Por Andrea Martín
Como cebollera e historiadora del arte, veo realmente trágico que este tipo de centros, que se desviven por difundir el arte a los distintos sectores de la población, se vean obligados a suspender su actividad por falta de fondos. Y más cuando esta fundación es la sede de la obra de Patxi Buldáin, magnífico artista de renombre internacional, conocido por dejar su huella en las vanguardias del siglo XX.Anciano de edad pero joven de espíritu, este genio del arte no ha dejado de crear e innovar durante toda su vida. Pena que sea el dinero – y no precisamente el señor de la guadaña – quien haya decidido determinar la muerte de su obra.
Réquiem a la Fundación Buldain de Huarte.
Andrea Martín Leache
