Burgos estrena bienal de arte actual

04/11/2026

Casi cuarenta creadores de una veintena de países participan, hasta el próximo enero, en la primera edición de la Bienal de Burgos, que lleva por título Afluente Panorama, dado que la ribera del Arlanzón es uno de sus escenarios, junto a museos y edificios históricos que habitualmente no pueden visitarse. El objetivo es divulgar el patrimonio arquitectónico de la ciudad al tiempo que se dan a conocer propuestas creativas recientes de carácter muy diverso, desde instalaciones a grandes esculturas de mimbre, pasando por bustos de cerámica que acompañan el curso del río, intervenciones en escaparates o videojuegos ahora emplazados en una capilla renacentista.

La cita la promueve la Fundación Caja de Burgos, coincidiendo con su centenario, y abarca hasta veintiuna sedes, con el fin de que las obras escogidas formen parte del trasiego diario del mayor número de burgaleses y visitantes. Ha sido dirigida por el gestor cultural Emilio Navarro, que ha priorizado las piezas que adoptan lenguajes cercanos, para que los espectadores aprecien que la creación se expande al terreno de lo cotidiano y no tiene por qué resultarles ajena. Se trata, además, en su mayor parte, de propuestas in situ, y que por tanto se relacionan con las arquitecturas donde se exponen o con su entorno abierto.

En el campo de las artes visuales, el joven venezolano Fausto Amundarain presenta ARCHÆ en el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua; a partir de cómics, iconos infantiles y fotografías de prensa, investiga cómo puede construirse un lenguaje visual desde fragmentos, ocultamientos y reconstrucciones.

La sudafricana Bridget Baker ha transformado la voz y las últimas notas de su madre en un vestido de seda y estandartes translúcidos que nos espera en la Sala Capitular de Ars Venerables, y que conecta memoria, pérdida y corporalidad con la arquitectura de ese antiguo convento. Y Sunah Choi ha intervenido la nave central del Museo del Retablo con Shelves, Storage, and Maquettes, un conjunto de esculturas, inspiradas en muebles para almacenar y exhibir objetos, que permanecen, sin embargo, vacías, suponiendo un contrapunto austero y abstracto frente a la riqueza ornamental de los mismos retablos.

Kim Dorland despliega en el CAB su primera individual en España, «You Can’t Predict the Weather», que reúne pinturas marcadas por su experiencia como cuidador de su esposa, entre el amor y la fragilidad. Y Ieva Epnere compila en el Museo de Burgos instantáneas sobre el antiguo apartamento de su padre y sobre las personas, objetos y espacios del propio centro, junto al vídeo Kolekcija, dedicado a la historia de una colección de arte letón en Malmö.

Santiago Escobar Jaramillo nos enseña El pez muere por la boca en el Museo de la Evolución Humana; hablamos de un proyecto fotográfico sobre comunidades de pescadores del Caribe colombiano en un contexto de violencia y narcotráfico. Y la ucraniana Zhanna Kadyrova presenta Instrument, en la Sala Venerables: una combinación de tubos de órgano con restos de munición recogidos en la región de Kiev; así, hace de un instrumento musical una reflexión sobre la guerra y las tecnologías que condicionan la vida.

A Alicia Larraín la veremos en la Quinta de San Agustín; allí nos muestra un objeto escultórico con hojas que se desprenden como metáfora del tiempo, la memoria y la adaptación humana, mientras que la finlandesa Anni Leppälä protagoniza en el CAB su estreno en nuestro país: «Visible Surfaces» recorre su trayectoria fotográfica, asociada a la Escuela de Helsinki, con imágenes sobre naturaleza, cuerpo y memoria.

Pilar Millán investiga en El Silo la memoria de la Pirámide de los Italianos, construida en el cercano puerto del Escudo tras la Guerra Civil; Lucy + Jorge Orta ofrece, también allí, una escultura textil de nueve paneles monumentales inspirada en las viviendas beduinas y sus formas de adaptación a entornos extremos; e Iván Pérez aborda las tensiones educativas y sociales mediante mobiliario escolar manipulado y fragmentos de vidrio sobre mantas usadas.

Iván Pérez en El Silo de Burgos

Diego Movilla exhibe D’après en el Museo de Burgos: desordena bodegones y naturalezas muertas mediante borrados, alteraciones cromáticas y efectos que hacen alusión a las tecnologías contemporáneas de observación. Patricia Paz ha introducido, en los escaparates de cuatro comercios históricos, cerámicas que recurren al imaginario del western para hablar de identidad, libertad y permanencia, y el esloveno Tobias Putrih ha instalado en el Paseo de la Isla una escultura monumental de paneles de aluminio, llamada CODEX de las Huelgas, inspirada en el monasterio burgalés.

Por su parte, Inés Santamaría presenta Gotas de aire en el Palacio de la Isla, un relato sobre la impermanencia, y la gerundense Ona Trepat ha rodeado un árbol de la ribera del Arlanzón con una instalación de mimbre que evoca los ciclos de la vida.

Inés Santamaría en el Palacio de la Isla de Burgos

Para los amantes del diseño y la artesanía contemporánea, Xavier Mañosa presenta en La Quinta de San Agustín piezas de arcilla que pueden funcionar como taburetes, mesas o esculturas; lo encontraremos de nuevo en el Paseo de la Quinta con Acrótera, un conjunto de cerámicas a lo largo del río.

Estefanía Padilla, creadora de Asterisque, muestra objetos modelados sin torno ni moldes, con formas asimétricas y texturas inspiradas en el paisaje almeriense, mientras que Risette, el estudio de César Moncaut, ha optado por lámparas manipulables y espejos convexos.

En el terreno de la performance, el vídeo y la animación, el cubano Luis Gárciga nos muestra Cota 1980 en la antigua capilla del Hospital Militar. A través de fotografías y una videoinstalación, imagina un encuentro simbólico entre un aviador fallecido en 1980 y su nieto. La obra se activará periódicamente.

El dúo Honey & Bunny convirtió la cena inaugural, en La Quinta de San Agustín, en una performance sobre la alimentación y sus convenciones culturales, y Meiro Koizumi ha asentado In the State of Amnesia en el Salón del Trono del Palacio de Capitanía. Se trata de una videoinstalación que relaciona un trastorno individual de memoria con el silenciamiento colectivo de los testimonios de la guerra japonesa en China.

Zilla Leutenegger ha trasladado su universo de dibujo e imagen en movimiento a la Llana de Afuera (El equilibrio) y a El Silo (The Counter) y Fernando Martín Godoy presenta en Maneras de animar, en el CAB, sus primeras animaciones, centradas en el gesto de negar.

El inglés Lewis Prosser conjuga cestería y acción colectiva en La Quinta de San Agustín, con cuatro piezas creadas para bola-cuerno, un juego competitivo, y Fernando Renes también nos enseña una selección de animaciones. Además, el colectivo británico Shynola, que ha trabajado con músicos como Radiohead, Beck, Blur o Coldplay, ha traído al CAB algunos de sus videoclips más celebrados.

Por último, la capilla renacentista del Instituto Cardenal López de Mendoza se ha transformado en un espacio lúdico de la mano de Big Stretch, Deconstructeam, Fictiorama, Herobeat Studios, Leap Studios & Hermanos Magia y Nomada Studio y sus videojuegos.

El programa incluye asimismo, en Cultural Cordón, una muestra de una selección de adquisiciones de la Colección Caja de Burgos realizadas durante los últimos diez años.

Xavier Mañosa en el Paseo de la Quinta de Burgos