La Viena privada que diseñó Loos

El Museu del Disseny revisa su obra por primera vez en España

Barcelona,
Adolf Loos
Adolf Loos

Desde mañana se presenta en el Museu del Disseny barcelonés, antes de recalar en marzo de 2018 en CaixaForum Madrid, la primera exposición en examinar en España la arquitectura de Adolf Loos, impulsor en Austria de una revolución estética contraria a los principios de la Secesión Vienesa y defensora de la austeridad y de los valores del clasicismo.

La exhibición llevará por título “Adolf Loos. Espacios privados”, ha sido comisariada por Pilar Parcerisas, y desgranará las fuertes convicciones de Loos, el llamado moralista de la arquitectura, en relación con la defensa de la economía de medios a la hora de construir exteriores, en oposición al ornamento sin función, y también su tratamiento distinto de los interiores.

Nacido en Brno y fallecido en Viena, Loos puso los cimientos de la arquitectura austriaca y europea del s XX al encontrar un nuevo orden estético para el nuevo orden social generado por la I Guerra Mundial, proponiendo caminos para la armonía entre las esferas pública y privada en un periodo convulso y necesitado de certezas, de ahí su afán por recuperar la columna y los revestimientos clásicos y por proponer soluciones sólidas y adaptadas al momento económico.

La muestra prestará atención al contexto, no solo histórico, también cultural (literario, filosófico y arquitectónico) en el que desarrolló Loos su obra y en el que podemos entender sus construcciones, sobre todo las estancias interiores de casas y apartamentos en los que el de Moravia materializó sus ideas más revolucionarias, buscó potenciar la intimidad y la comodidad como vía de escape a una industrialización creciente en el ámbito laboral y creó un mobiliario doméstico que hablaba ya de nuevas formas de habitar. En esa línea, se ahondará también en el impacto de su producción sobre la de Le Corbusier o Mies van der Rohe, el primero ya objeto de una muestra extensa en CaixaForum hace tres años.

En el Museu del Disseny, y después en Madrid, podremos ver un centenar de reproducciones de los interiores que Loos diseñó -algunos pudo materializarlos, otros no- y piezas de mobiliario. La mayoría proceden de la colección Hummel y otras han sido cedidas por la Albertina, la Architekturmuseum der Technische Universität de Munich, el Historisches Museum der Stadt de Viena y una colección privada británica.

“Adolf Loos. 1870-1933. Espacios privados” en el Museu del Disseny
“Adolf Loos. 1870-1933. Espacios privados” en el Museu del Disseny

LA RIQUEZA, EN EL INTERIOR

La diferenciación nítida entre interiores y exteriores es clara en las obras que Loos desarrolló durante treinta años: tanto en el Café Museum vienés como en la Villa Müller de Praga, separadas en el tiempo por esas casi tres décadas, diseñó fachadas austeras, discretas y casi mínimas que contrastaban con espacios interiores opulentos en los que manejaba materiales exquisitos. Adiós a la representación.

Adolf Loos. Knieschwimmer, sillón con descanso de rodillas. Colección Hummel, Viena
Adolf Loos. Knieschwimmer, sillón con descanso de rodillas. Colección Hummel, Viena

Los conceptos de interior y exterior también fueron vitales para Lloyd Wright, Le Corbusier y Mies van der Rohe. Para Wright no solo las grandes pérgolas y las logias definían los espacios protegidos del exterior, también cumplían esa función los mismos materiales, la madera o la piedra natural. Los utilizaba tanto dentro como fuera para dar la impresión de que las limitaciones de la casa tradicional habían desaparecido. Mies van der Rohe mantuvo ideas parecidas, pero Loos no fue tan radical en este aspecto: para él, el paso del interior al exterior siempre había de ser consciente, y a la salida le confería carácter áureo.

Frente a la rigidez de la corriente historicista, defendió en los interiores el confort británico, separando esta esfera personal de la social y la laboral y adoptando una noción de vivienda como refugio en el que convergen el construir, el habitar y el usar. Prescinde de objetos inútiles y diseña muebles estrechamente adaptados a los lugares donde se situarán, llegando a jugar un rol distributivo: muebles de esquina que ofrecen intimidad y recogimiento, camas y armarios empotrados, espejos que agrandan el espacio, ventanas interiores que dejan pasar la luz y que obligan a mirar adentro y no hacia fuera…

Partía de la noción de cubo vacío para crear un conjunto de espacios de diferentes alturas acordes al uso que les dará quien los habite: el residente es el intérprete de la creación de Loos, inacabada si no es vivida. Lo explicó así: No proyecto planes, ni fachadas, ni secciones. Proyecto espacio. En realidad, no hay ni planta baja, ni piso superior ni subsuelo, sólo hay espacios (piezas) que se comunican, vestíbulos, terrazas. Cada pieza (espacio) necesita una altura determinada: la del comedor difiere de la de la oficina. Es por eso que los techos tienen alturas diferentes. Es una vía para permitir que el individuo desarrolle su espíritu (Geist) libremente en el interior de su casa.

En opinión de Loos, el modernismo no había contribuido realmente a la modernidad, porque sus arquitectos inventaban las formas haciendo caso omiso a las necesidades y propiedades de los materiales. Su amigo Karl Kraus, conmemorando en una publicación uno de sus cumpleaños, lo refrendó: Adolf Loos y yo no hemos hecho más que demostrar que existe una diferencia entre una urna y un orinal, y que en esta diferencia es donde la cultura goza de libertad de movimiento. Sin embargo, los otros, los optimistas, se dividen entre los que usan la urna como orinal y en los que usan el orinal como urna, sin tener en cuenta lo que es un monumento y lo que se espera de un objeto de uso cotidiano.

 

“Adolf Loos. 1870-1933. Espacios privados”

MUSEU DEL DISSENY

Plaça de les Glòries Catalanes, 37-38 

Barcelona

Del 14 de diciembre de 2017 al 25 de febrero de 2018

 

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