Cuando el color cobra vida

De Albers a Los Dalton, el MUN explora cómo experimentamos el color

Pamplona,  23/09/2026

Coincidiendo con su segunda década de actividad, el Museo Universidad de Navarra ha iniciado una nueva etapa bajo la dirección artística de Gabriel Pérez-Barreiro y con el propósito de reforzar precisamente aquello que lo distingue: su condición de museo dentro de una universidad. Así, su programación buscará favorecer el encuentro del arte con otros campos de conocimiento y, cada año, tendrá como hilo conductor un tema que permita establecer conexiones entre disciplinas. El primero será la atención, entendida no solo como una capacidad individual, sino también como una forma de acercarnos a los demás y a cuanto nos rodea.

En ese contexto se presenta “En vivo y en directo: color, percepción y experiencia”, la exposición con la que el MUN arranca esta nueva andadura y que podrá visitarse hasta el 7 de febrero de 2027. Su planteamiento responde ya a esa voluntad de ampliar perspectivas al sumar al comisariado artístico de Gabriel Pérez-Barreiro la aportación académica de Nathaniel Barrett, filósofo e investigador del Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra. Arte, filosofía y ciencia se encuentran así alrededor de un asunto, el del color, que forma parte de nuestra experiencia cotidiana y al que, seguramente por eso mismo, no siempre prestamos demasiada atención.

No hace falta, sin embargo, adentrarse en cuestiones científicas o filosóficas para disfrutar de esta exposición, en la que el color se presenta, antes que nada, para ser experimentado. Cambia con la luz, con aquello que tiene al lado y también según nuestra posición y nuestra propia manera de percibirlo. Como señaló Barrett durante su presentación, frente a una concepción abstracta que tiende a pensar los colores de uno en uno, interesa observar qué ocurre cuando se relacionan entre sí. Algo que, por otra parte, los artistas llevan investigando desde hace mucho tiempo.

El recorrido, internacional y multigeneracional, abarca casi un siglo de investigaciones y se ha organizado con una estructura sencilla en la que cada artista ocupa básicamente su propio espacio. El punto de partida, con Josef Albers como gran protagonista, no podía ser más pertinente. Albers hizo de la observación del color uno de los ejes de su trabajo y de su enseñanza, primero en la Bauhaus y después, ya en Estados Unidos, en el Black Mountain College y la Universidad de Yale. Más que transmitir una teoría cerrada, proponía a sus alumnos ejercicios con los que aprender a mirar y comprobar, mediante la práctica, hasta qué punto nuestra percepción depende de las relaciones entre unos colores y otros.

En vivo y en directo: color, percepción y experiencia. Exposición en el Museo Universidad de Navarra. Josef Albers

Josef Albers. Interaction of Color, 1963

En la primera sala pueden verse las serigrafías de Interaction of Color, pertenecientes a la edición original publicada por Yale University Press en 1963. Los ejercicios que dieron lugar a estas imágenes, fundamentales en la pedagogía del color de Albers, planteaban cuestiones aparentemente sencillas —por ejemplo, cómo conseguir que un mismo pigmento parezca dos colores diferentes— y sus soluciones nacieron del ensayo con papeles de colores recortados. La obra ha sido adquirida con motivo de la exposición y forma parte ya de la Colección MUN.

De Albers se pasa a Carlos Cruz-Diez —otro gran referente artístico vinculado al color—, que centró buena parte de sus investigaciones en el color y la luz. Frente a la idea tradicional del color como una cualidad subordinada a la forma, Cruz-Diez lo entendió como una experiencia cambiante, que se transforma en el espacio y en el tiempo. En Chromosaturation, creada inicialmente en 1965, esa investigación adquiere una dimensión mucho más envolvente: el visitante atraviesa tres espacios comunicados e iluminados respectivamente con luz roja, verde y azul. Aquí el color ya no está contenido en un objeto, ocupa la sala y modifica lo que vemos en función de nuestra propia sensibilidad y de cómo nos movemos por ella. Dos obras más de Cruz-Diez permiten comprobar de otra manera esa misma condición cambiante: Physichromie no. 1022 (1975), procedente de la Colección BBVA, y Chromointerférence spatiale Paris 18 Pegaso (2018), de la Colección Hortensia Herrero. En ambas, el movimiento del espectador es parte de lo que sucede ante sus ojos.

En vivo y en directo: color, percepción y experiencia. Exposición en el Museo Universidad de Navarra. Carlos Cruz-Diez

Carlos Cruz-Diez. Physichromie no. 1022, 1975

En vivo y en directo: color, percepción y experiencia. Exposición en el Museo Universidad de Navarra. Karina Piesajovich

Karina Piesajovich. RGB/CMY, 2011-2026

RGB/CMY (2011/2026), de la argentina Karina Peisajovich, es otra de las obras incorporadas recientemente a la Colección MUN. La instalación enfrenta dos sistemas que manejamos constantemente: el RGB de las pantallas, basado en la luz roja, verde y azul, y el CMY de la impresión, que utiliza cian, magenta y amarillo. Las bandas de luz proyectadas sobre las franjas pintadas hacen que los colores se transformen continuamente ante nosotros. En el trabajo de la artista confluyen así su interés por las propiedades científicas de la luz y el color y por sus resonancias emocionales.

El trabajo de Anoka Faruqee y David Driscoll también requiere del movimiento del espectador, aunque el resultado sea muy distinto. Sus Interference Paintings se construyen a partir de patrones de círculos concéntricos que, al superponerse, producen efectos de moiré. La superficie parece vibrar, desplazarse e incluso adquirir volumen. A pequeña escala, estos efectos se relacionan con el llamado color estructural, que no depende de pigmentos sino de la propia estructura de una superficie y que encontramos, por ejemplo, en las alas iridiscentes de algunas mariposas.

En vivo y en directo: color, percepción y experiencia. Exposición en el Museo Universidad de Navarra. Anoka Faruqee & David Driscoll

Sala dedicada al trabajo de Anoka Faruqee & David Driscoll. MUN, 2026

El recorrido termina con Línea, del colectivo Los Dalton —Miguel Fructuoso, María Sánchez y Miguel Ángel Tornero—, una obra que lleva la reflexión hacia las diferencias individuales en nuestra percepción. Para realizar la versión que vemos en el MUN participaron treinta voluntarios con daltonismo. Cada uno debía continuar una línea pintada en la pared escogiendo, entre más de cien muestras, el tono que consideraba más próximo al utilizado por la persona anterior, del que solo podía ver el último tramo. La línea resultante, con sus cambios y discontinuidades, hace visible algo difícil de expresar de otro modo: que no todos vemos los colores de la misma manera.

La exposición se prolonga fuera de las salas, en el Atrio, con una zona interactiva concebida para que el público pueda probar, comparar y seguir haciéndose preguntas, fundamentalmente tres: ¿cómo cambian los colores?, ¿cómo se producen? y ¿cómo nos ayudan a ver? Entre otros materiales, se muestran unas mariposas cedidas por el Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra que permiten observar el color estructural presente en la naturaleza. Es un espacio que lleva el tema del color a otros ámbitos e invita al visitante a incorporar su propia experiencia. El 8 de octubre, además, el Museo de Ciencias inaugurará una exposición paralela dedicada al color en el mundo natural, reforzando así el carácter multidisciplinar del proyecto.

Ese cruce entre disciplinas continuará en las actividades vinculadas a la muestra. Los días 23 y 24 de octubre se estrenará en las salas Resonancias, una performance de Yaiza Pinillos y Olga Pericet surgida del programa de residencias artísticas de artes escénicas del MUN, que llevará algunas de estas cuestiones al movimiento y el sonido. El vestuario y los objetos han sido desarrollados por Pinillos junto a estudiantes de Diseño de Moda de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Habrá además un ciclo interdisciplinar de conferencias organizado con el Museo de Ciencias, talleres y encuentros con artistas.

“En vivo y en directo” puede disfrutarse simplemente dejándose llevar por sus espacios, las luces y los cambios cromáticos, pero la exposición también propone detenerse a mirar con algo más de atención aquello que creemos conocer y poder apreciar su enorme riqueza. Desde los ejercicios de Albers hasta la línea construida por Los Dalton, la exposición nos enseña cómo el color es cambiante, relativo y, sobre todo, distinto para cada mirada.

En vivo y en directo: color, percepción y experiencia. Exposición en el Museo Universidad de Navarra. Los Dalton

Los Dalton. Línea, 2023-2026

 

«En vivo y en directo: color, percepción y experiencia»

MUSEO UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Campus Universitario, s/n

Pamplona

Del 16 de septiembre de 2026 al 7 de febrero de 2027