«An Accounting» es la primera exposición individual de Maria Thereza Alves en la sede en Bruselas de la galería Martins & Montero, que también cuenta con una filial en São Paulo, y puede verse hasta finales de octubre. Partiendo de una asimetría —la que se da entre quienes cobran y abonan tributos—, la artista brasileña investiga de qué manera la explotación pasada de ciertas localidades mexicanas permanece inscrita en el paisaje, en los objetos y la memoria de la región.
Dos han sido sus fuentes principales de estudio: los fondos del Museo Comunitario Valle de Xico, compuesto por más de cinco mil enseres hallados y preservados por los propios habitantes de la zona, y los de la Villa Aragona Pignatelli Cortés, en Nápoles. Confrontar esos dos archivos —uno popular y comunitario, constituido por quienes heredaron el peso de la explotación; el otro, aristocrático e institucional, construido con la riqueza generada por esa misma explotación —es el gesto central de la muestra, planteada por Alves como otra forma de rendición de cuentas que desplaza el registro de la propiedad hacia la memoria de aquellos que, históricamente, fueron contabilizados pero no escuchados.

Maria Thereza Alves. An Accounting. Martins & Montero