Manaut Viglietti, un viaje de vanguardia y una doble vocación

El Museo Ibáñez almeriense le dedica una retrospectiva

Olula del Río, Almería,  18/09/2026

José Manaut Viglietti nació en la localidad valenciana de Lliria en el año clave de 1898 y su pertenencia a una familia con inquietudes culturales y bien relacionada le permitió formarse en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos y, años más tarde, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

En los años veinte sería pensionado en la Residencia nacional de paisajistas, que estaba ubicada en el Monasterio del Paular de Rascafría y, a continuación, obtuvo una beca que le permitió viajar a Francia, Bélgica y Holanda y extender su conocimiento sobre el impresionismo y el resto de vanguardias (también sobre Vermeer, Rembrandt o Hals); residió, de hecho, hasta 1927 en Francia y pudo protagonizar varias muestras en los salones de París.

A su regreso a España, conjugó sus labores como artista con la enseñanza del dibujo, la teorización de la historia del arte y las actividades políticas, hasta su fallecimiento en 1971.

Estrechamente vinculado a Joaquín Sorolla, que influyó de forma determinante en sus métodos de trabajo, y discípulo de Cecilio Pla, otro valenciano autor de una obra ante todo diversa, deudora de la luz mediterránea, Manaut es objeto de una retrospectiva este otoño en el Museo Ibáñez de Olula del Río, en Almería. Cuenta con cerca de cuarenta piezas, casi siempre lienzos, pero también dibujos, grabados y un abanico; en algún caso inéditos.

José Manaut. Lita con abanico, 1964. Colección Fundación Manaut

José Manaut. Lita con abanico, 1964. Colección Fundación Manaut

José Manaut. Autorretrato, 1959. Colección Fundación Manaut

José Manaut. Autorretrato, 1959. Colección Fundación Manaut

Bajo el comisariado de Javier Pérez Rojas y David Gutiérrez Pulido, nos invita esta antología a revisar las claves de su lenguaje, propio pero determinado por su conocimiento vasto de la pintura europea: riguroso en el dibujo, sensible y luminoso, atento a la figura humana y también al paisaje mediterráneo.

Los dos polos fundamentales de influencia para el valenciano, al margen de su periplo internacional, fueron el Museo del Prado y su admirado Sorolla. En la pinacoteca, desde su llegada a Madrid en 1919, realizó numerosas copias de los maestros (a El Greco lo estudió, además, en Toledo). En cuanto a Sorolla, fue su profesor en San Fernando y sabemos que, igualmente, lo recibía en su estudio y le regaló consejos que le serían muy útiles; entre ellos, justamente, el de conceder una importancia vital al dibujo.

Abierto a cualquier oportunidad para ampliar su bagaje, Manaut visitó a Mariano Benlliure y se acercó con frecuencia a la Biblioteca Nacional para analizar obras ilustrativas del Quijote y trabajos de Muñoz Degrain, planteando comparaciones entre su producción y la de El Greco.

En París no dejaría de dibujar tipos galos, sobre todo mujeres, incluso en las páginas de sus cuadernos, en hojas sueltas o pequeños trozos de papel: captaba con agilidad sus impresiones y su visión de los espacios públicos, en ese caso muy franceses, como jardines, cafés o teatros. De vuelta a nuestro país, una de las localidades que más le interesó fue Ronda -donde fue docente, al igual que en Tortosa-; de sus viajes dio cuenta en diarios, donde, además, escribía descripciones interesantes de lo pintado.

La Guerra Civil supuso un freno en su carrera: militante comunista y masón, sería destituido y encarcelado, pero tras regresar a Madrid desde su exilio en Durango logró una plaza como profesor en el Liceo Francés, emprendiendo entonces, asimismo, una destacada labor como pedagogo, crítico e historiador del arte que lo llevó a viajar por los países mediterráneos y a publicar diversas monografías de artistas, una de ellas sobre el autor de Triste herencia. Estudió a fondo, también, la pintura grecorromana, a Caravaggio y a Ribera.

La exhibición puede visitarse hasta el próximo 29 de noviembre y para su recorrido se han escogido obras significativas de cada una de las etapas de Manaut: veremos su dibujo académico de la Victoria de Samotracia, lienzos realizados en Valencia o el Paular de sello impresionista, retratos y estudios de su fase parisina, paisajes y escenas cotidianas del periodo posterior a la citada Guerra Civil, incluyendo varias composiciones de asuntos tormentosos asociadas a la contienda o el exilio. Procuró, asimismo, el dominio de cada una de esas técnicas.

José Manaut. Boceto para Orillas del Sena, hacia 1924-1925. Colección Fundación Manaut

José Manaut. Boceto para Orillas del Sena, hacia 1924-1925. Colección Fundación Manaut

José Manaut. Paisaje valenciano, hacia 1920-1923. Colección Sebastián Peris Máñez

José Manaut. Pesadilla real, hacia 1949. Colección Fundación Manaut

José Manaut. Pesadilla real, hacia 1949. Colección Fundación Manaut

 

«José Manaut. Del Impresionismo al Expresionismo»

MUSEO IBÁÑEZ

C/ Museo, 7

Olula del Río, Almería

Del 12 de septiembre al 29 de noviembre de 2026