El que continúa siendo el único certamen internacional de cine de arquitectura de España, BARQ Festival, cumple un lustro. Su próxima edición llegará primero a Barcelona, la próxima semana, y ya en diciembre a Madrid, y llevará por lema «Habitar de otra manera». Los documentales que integrarán su programación han sido seleccionados por su puesta en cuestión de lógicas urbanas asentadas o por abordar las relaciones de las personas con los espacios que las rodean, que en ocasiones tendrán elevado valor patrimonial, como la racionalista Casa Gomis de El Prat de Llobregat, y otras serán comunidades vecinales con sus propios desafíos.
Coincidiendo con la elección de la Ciudad Condal como Capital Mundial de la Arquitectura en este año, BARQ presentará siete largometrajes y nueve cortos en los Cinemes Girona de Barcelona y el DHub, del 3 al 8 de noviembre, y el 2 de diciembre en Madrid se proyectará la obra ganadora. Inaugurará la cita La Ricarda, melodía de una casa, de Morrosko Vila-San-Juan, que nos adentrará en la historia y los desafíos actuales de la citada Casa Gomis, quizá afectada por la ampliación del aeropuerto barcelonés. Cuenta con la participación de Melissa Gomis y Bea Sarrias. La clausura, por su parte, tendrá sello madrileño: será Madrid, Ext, un retrato peculiarísimo de la ciudad a medio camino entre la melancolía y la denuncia, tejido por Juan Cavestany.
Conocemos también los largos en la sección oficial, de orígenes tan diversos como Brasil, Bélgica, México, Estados Unidos, Noruega, Suiza o Irak. Copan, de Carine Wallauer, retrata un inmenso bloque de apartamentos de São Paulo entendido como metáfora del mismo Brasil; Comme un château fort, de Lou Colpé, recuerda el regreso a su hogar de la directora tras la muerte de su pareja y cómo esta vivienda se transformó con su duelo; Stardust: a story of love and architecture nos propone conocer mejor a la pareja formada por Robert Venturi y Denise Scott Brown, y sobre todo las contribuciones de esta última a la arquitectura moderna; y The New Museum nos introduce en las controversias que rodearon el Museo Nacional de Noruega.
Por último, Barbara Buser- Swiss pioneer of sustainability homenajea a la arquitecta que salva edificios de la demolición utilizando materiales recuperados y The lions by the river Tigris ensalza la lucha por la salvación de Mosul de un pescador, un músico y un coleccionista.

Morrosko Vila-San-Juan. La Ricarda, melodía de una casa
En cuanto a los cortos a concurso, son nueve y tres de ellos proceden de Francia: Our homes do not exist, de Anna Lamour, nos lleva de viaje en Super 8 por Atenas y sus casas abandonadas; Al Basateen, de Antoine Chapon, se fija en la resistencia de un barrio de Damasco a la construcción de rascacielos; y Verdigris, de Chloe Brenan, toma a París como caso de estudio para analizar cómo la arquitectura condiciona el movimiento de los vecinos y la estandarización. La chilena Bajo el cristal, de Sara Vardè de Nieves, profundiza en la extinta Villa San Luis, un conjunto de viviendas sociales construido en el gobierno de Salvador Allende; la irlandesa Tin City, de Feargal Ward, descubre una ciudad falsa en Alemania levantada por el ejército británico para su entrenamiento durante el conflicto de Irlanda del Norte; la alemana In Retrospect, de Mila Zhluktenko y Daniel Asadi Faezi, nos lleva a arquitecturas que asociamos al odio, como la Villa Olímpica de Múnich; la ucraniana (Re)convered memory, de Oleksandra Pletenetska, revisa las luchas pasadas y recientes por preservar un edificio histórico en Kiev; y Villa 187, de Eiman Mirghani, rodada en Sudán y Qatar, subraya la dureza del abandono obligado del hogar familiar.
Fuera de competición podrá verse Construir espacio público, de Carme Puche Moré, un corto en el que Anna Bofill Levi e Imma Jansana charlan sobre su vida y trabajo en el edificio Walden 7.
Podemos consultar horarios y reservar entradas en https://barqfestival.com/

Juan Cavestany. MADRID, EXT.