Abre sus puertas el Centro Botín

Es la primera obra española de Renzo Piano

Santander,
© Renzo Piano Building Workshop
© Renzo Piano Building Workshop

Aunque el viernes 23 fue inaugurado oficialmente, ha sido un día más tarde cuando el gran público ha podido acceder y conocer por dentro la nueva sede del Centro Botín, un edificio al borde el mar, obra del Pritzker Renzo Piano, que ha contado en esta ocasión con la colaboración de Luis Vidal Arquitectos.

Hace seis años que comenzó a gestarse la idea de poner en marcha este proyecto, concebido como un centro de arte privado de referencia en Europa, que nace con la vocación de generar desarrollo social y riqueza en Cantabria, explotando la capacidad formativa del arte, y de potenciar, al mismo tiempo, la internacionalización de Santander. El Centro Botín, que será un espacio vivo, un lugar propicio para el encuentro, con uno mismo y con los demás, contará con una superficie total de más de 10 000 metros cuadrados y rescata para la ciudad el antiguo parking del Ferry. Una de sus características más evidentes es el revestimiento de una piel de cerámica compuesta por 270 000 piezas circulares que reflejan la luz y los colores cambiantes del Cantábrico y del cielo.

El edificio está separado en dos volúmenes, conectados entre sí por una estructura de plazas y pasarelas de acero y vidrio, el denominado pachinko (nombre procedente de una máquina de pinball japonesa). El volumen oeste es el destinado al arte, con dos salas de exposiciones en dos plantas que suman 2500 m²; y el este contiene las zonas dedicadas a las actividades culturales y formativas, con un auditorio para 300 personas, aulas formativas y espacios de trabajo. Además, el centro contará con una taberna marinera llamada “El Muelle”, dirigida por el chef Jesús Sánchez, una tienda  y una azotea que permitirá disfrutar de una nueva mirada a la ciudad y a la bahía.

Aprovechando la apertura del Centro Botín, los Jardines de Pereda han sido remodelados y ampliados por el paisajista Fernando Caruncho, en colaboración con Renzo Piano. Han doblado su extensión y triplicado las zonas verdes hasta llegar al mar, de modo que el proyecto arquitectónico y el paisajístico se complementen y cobren una importancia similar. Para el arquitecto italiano, la idea de plaza para que la gente se encuentre es también parte de la belleza de un edificio.

Dirigirá el centro Fátima Sánchez, que continuará e impulsará el programa de Artes Plásticas de la Fundación, atendiendo a tres ejes: formación a través de becas y talleres internacionales dirigidos por artistas; investigación del dibujo de los grandes maestros españoles, y divulgación mediante exposiciones internacionales producidas por la propia Fundación y fruto de sus programas de investigación y formación.

La Comisión Asesora de Artes Plásticas de la Fundación Botín se encargará de desarrollar el programa expositivo del Centro Botín, bajo la dirección de su presidente y exdirector de la Tate Modern, Vicente Todolí. También forman parte de ella Paloma Botín, Udo Kittelmann, Manuela Mena, María José Salazar y Benjamin Weil.

Imagen del Centro Botín © Fundación Botín. Belén de Benito
Imagen del Centro Botín © Fundación Botín. Belén de Benito

 

Centro Botín. Sala de exposiciones. Imagen: Enrico Cano
Centro Botín. Sala de exposiciones. Imagen: Enrico Cano

 

CARSTEN HÖLLER, EL ESCOGIDO PARA HACER LOS HONORES

n_centro_botin_expos_inauguralesAunque son tres las muestras inaugurales, destaca especialmente la dedicada a “Carsten Höller”, que es además su primera gran monográfica en España. Conocido por sus toboganes y sus lúdicas instalaciones interactivas, Höller presenta en Santander una selección de catorce obras, algunas nuevas y otras ya conocidas como Y (2003) o Elevador Bed (2010), que permitirá a quien lo desee (previo pago de entre 250 y 350 euros) pasar una noche en ella. Que el trabajo de este reconocido artista de origen belga haya sido el escogido para abrir el Centro Botín no ha sido una decisión caprichosa, sino que responde al interés de la Fundación de que el arte constituya una experiencia fruto de la relación activa entre el visitante y la obra de arte. Y es que la contemplación de las piezas de Höller es lo más parecido a un parque de atracciones para la mente.

Además de la de Carsten Höller, que ocupa toda la segunda planta, podemos ver también “Ligereza y atrevimiento. Dibujos de Goya” una muestra realizada en colaboración con el Museo del Prado, que se enmarca dentro de la línea de investigación sobre los dibujos de grandes artistas españoles desde el siglo XVII hasta nuestros días que venía desarrollando la Fundación Botín. Esta exposición sobre Goya está comisariada por José Manuel Matilla, responsable del Departamento de Dibujos y Estampas del Museo del Prado, y Manuela Mena, responsable de Conservación de pintura del siglo XVIII y Goya del Museo del Prado y miembro de la Comisión Asesora de Artes Plásticas de la Fundación Botín. Tras cinco años de trabajo y colaboración entre ambas instituciones, coincidiendo con la inauguración se ha presentado también el primer volumen del catálogo razonado de los dibujos de Goya.

La colección de arte de la Fundación Botín también tendrá su espacio en el nuevo centro y será objeto de distintas presentaciones a lo largo del año. Ahora, bajo el título “Arte en el cambio de siglo: una selección de obras adquiridas en la última década”, se exhiben piezas de aquellos artistas que han dirigido alguno de los Talleres de Artes Plásticas en los últimos veinte años, así como de los beneficiarios de las Becas de Artes Plásticas de la Fundación Botín, entre los que encontramos a Lara Almarcegui, Miroslav Balka, Carlos Bunga, Tacita Dean, Carlos Garaicoa, Mona Hatoum, Antoni Muntadas y Juan Uslé, entre otros. Esta exposición tiene por objeto mostrar, desde el punto de vista de la forma y el contenido, el panorama actual de la práctica artística, así como hacer un repaso de cómo han evolucionado las formas artísticas clásicas.

Posteriormente, en octubre, se exhibirá una retrospectiva de Julie Mehretu, que será la mayor que se le haya brindado hasta ahora en Europa.

Por otro lado, Cristina Iglesias, Premio Nacional de Artes Plásticas en 1999, ha diseñado específicamente para el entorno del Centro Botín y los Jardines de Pereda Desde lo subterráneo, una pieza realizada con piedra, acero y agua. La componen cuatro pozos y un estanque en el que se simulan las algas que podrían existir “en un posible jardín submarino, rebosando hacia la superficie”, según la autora. Iglesias, representada a partir de ahora en la colección de arte de la Fundación Botín, dirigirá también, en breve, otro Taller de Artes Plásticas en Villa Iris y contará con una exposición en el mismo Centro Botín.

 

Imagen del Centro Botín © Fundación Botín. Gerardo Vela
Imagen del Centro Botín © Fundación Botín. Gerardo Vela

 

 

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