Florentino Díaz: humor en la desolación

Florentino Díaz. La casa desolada, LME Florentino Díaz. La casa desolada, LME

La Galería Astarté muestra sus últimos trabajos coincidiendo con APERTURA 2013

“Florentino Díaz. La casa desolada, LME”

GALERÍA ASTARTÉ
c/ Montesquinza, 8 1º izda
28015 Madrid
Del 19 de octubre al 9 de noviembre
De lunes a viernes, de 10:00 a 14:00 horas
De martes a viernes, de 16:30 a 20:30 horas
Sábados, de 11:00 a 14:00 y de 16:30 a 20:30 horas

Tras un tiempo alejado del circuito expositivo y centrado en el trabajo silencioso, Florentino Díaz participa en el arranque de la temporada en las galerías madrileñas de la mano de la sala Astarté, que exhibe en la muestra “La casa desolada, LME”, abierta hasta el 9 de noviembre, sus últimas obras, piezas que manejan siempre la idea de “casa” como eje de sus planteamientos y que de nuevo desvelan la ironía cruda y la rotundidad formal característica de la producción de Díaz.

El artista ha construido pequeñas casas que contienen mensajes de crítica social y moralizantes y en las que, en sus palabras, casi nada es lo que parece y cada vez resulta más difícil habitar. Junto a ellas, veremos esculturas de madera que, en sus títulos y en los personajes de tebeo que en ocasiones representan, mantienen esa ironía cargada de intenciones.

Con madera reciclada y materiales de desecho, Díaz ha llevado a cabo, por ejemplo, un pequeño mapa de España que refleja el estado de un país a medio camino entre la construcción y la demolición. Sobre él escribió: “prevaricación nacional”, “corrupciones S. A.” y finalmente las siglas LME.

Nacido en la localidad cacereña de Fresnedoso de Ibor, este artista vive y trabaja en Madrid, donde expuso por primera vez en 1988, en la Galería Ángel Romero. Desde entonces ha mostrado sus trabajos también en la Galerie Lösekrug de Berlín, la Galería Fúcares de Almagro, la Galería Bores & Mallo de Cáceres, la sala Max Estrella o Trinta y ha participado en ferias como ARCO, Art Chicago o Art Cologne.

En la propuesta que este otoño presenta en Astarté vuelve a exponer sus reflexiones sobre nuestro modus vivendi, los emblemas de la identidad nacional española o los estereotipos surgidos del mundo doméstico mediante una escultura que podríamos calificar como “pobre” en cuanto a los medios empleados, pero variada y rica en lo formal.


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