El noveno duque de Osuna, invitado en el Museo del Prado

Se trata de una de las mejores pinturas de Goya que conserva la Frick Collection

Madrid,
Francisco de Goya. Don Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna
Francisco de Goya. Don Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna

A partir de mañana y hasta el 24 de abril, cuando pasemos por la sala 34 del edificio Villanueva del Museo del Prado encontraremos un Goya no habitual en las paredes de este centro: se trata del retrato del noveno Duque de Osuna, Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, una obra del aragonés que forma parte de las colecciones de la Frick Collection de Nueva York y que recala ahora en la pinacoteca dentro del programa La Obra Invitada, puesto en marcha hace ahora seis años con la colaboración de la Fundación de Amigos del Museo del Prado.

Tradicionalmente la pieza se fechaba en 1798, pero una intervención de limpieza efectuada recientemente en el Metropolitan Museum apunta a que podría ser posterior y datarse incluso tras la muerte del Duque, en 1807, por su riqueza tanto en cuanto a técnica como en cuanto a tonalidades: la oscura de la casaca y la ejecución de las manos la aproximarían a la Guerra de la Independencia, como también la ausencia de la pintura en los registros de la Casa de Osuna de fines del s XVIII. Sí se menciona en la venta de los fondos de los Osuna en 1896, así que podemos pensar que la obra se encargó en algún periodo agitado, próximo a la invasión francesa, antes de que la familia del Duque, tras la muerte de este, se trasladase a Cádiz.

Hay que recordar que Don Pedro de Alcántara fue uno de los primeros patronos de Goya (también uno de los más significativos). Tras su fallecimiento, el aragonés continuaría trabajando para su mujer e hijos hasta 1817. Retrató a la familia completo en 1785, a la marquesa de Santa Cruz en 1805 y a la duquesa de Abrantes en 1816.

Al mismo Duque de Osuna también le vendió Goya su Vuelo de brujas en 1798.

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