo y la consolidación de una comunidad activa que entienda el arte como un instrumento capaz de alumbrar pensamiento crítico, inspirar nuevas miradas y abrir formas alternativas de comprender el presente.

El grupo reúne a jóvenes que emprenden su camino en el coleccionismo y a otros ya iniciados, todos vinculados por su compromiso con el museo y con el ecosistema artístico local, nacional e internacional. A través de visitas privadas a estudios de artistas, encuentros con comisarios y creadores, rutas por galerías, acceso preferente a ferias y viajes culturales, MACBA Studio ofrece a sus integrantes una experiencia que permite vivir el arte desde dentro y fortalecer la participación activa de sus miembros.

Ha contribuido a recientes adquisiciones de obras de Teresa Solar, Thomias Radin, María Teresa Hincapié, Esther Ferrer o Iñaki Bonillas, piezas que, además de engrosar el fondo artístico del museo barcelonés, representan un modelo de mecenazgo joven e implicado, que se vincula con la ciudad de Barcelona y con los retos del arte actual. A ellas se suman compras realizadas individualmente por algunos socios durante ferias como ARCO.

Pérez Simón, Laurent Dumas, Gabriel Calparsoro y MACBA Studio, Premios A al coleccionismo en Feria ARCO 2026

Laurence des Cars abandona la dirección del Louvre y Orsay estrena directora

En un momento muy delicado para esta institución, víctima del conocido robo de joyas napoleónicas en octubre de 2025, de filtraciones de agua que han afectado a su patrimonio bibliográfico, de un fraude importante en la venta de entradas (y de huelgas en demanda de mejoras salariales), Laurence des Cars, hasta ahora directora del Musée du Louvre, ha presentado su dimisión y esta vez sí ha sido aceptada por las autoridades francesas, que hace unos meses rechazaron su retirada.

En el comunicado en el que Des Cars daba a conocer su decisión, recalcaba que, durante sus cinco años de mandato, ha recordado en varias ocasiones que, pese a ser el Louvre el museo más grande del mundo y albergar un número elevadísimo de obras maestras, es sin embargo un complejo frágil, y que su transformación requiere aunar esfuerzos y energías en torno a objetivos comunes y dotarlo de los recursos suficientes.

Su sustituto será Christophe Leribault, presidente hasta la fecha del Palacio de Versalles y antes de Orsay, según ha anunciado hoy Emmanuel Macron. Especialista en el periodo barroco, ha sido, asimismo, director adjunto del Departamento de Grabados y Dibujos del propio Louvre y director del Musée Eugène Delacroix.

En su etapa en Versalles, se han puesto en marcha allí mejoras destacadas en la modernización de las instalaciones y la seguridad, para la protección de las colecciones y la prevención de incendios; probablemente no se trate de un dato menor a la hora de su elección.

En la misma jornada hemos conocido que Annick Lemoine, hasta ahora al frente del Petit Palais, dirigirá los museos de Orsay y de l’Orangerie, que están integrados dentro de un mismo organismo público. En su caso sustituye a Sylvain Amic, fallecido el pasado verano.

Doctora en Historia del Arte por la Sorbona, con anterioridad dirigió el Musée Cognacq-Jay y el Departamento de Historia del Arte de la Academia Francesa en Roma y es experta en Caravaggio y los caravaggistas.

Laurence des Cars, hasta ahora directora del Musée du Louvre
Laurence des Cars, hasta ahora directora del Musée du Louvre

Antoni Forcada obtiene el Premio de Pintura Torres García- Ciutat de Mataró 2026

La Fundació Iluro de Mataró ha anunciado que la última edición, la undécima, del Premio de Pintura Torres García- Ciutat de Mataró, que por primera vez organiza esa institución, ha recaído en Antoni Forcada, por su obra Camí de Comellans.

Forcada (El Vendrell, 1950) ha conjugado su labor profesional como arquitecto técnico con la creación artística y desde su juventud ha participado en diferentes muestras internacionales. En su veintena trabajó en los que llamó desmontables, construcciones de grandes dimensiones que trascienden el formato de los lienzos, y desde los ochenta redujo su actividad expositiva para centrarse en la investigación en torno a su propia obra. Fue el pasado 2025 cuando volvió a protagonizar muestras: en La Destil·leria de Calafell y en la Fundació Vila Casas (Can Mario).

Resultaron, asimismo, seleccionados en la convocatoria Benet Dalmau, por la obra Pujada del Cinto; Jordi Lafon, por L’interès desplaçat; Neus Martín, por Lost Poblenou; Sílvia Martínez, por Renaudie quadrat; y Guillermo Peñalver, por Paisaje nocturno. La jarana. Sus trabajos, y los del resto de finalistas, podrán verse hasta el 18 de mayo en el Ateneu Centre Cultural de la Fundació Iluro.

El galardón, dotado con 9.000 euros, ha sido concedido por un jurado compuesto, esta vez, por Juan Manuel Bonet, exdirector del IVAM valenciano, del Museo Reina Sofía y del Instituto Cervantes; Anna Capella, directora del Museu de Mataró; Emmanuel Guigon, director del Museo Picasso de Barcelona; Julio Vaquero, artista y asesor artístico de la Fundación Sorigué; y Marga Viza, directora de Cultura de la Fundación Catalunya – La Pedrera.

En anteriores ediciones, los escogidos fueron Gustavo Díaz Sosa, Antoni Perna, Marc Llacuna, Rafael Guerrero, Martín Carral, Ruth Morán, Mònica Vilert, Jo Milne y Gonzalo Elvira, cuyas creaciones pueden contemplarse en el Espacio Torres García de la Universidad Tecnocampus de Mataró.

Apoyan la concesión de este premio el Ayuntamiento de Mataró, la Fundación Torres García de Montevideo (Uruguay) y el Consulado de Uruguay, además de la Associació Sant Lluc per l’Art Mataró, fundadora de la iniciativa.

Antoni Forcada. Camí de Comellans
Antoni Forcada. Camí de Comellans

 

Antoni Forcada. Camí de Comellans
Antoni Forcada, Premio de Pintura Torres García- Ciutat de Mataró 2026

El yacimiento romano del Museo Carmen Thyssen de Málaga, accesible desde el 3 de marzo

El yacimiento arqueológico romano del Museo Carmen Thyssen Málaga se abrirá al público el próximo 3 de marzo, y ya pueden adquirirse las primeras entradas a este enclave, situado en el subsuelo del Palacio de Villalón y hallado en varias campañas de excavaciones entre 2005 y 2018. Cuenta con una extensión de setecientos metros cuadrados.

Se ofrece a los visitantes un recorrido con el que podrán acercarse a los espacios de la vida cotidiana de la Malaca romana: una domus (casa), una factoría de salazones y un ninfeo o fuente -llamado Ninfeo de los peces- que conserva algunos restos de pintura mural, además de parte del trazado viario antiguo de esta zona y tres piletas. El conjunto, datado entre el siglo I y el IV d.C., formaría parte de un entorno de trabajo en la ciudad.

Podemos ver muros de opus quadratum (sillares) que podrían corresponder con la fachada de la domus, en la zona de acceso donde el dominus (propietario) recibía a los visitantes. Una de estas estructuras sigue el trazado de la actual calle Compañía, y en ella se aprecia el vano de entrada y una escalinata descendente al interior. La otra está desplazada desde su posición original. Separadas del área residencial por un pasillo quedaban cuatro piletas para la producción de conservas de pescado, aquella fábrica de salazones. En el siglo III ésta dejó de estar activa por razones desconocidas y sólo algunas piletas siguieron utilizándose para autoconsumo de la casa.

La domus estaba distribuida en torno a un patio con pavimiento de ladrillo; se articulaba en un posible comedor con un banco perimetral (a la derecha), un espacio porticado con pilares de ladrillo (a continuación), lo que pudo ser la cocina con restos de fogones (al frente) y un espacio (a la derecha de ésta) de enlace con la zona productiva. El ninfeo, por su parte, tuvo una función práctica (de abastecimiento de agua para la zona de aseo y la cocina) y de ostentación social; quizá también un sentido religioso. Su estructura original, con tres naves rematadas en hornacinas, se ha conservado parcialmente y contaba con lujosos revestimientos: mármol, mosaicos geométricos de teselas y decoración pictórica. Y del siglo IV datan una nueva casa y otra fábrica de salazones.

En el trabajo de musealización, se han incluido tanto un espacio previo de interpretación como varios soportes informativos analógicos y dos vídeos 360, a los que se accede mediante un código QR y que enseñan la reconstrucción virtual del Ninfeo de los peces y una tienda-pescadería, para conocer con mayor detalle el yacimiento.

El yacimiento es accesible físicamente, contando con ascensor y rampas, y la proyección del espacio de interpretación cuenta con audio en español y subtítulos en inglés. Por medio de un QR se puede acceder, además, a una versión subtitulada en español para personas sordas.

Por razones de conservación del conjunto, las visitas al enclave se desarrollarán en grupos de veinte personas cada media hora, siendo imprescindible la reserva previa en alguno de los tramos disponibles. La entrada incluye la visita al museo, siendo la tarifa general de 15 euros y la reducida de 10. De esta tarifa reducida son beneficiarios los mismos grupos contemplados en el propio museo: mayores de 65 años y pensionistas, estudiantes menores de 26 años, residentes en la provincia de Málaga, familias numerosas y poseedores del Carné Joven Euro.

En cuanto al acceso gratuito, pueden beneficiarse los menores de 18 de años, las personas con discapacidad superior al 33%, los desempleados inscritos en el Servicio Público de Empleo Estatal, los estudiantes de la UMA, los profesores y alumnos de enseñanza reglada en Bellas Artes o Historia del Arte, los guías y los periodistas con acreditación oficial y los miembros del ICOM, así como los Amigos del Museo.

Asimismo, y al igual que el propio Museo, los domingos a partir de las 16:00 horas el acceso es gratuito para todos los públicos, aunque se mantendrán los criterios de aforo.

Yacimiento del Museo Carmen Thyssen Málaga
Yacimiento del Museo Carmen Thyssen Málaga