Masats: obra inédita para un aniversario

Blanca Berlín exhibe imágenes halladas en su estudio

Madrid,
© Ramón Masats. S/T. Museo del Prado, circa 1960. Cortesía Galería Blanca Berlín
© Ramón Masats. S/T. Museo del Prado, circa 1960. Cortesía Galería Blanca Berlín

Hemos tenido ocasión de contemplar fotografías de Ramón Masats muy recientemente en el Museo Reina Sofía, contextualizadas en relación con su participación en el grupo Afal, que renovó la fotografía española en las décadas de los cincuenta y los sesenta abriéndola hacia caminos más subjetivos y ligados a un humanismo contemporáneo. Los Autric-Tamayo donaron al MNCARS 650 imágenes de este colectivo, del que comenzaron a coleccionar obra hace dos décadas.

Su atención justamente a lo cotidiano y desapercibido ha hecho que este autor tampoco perdiera actualidad en los últimos años: en 2014 fue galardonado por PHotoESPAÑA y entonces sus imágenes pudieron verse en el Círculo de Bellas Artes, formando parte de una exhibición dedicada a otro grupo, La palangana; también ha expuesto en varias ocasiones en la Galería Blanca Berlín, la sala madrileña, especializada en fotografía desde su apertura en 2007, que ahora le homenajea en su 88 cumpleaños mostrando obra inédita.

Imágenes que, en el fondo, vienen a reforzar la percepción que de él nos ofrecía Publio López Mondéjar: Una mirada que no convocaba a la nostalgia, sino al gozo y al deslumbramiento visual. Indotado para la metafísica, recelaba de la mediocridad de los que entonces pasaban por maestros indiscutidos, aunque tampoco era fácil hallar una doctrina con la que pudiera identificársele, al margen de la que tozudamente iba construyendo para sí mismo con una determinación silenciosa y obstinada.

 

© Ramón Masats. S/T. circa 1960. Cortesía Galería Blanca Berlín
© Ramón Masats. Sin título, hacia 1960. Cortesía Galería Blanca Berlín

Desde hoy y hasta el 20 de abril podemos contemplar allí una selección de fotografías inéditas halladas recientemente en el estudio de Masats, donde se han descubierto más de un centenar de imágenes desconocidas para el público, entre ellas negativos y copias vintage, en algunos casos descartados por el artista cuando elegía los trabajos a presentar para los encargos de las redacciones editoriales con las que colaboró en los años sesenta. Precisamente a esa década corresponden la mayor parte de las obras expuestas, que de algún modo podemos entender como continuación de sus imágenes de finales de los cincuenta que Blanca Berlín ya mostró en 2016, justo por estas fechas.

Hay que recordar que Masats, nacido en 1931 en Caldas de Montbui, llegó a Madrid en 1957, pese a su juventud, con una decidida voluntad de fotografiar a la gente sencilla haciendo cosas sencillas: trabajando o cultivando formas de vida de raíces antiguas, como las suyas propias en Barcelona, donde colaboraba con su familia en la pesca salada. Recelaba de solemnidades, trivialidades y engolamientos, por eso la estética presente en sus trabajos no procede de cánones ni pretensiones, sino de su mirada tierna hacia los retratados, pero también irónica.

Desde aquella época no cesó Masats de fotografiar (siempre con cámara analógica y casi siempre en blanco y negro), aunque durante una etapa de casi veinte años también participó en proyectos televisivos y cinematográficos. Si encontramos en sus imágenes personajes que pueden resultar típicos de nuestra visión de la España de entonces, es porque articulaba a partir de ellos visiones no tópicas. Con el tiempo, la figura humana iría perdiendo peso en su trabajo, pero solo en lo evidente: todo remite a ella aunque esté ausente.

Las imágenes de Masats nacen sobre todo de la intuición y del encuentro; él mismo ha confesado alguna vez partir de muy escasas ideas preconcebidas: los títulos de la mayoría de sus fotos corresponden a lugares y años porque el resto de las explicaciones se encuentran ya en ellas, y también toda la poesía, que, cuando la hay, no necesita más versos.

Chema Conesa se refiere a su producción como una explosión de sensatez íntima en el manejo de un lenguaje intuitivamente adquirido, un soberbio talento expresivo alejado de cualquier doctrina académica que produjo un gran impacto en el panorama fotográfico del momento.

¿Por qué dejó a un lado Masats estas imágenes ahora encontradas? En la mayoría de los casos porque no se enfrentaban con suficiente fuerza, en su opinión, al clasicismo imperante en aquel momento. Pero ello no las hace menos valiosas a los ojos actuales: completan su discurso de entonces, dan fe de la economía de medios con la que trabajaba, ofrecen a veces temas diferentes a los habituales y relatos nuevos a los que hoy podemos conceder lecturas también nuevas.

© Ramón Masats. S/T. circa 1960. Cortesía Galería Blanca Berlín
© Ramón Masats. Sin título, hacia 1960. Cortesía Galería Blanca Berlín

 

“Ramón Masats. Inédito y desconocido”

GALERÍA BLANCA BERLÍN

c/ Limón, 28

Madrid

Del 13 de marzo al 20 de abril de 2019

 

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