En el marco del programa EPICENTRO, que concede oportunidades expositivas en CentroCentro a artistas en su etapa de media carrera, Carlos Cartaxo exhibe en su patio de operaciones una instalación site-specific que surge como investigación en torno a los lenguajes de la abstracción contemporánea y su relación con los nuevos constructivismos. El vallisoletano ha buscado alterar la percepción del espacio y dotarlo de nuevos significados a partir de la experiencia humana transitoria en él.
Para Cartaxo, el espacio puede cambiar de función y de sentido a través del tiempo, por lo que puede llegar a ser examinado como una pintura expandida o una escultura exenta. La fragmentación en el plano y sus cambios de dirección podrían hacer brotar un ensamblaje pictórico, un trabajo autorreferencial que se nutra de diferentes puntos de vista y en el que las formas se pliegan y despliegan y las superficies rectas y angulosas rompen con su geometría la rigidez de las líneas.
Como en otros de sus proyectos, el artista vuelve a homenajear, aunque no de manera directa, el Merzbau de Schwitters, donde el alemán integraba la arquitectura dentro de un proceso artístico. Bajo su influencia, el concepto de relieve cobra importancia en la obra de Cartaxo, que abre, así, un campo de experimentación donde la mirada del público puede percibir pintura, escultura y arquitectura simultáneamente. El entorno ya no es soporte, sino agente activo de la obra, capaz de modificar la narrativa visual a través de la luz, el recorrido y el punto de vista del espectador.

Carlos Cartaxo. In-situ, 2026