Helena Laguna Bastante

A Helena Laguna, nuestra fichada esta semana, la hemos conocido de la mano de la última edición de Art Nou: junto a Salva G. Ojeda, presentó el pasado verano en Àngels Barcelona una muestra que se llamaba, precisamente, «la de Salva i Helena», proyecto en el que ambos nos invitaban a entender el cuerpo como un espacio de relación y transformación; Laguna subrayaba sus posibilidades de adaptación y apertura al entorno que ocupa partiendo del ejercicio de la flexión.

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, cuenta también con un postgrado en curadoría por EINA y un Máster en Investigación y Producción Artística por la Universidad de Barcelona. En el primer centro es docente, realiza un doctorado en Estudios Avanzados de Producción Artística y es residente en Hangar. Entre las citas y centros donde ha expuesto su trabajo podemos mencionar Manifesta 15, La Panera de Lleida, la Fundació Joan Miró, La Capella, Homesession, la Fundació Brossa, el MACBA, el Centre d’Arts Santa Mònica o el Centro Cultural de España en Buenos Aires. Además, ha desarrollado residencias en MORPHO (Amberes), Can Felipa Arts Visuals y L’Estruch y ha recibido otras becas de la Fundación Guasch Coranty, Casa Aymat, la Sala d’Art Jove de Barcelona, Terrassa Crea o la Fundació Tàpies, para participar en el laboratorio de investigación colaborativa POLS, guiado por Julia Spínola.

Asimismo, la artista compagina su labor creativa con proyectos de mediación y curadoría que el pasado año 2025 se materializaron en la Fundació Joan Miró y la Fundació Brossa. Se incorpora a esta sección porque queremos saber más de su producción en torno al potencial de los vínculos y ajustes del cuerpo y el gesto, desde esa diversidad de enfoques en los está iniciando su trayectoria: cultiva desde la escultura a la performance, pasando por el grabado y, como decíamos, el comisariado.

Helena Segura en "Només si fa olor de terra". Centro de Arte La Panera, Lleida, 2024

Helena Segura en «Només si fa olor de terra». Centro de Arte La Panera, Lleida, 2024

Nos explica Helena que su atención a la creación fue muy temprana y que es más que probable que guarde relación con la inclinación de su familia por el trabajo con las manos: Me cuesta trazar una línea temporal de cuándo mi práctica empezó, puesto que siempre ha habido un interés y una necesidad de trabajar de forma creativa. Creo que el primer gran motivo es crecer rodeada de una familia donde el trabajo manual estaba siempre presente: mi abuelo era carpintero, mi madre adora dibujar y siempre quiso estudiar artes —supongo que yo, sin quererlo, decidí tomar su testimonio—, mi hermana es diseñadora y mi padre es delineante y mañoso haciendo cosas en su taller. Crecí leyendo cuentos, bailando, haciendo manualidades en casa o viendo a mi padre y a mi abuelo trabajar en el taller, pero a pesar de ello creo que no fui consciente de mi interés artístico hasta la adolescencia, cuando dibujar devino una práctica diaria.

Además del cuerpo -nos explica-, el otro gran centro de su trabajo es la escritura y cada vez presta más atención a la relación de sus proyectos con los lugares donde se desarrollan o exhiben. Veremos que, paulatinamente, su obra avanza hacia la experimentación y el diálogo entre disciplinas: Después de varios años trabajando en distintos proyectos, creo que ahora, con un poco de perspectiva, puedo ver que mi obra se articula a partir de un interés sostenido por la escritura, sus límites, y por el potencial del cuerpo y el gesto como espacios de relación, atención y encuentro. Me interesa trabajar en distintos espacios y ver cómo mi práctica cambia según la arquitectura en la que se inscribe, pensar desde y con la postura, con gestos. Ver distintas formas de relación que emergen al acercarme a un lugar a través de la palabra y de los materiales que habitan.

Mi primer proyecto de investigación, «Hacer Migas. Un ensayo sobre memoria, pérdida y lenguaje», abordaba la cuestión analfabeta como un espacio de posibilidad para pensar en otras formas de aprendizaje y de memoria, tomando el caso particular de mi abuela y aunándolo con la danza y su difícil notación: cuando no se puede usar la palabra como archivo, el cuerpo encuentra formas para retener el conocimiento desde la repetición de gestos, movimientos, el sonido…

Después de este primer proyecto, y tras otros en los que aún la cuestión escrita era importante, mi práctica se torció hacia una vertiente más experimental, pensando en la improvisación en danza como una metodología para abordar la práctica escultórica. De esta premisa surgió el proyecto «Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre», título que toma las palabras de Steve Paxton (bailarín y cocreador de Contact Improvisation) como motor. Se materializó en una exposición individual en Can Felipa a inicios de este 2026, donde la improvisación me sirvió de herramienta para trabajar directamente en el espacio, buscando dialogar con él desde la escultura y la escritura, relacionándome así con su arquitectura pero también, de nuevo, con su historia y memoria.

Ahora mismo me encuentro terminando una residencia en Amberes e iniciando un Doctorado en Estudios Avanzados en Producción Artística, para los que estoy empezando una investigación reflexionando sobre el gesto de ir a tientas como un espacio o metodología para trabajar con y desde el espacio. De nuevo aquí, aunque de una forma mucho más amplia, cuerpo y palabra ocupan un lugar central como zonas de contacto y de diálogo con el exterior; como herramientas para conocer y archivar aquello que me atraviesa y me afecta.

Helena Laguna Bastante. Cucharas de pan, 2022. Serie Hacer migas. Un ensayo sobre memoria, pérdida y lenguaje

Helena Laguna Bastante. Cucharas de pan, 2022. Serie Hacer migas. Un ensayo sobre memoria, pérdida y lenguaje

En sus creaciones no predominan, como podemos intuir, unas técnicas y formatos de forma clara sobre otros, aunque el grabado fue su primer terreno; progresivamente, eso sí, le interesa más trabajar con el cuerpo, abriéndose en ocasiones a los frutos azarosos de su manejo de los materiales: Me considero una artista interdisciplinar, porque mi práctica se mueve y dialoga entre distintas disciplinas, y presta atención a los lugares en que se inserta y a las posibilidades que cada práctica puede abrir. Actualmente trabajo especialmente desde la instalación artística, puesto que ésta me permite aunar escultura, escritura, imagen, textil, grabado, dibujo…

Mi formación académica ha sido en el marco de Bellas Artes, donde me especialicé en grabado y técnicas de estampación. Elegí ese itinerario porque es una disciplina que me permitía reflexionar en términos de memoria y repetición, pero que además me posibilitaba trabajar en un taller junto a otra gente. Creo que el grabado, debido a la infraestructura necesaria para estampar, tiende a hacer que la gente trabaje de forma conjunta: se comparten los tórculos, los resultados, se ayuda a mover el papel hasta la prensa cuando este tiene un gran tamaño…

Durante mis estudios de máster en la misma facultad de Barcelona, aproveché para ampliar mi práctica y acercarla hacia la escultura. Creo que sentí la necesidad de trabajar más con el cuerpo —cosa habitual para mí, como alguien formado en danza y pilates— y a experimentar con materiales, abriendo mis procesos a resultados más inesperados y a perder un poco el control al que la representación gráfica puede tender.

Por otro lado, me he formado también en curaduría porque me interesa en gran medida escuchar y acompañar los procesos y prácticas de otres, usando la escritura como un medio para generar vínculos y ficciones.

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

A la hora de resumir sus referentes, menciona textos y artistas en su etapa de media carrera, aunque también la cada vez mayor influencia que ejercen sobre ella los espacios: Me cuesta enumerar mis principales influencias, porque creo justamente que mi práctica se basa o se mueve principalmente como respuesta a aquello que me interesa o genera curiosidad.

Actualmente, por ejemplo, trabajo especialmente de forma site-specific, dejando a mi práctica influenciarse por los lugares en los que habito o trabajo, así como los materiales que ocupan ese lugar o los restos que encuentro en ellos. De esta forma, me han llegado a influenciar desde la cabeza de un dragón en la barandilla de un monasterio a los ejercicios de Pilates que instruyo o, incluso, las cajas de editoriales que movía cuando trabajaba como librera.

Si pienso en términos más formales —o pensando en aquello que le pueda interesar más al posible lector—, creo que me influencian mucho los textos que leo y escritoras a las que admiro. Algunos textos importantes para mi práctica ahora mismo son «Fenomenología Queer» de Sara Ahmed, «Inclinaciones» de Adriana Cavarero, cualquier texto de Isabel de Naverán, y los relatos y ensayos de Lydia Davis. En cuanto al ámbito más visual y de creación artística, me interesa mucho la obra de artistas como Roni Horn, Nairy Baghramian, June Crespo, David Bestué o Julia Spínola (entre muchos).

Por último, no obstante, creo que las personas que más me influyen son mis amigas y familia. Tengo la suerte de estar rodeada de personas con mucho talento que me inspiran constantemente, desde sus pequeños gestos y rutinas hasta las piezas, exposiciones o libros que escriben aquellas que pertenecen al ámbito artístico.

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026

Helena Laguna Bastante. Una flexión, 2025-2026. Àngels Barcelona

Si repasamos algunos de sus proyectos fundamentales hasta ahora, tenemos que comenzar por el invocado Hacer migas. Un ensayo sobre memoria, pérdida y lenguaje (2022), en el que la escritura de la receta de las migas manchegas de su abuela le llevaba a reflexionar sobre las formas de transmisión de saber que no pasan por los textos escritos: Proponía reflexionar y buscar la poética en torno al cuerpo, el espacio, el gesto, el trazo, así como la unión con otros lenguajes y sus límites.

«Hacer Migas» es un proyecto de investigación abierto, entendido como un ensayo; un espacio para pensar y actuar con distintas técnicas y disciplinas, siempre intentando acercarse a la reflexión sobre las nociones, límites y tensiones de la memoria, la pérdida y el lenguaje.

Se relaciona ese trabajo de forma orgánica con el posterior Hacer un libro, en el que intentaba crear uno sin recurrir al alfabeto, ampliando vías de acceso al conocimiento: «Hacer un libro» es un proyecto de investigación artístico y editorial que surge como un intento de crear un libro sin utilizar el lenguaje escrito, partiendo de sus limitaciones a la hora de narrar la cosmovisión analfabeta y la dimensión háptica que envuelve la receta de migas manchegas de mi abuela.

A través de esta noción, se buscan formas de archivar el conocimiento sin palabras, especulando con las posibilidades que ofrece el artefacto, el cuerpo, el rastro, los procesos y los sustratos materiales que se pueden producir. Una búsqueda por materializar el lenguaje, para dar forma a un proceso.

La escritura o ausencia de ella como posibilidad se situaban, asimismo, en el origen de «Correspondencias. Un ensayo epistolar sobre el gesto», un trabajo en el que se planteaba la comunicación más allá de la letra: Es un proyecto de investigación artística que pretende explorar las posibilidades del gesto y el cuerpo como espacios potenciales para tejer relaciones capaces de generar diálogos entre cuerpos a distancia (tanto espacial como temporalmente).

Con el pretexto de la herencia epistolar de mi familia y del analfabetismo de mi abuela, se cuestiona el papel de la escritura como artefacto de comunicación. A través de un conjunto de ejercicios y acciones, reflexiono sobre la posibilidad de establecer una conexión transgeneracional más allá del ámbito de la escritura, hasta concluir con una instalación de gran formato destinada a aunar las nociones de gesto, archivo, relación entre cuerpos y danza que hilvanaron la investigación.

Helena Laguna Bastante. Correspondencias. Un ensayo epistolar sobre el gesto, 2024

Helena Laguna Bastante. Correspondencias. Un ensayo epistolar sobre el gesto, 2024

Lo llevó a cabo en 2024, al igual que Cuerpo de texto, en el que ahondaba en esa línea, compilando gestos que pueden permitir la narración y atendiendo a las conexiones entre escultura y danza: «Cuerpo de texto» es un proyecto de investigación que busca, a través del diálogo entre coreografía y escultura, modos con los que generar un archivo somático de gestos. Una búsqueda que ponga en tensión las relaciones entre cuerpo, memoria y lenguaje.

Teniendo en cuenta el analfabetismo de mi abuela, y la dependencia de su cuerpo para autonarrarse, plantea buscar nuevos modos de grabar y primar un conocimiento háptico, hilvanando la búsqueda entre coreografía y escultura a través de esa receta de migas manchegas, donde el cuerpo y el movimiento son los elementos principales en su elaboración.

El proyecto pretende hacer uso de la posibilidad coreográfica como un modo de pensar en otros posibles lenguajes que se escriban con y desde el cuerpo. Una búsqueda para poner en tensión y en diálogo lo somático como posibilidad semántica, y viceversa. Para buscar la poética que queda en los intersticios entre cuerpo y lenguaje, así como la potencialidad de la escultura como un modo de escritura.

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

Helena Laguna Bastante. Windmill, 2026. Serie Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

El siguiente paso para Helena en la exploración de aquello que queda cuando faltan las palabras fue Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, un trabajo en el que, de forma clara, se abrió a lo inesperado y a los modos del cuerpo para entrar en encuentro con su medio: Pienso a través de imágenes y sensaciones; busco generar escenas.

Me interesa situarlas las unas junto a las otras y observar qué se produce en este contacto, en este entrar en relación. Es desde aquí desde donde empiezo, desde esta zona de roce, de fricción. El deseo tuerce el cuerpo y provoca su movimiento.

Tomando como punto de partida una frase de Steve Paxton, «Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre» es un proyecto que articula escultura, escritura y movimiento para investigar y ensayar, desde la intersección entre prácticas, nuevas formas de escucha. Un pensar la práctica a partir de las maneras en que los cuerpos se inclinan, se torsionan y se desplazan para entrar en relación y afectarse, así como de las formas en que el espacio, los objetos y los materiales inciden y dialogan.

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

Helena Laguna Bastante. Improvisación es una palabra para algo que no puede mantener un nombre, 2025-2026. Can Felipa, 2026

Una flexión, la propuesta con la que participó en la muestra que pudimos ver en Àngels Barcelona hasta septiembre, suponía, por último, otro estudio de ese movimiento como forma de adaptación, escucha y apertura al entorno.

Helena Laguna Bastante. Una flexión, 2026. Àngels Barcelona

Helena Laguna Bastante. Una flexión, 2026. Àngels Barcelona

Helena Laguna Bastante. Una flexión, 2026. Àngels Barcelona

Helena Laguna Bastante. Una flexión, 2026. Àngels Barcelona

Tendremos numerosas ocasiones de acercarnos a la obra de Laguna Bastante en los próximos meses, intensos para ella: Formo parte de la exposición colectiva «És allà on vaig. Ecos d’allò que va ser i no va tornar», en Homesession, Barcelona; actualmente (del 3 de agosto hasta el 31 de octubre) estoy de residente en MORPHO, Amberes, gracias a la beca promovida por Hangar y l’Institut Ramon LLull; y durante los meses de noviembre y diciembre estaré haciendo una residencia artística en L’Estruch Fàbrica de Creació, en Sabadell. Ésta terminará el 17 de diciembre, con una presentación final de nuestros procesos.

El día siguiente, 18 de diciembre, se inaugura la exposición colectiva «PANORAMA» de la galería Reus en Mallorca, para la que he sido seleccionada; en 2027 (fecha por confirmar) tengo una exposición individual en la Sala Pere Ferrer del Monasterio de Sant Cugat, tras ganar la el premio Proyecto de Arte Contemporáneo; y del 25 de enero al 30 de abril de 2028 formaré parte de la exposición colectiva «Entre dos inicios», comisariada por Tània Vendrell en La Capella (Barcelona).

Permaneced atentos a su web (www.helenalagunabastante.com) o a su perfil en Instagram: @helenalaguna.

Helena Laguna Bastante. Una flexión, 2026. Àngels Barcelona

Helena Laguna Bastante. Una flexión, 2026. Àngels Barcelona

Helena Laguna Bastante. Una flexión, 2026. Àngels Barcelona