Dorothea Lange y la crisis perpetua

Verona dedica una extensa muestra a la fotógrafa estadounidense

Verona,  01/09/2026

Hasta el próximo 1 de noviembre, los evocadores espacios subterráneos del Centro Internacional de Fotografía Scavi Scaligeri de Verona acogen una amplia exposición dedicada a Dorothea Lange, quien fuera una de las figuras más relevantes de la fotografía documental en su país en el siglo pasado y creadora de algunas de las imágenes que han marcado nuestro imaginario en torno a la Gran Depresión.

Organizada por el comune de la propia ciudad italiana y producida por CAMERA Turín, esta muestra, comisariada por Walter Guadagnini y Monica Poggi, reúne cerca de dos centenares de obras y recorre el periodo más intenso de la andadura de Lange, desde aquella crisis posterior al crack del 29 hasta el internamiento de ciudadanos estadounidenses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial. Sus visiones de la migración, la desigualdad social, la discriminación y las crisis medioambientales se exploran en un recorrido que pone de relieve su talento para observar el impacto de los acontecimientos que marcan la historia en la experiencia muy terrena de los individuos.

Conocida sobre todo por su Madre migrante, una de las instantáneas que podrían formar parte de un recorrido visual histórico del siglo XX, Lange, como señaló John Szarkowski, conservador de fotografía en el MoMA durante tres décadas, fue una observadora social por elección y una artista por instinto, definición que resume su capacidad para conjugar la documentación rigurosa de instantes con un profundo compromiso humano. En sus manos, la cámara era tanto una herramienta de conocimiento como un instrumento al servicio del testimonio cívico.

Dorothea Lange. Centro Internacional de Fotografía Scavi Scaligeri. Verona, 2026

Dorothea Lange. Centro Internacional de Fotografía Scavi Scaligeri. Verona, 2026

Dorothea Lange. Centro Internacional de Fotografía Scavi Scaligeri. Verona, 2026

Esta antología propone a sus visitantes un viaje a través de los Estados Unidos de las décadas de 1930 y 1940, siguiendo a esta autora por lugares que experimentaban debacles económicas, acentuadas migraciones internas y profundas transformaciones sociales. Las primeras imágenes muestran los efectos de la Gran Depresión en las ciudades: captan las colas en las oficinas de desempleo, huelgas y manifestaciones; otras recorrerán los caminos transitados por miles de familias obligadas a abandonar sus tierras debido a la sequía, las tormentas de arena y la consecuente crisis agrícola.

A partir de 1935, Lange se unió al grupo de fotógrafos comisionados por la Administración de Seguridad Agrícola, la agencia gubernamental creada bajo las políticas del New Deal, para documentar las condiciones de vida, justamente, de los trabajadores agrícolas migrantes. Junto con el economista Paul S. Taylor, recorrió miles de kilómetros por todo el país, recopilando imágenes y testimonios que arrojaran luz sobre la pobreza y los desplazamientos interiores a gran escala que marcaron aquellos años.

Dorothea Lange. A large sign reading I am an American, 1942. The New York Public Library

Dorothea Lange. A large sign reading I am an American, 1942. The New York Public Library

Dorothea Lange. Migrant mother, 1936. The New York Public Library

Dorothea Lange. Migrant mother, 1936. The New York Public Library

Un eje central de la exposición son los campamentos improvisados ​​que surgieron a lo largo de las rutas migratorias, las llamadas «junglas», donde miles de personas vivían en tiendas de campaña y refugios precarios, sin servicios básicos y a la espera de encontrar trabajo temporal. Fue en este contexto en el que surgió la citada Madre Migrante, el retrato de Florence Owens Thompson destinado a convertirse en icono. Junto a esta imagen, la exposición presenta otras fotografías bien conocidas, como Hacia Los Ángeles, California (1937), en la que Lange reflejó las duras condiciones de vida de los retratados sin menoscabar jamás su dignidad personal.

Desde 1937, Lange y Paul S. Taylor continuaron su labor en el sur, documentando las condiciones laborales de los trabajadores empleados en las grandes plantaciones de algodón, tabaco y maíz. En ese contexto, la desigualdad social y la segregación racial exacerbaban aún más la explotación de la mano de obra agrícola: sus fotografías muestran a hombres y mujeres obligados a trabajar por salarios mínimos.

Junto a estos testimonios de uno de los momentos más duros de la historia estadounidense, la muestra también recoge los efectos concretos y paulatinos de la intervención de la Administración de Seguridad Agrícola en las condiciones de vida de estas poblaciones, que antes habían sido ignoradas en gran medida. Mientras el gobierno comenzaba a construir nuevos asentamientos para trabajadores migrantes, equipados con servicios esenciales y organizados a través de cooperativas agrícolas, las imágenes de Lange registran un cambio gradual: los rostros se vuelven más relajados, los niños regresan al juego y la posibilidad de un futuro diferente comienza a afianzarse.

Dorothea Lange. Nisei girl with baggage, 1942. National Archives and Records Administration

Concluye la exposición con uno de los capítulos más intensos y menos conocidos de la trayectoria de Dorothea Lange. Tras el ataque japonés a Pearl Harbor y la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, recibió el encargo de la Autoridad de Reubicación de Guerra de documentar el traslado forzoso de más de 110.000 personas de ascendencia nipona a campos de internamiento establecidos por el gobierno. Pese a haber expresado, junto a su marido entonces, el economista Paul Schuster Taylor, su desacuerdo con esta medida, Lange aceptó el encargo y elaboró ​​uno de los testimonios más impactantes de aquel suceso.

Sometidas a un riguroso escrutinio por parte de las autoridades militares y prácticamente desconocidas durante muchos años, estas fotografías dan fe de la pérdida inesperada de la libertad en esta población, entre ellos niños que leen cómics estadounidenses, cantan el himno nacional o juegan como sus compañeros, y ancianos que esperan, con expresión serena y resignada, ser trasladados.

Las obras seleccionadas proceden de las colecciones de la Biblioteca del Congreso en Washington y de la Biblioteca Pública de Nueva York y recuerdan cómo la mirada de Dorothea Lange continúa interpelándonos en presente y recordándonos que, detrás de las grandes crisis, las transformaciones económicas y las decisiones políticas, siempre están las vidas, los rostros y la dignidad de la gente corriente y digna que las padece.

Rondal Partridge. Dorothea Lange, Resettlement Administration photographer. California, 1936

Rondal Partridge. Dorothea Lange, Resettlement Administration photographer. California, 1936

 

 

Dorothea Lange

CENTRO INTERNAZIONALE DI FOTOGRAFIA SCAVI SCALIGERI

Cortile Mercato Vecchio, 8

Verona

Del 30 de julio al 1 de noviembre de 2026