Fichados

Estefanía Martín Sáenz

Estefanía Martín SáenzNOMBRE: Estefanía

APELLIDOS: Martín Sáenz

LUGAR DE NACIMIENTO: Bilbao

FECHA DE NACIMIENTO: 1982

PROFESIÓN: Artista

A Estefanía Martín Sáenz comenzamos a seguirle los pasos hace ya ocho años: precisamente en 2008 fue seleccionada en la convocatoria XIX Circuitos de Arte Joven de la Comunidad de Madrid y presentó en la Galería madrileña Rafael Pérez Hernando la muestra “Momentos cotidianos imposibles”, un delicado proyecto formado por pinturas, dibujos y una pieza en organza de seda que nos invitaba a imaginar qué ocurriría si esos instantes diarios y en teoría anodinos que pueblan nuestra vida se convirtieran en imposibles porque nuestros vestidos careciesen de cremalleras y aberturas, porque no pudiéramos abrazarnos o tuviéramos que intentar pensar sin tener cabeza. Entonces lo cotidiano comienza a convertirse en mágico.

No era aquella su primera exposición individual: ese mismo año exhibió su obra en la cacereña Casa de La Cinoja y antes había mostrado su intervención específica Las chicas de oro en el C.E.S. Felipe II de Aranjuez, en 2004; en ese mismo espacio mostró un año después Pasarela de gigantas y cabezudas y en 2006 creó un proyecto específico para la Casa Grande de Rosende de Lugo y expuso “Las chicas de M. Shelley” en la Galería Tercer Espacio madrileña, ya cerrada. Después llegarían “Haute Couture-Haute Peinture”, también en Tercer Espacio, en 2010; “Hermanas a medias” en la Galería Liebre, en 2013, una repaso a sus series recientes en el Espacio Nuca salmantino en 2015 o su última exhibición en la Galería Gema Llamazares, donde trasladó a lienzos y dibujos las historias de Emily Dickinson.

Estefanía Martín Sáenz. Cuadernos de artista
Estefanía Martín Sáenz. Cuadernos de artista en “1-600″, Galería Gema Llamazares

Licenciada en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid y miembro entre 2007 y 2009 del colectivo Menos Uno, Estefanía nos cuenta que sus esfuerzos por labrarse su camino en la escena artística comenzaron en 2006, tras acabar la carrera, y que compagina su actividad creativa con un empleo al que dedica cuarenta horas semanales, con las dificultades que ello implica. Pero su vocación por la pintura fue temprana: Siempre he querido dedicarme a la pintura. Recuerdo que de pequeña en el colegio me pedían mi lápiz porque decían que era mágico…

Si rastreáis su producción desde los comienzos veréis que la figura femenina y la literatura están muy presentes en ella, tanto que la propia Estefanía escribe sus relatos breves para acompañar a sus trabajos. Y ejemplo claro de esa fascinación por lo literario es precisamente esa exhibición reciente en Gema Llamazares, que podemos entender como un ejercicio de sinestesia por su fusión de arte y escritura y que comisarió otra de nuestras fichadas, Semíramis González: 1-600 habla sobre Emily Dickinson. Poemas de una belleza que abruman y que quise hacer dibujo desde mi humilde punto de vista. Trabajar en la figura femenina me da mucho respeto. Pero también me interesa la manipulación de las telas estampadas en las que pinto. Me gusta mucho romper, manipular ese patrón perfecto que vemos en ellas y que el espectador descubra esos “fallos”.

Estefanía Martín Sáenz. Las ausentes
Estefanía Martín Sáenz. Las ausentes

Hablando de telas estampadas, a la hora de referirnos a los soportes más recurrentes en la producción de Estefanía hay que mencionar, junto al papel, las telas menos frecuentes en el medio pictórico, entre las que figuran troquelados, rasos brocados o bordados. En esa elección hay reminiscencias familiares: Mi madre es modista y mi hermana diseñadora (lo que hace que yo sea una “recicladora” de las telas que mi hermana ya no va a usar), así que lo he vivido desde niña. Ir a buscar una tela para una obra es una de las partes más importantes del proceso creativo. (…) Investigo con nuevas texturas y sus comportamientos.

Los formatos que utiliza también son variados y en aquella exposición de Gema Llamazares, abierta hasta el pasado mayo, podíamos encontrar incluso alguna pequeña escultura. Otras veces el hilo contribuye a forjar dibujos, del mismo modo que las palabras tejen historias.

Estefanía Martín Sáenz. Semillas, en "1-600"
Estefanía Martín Sáenz. Semillas, en “1-600″
Estefanía Martín Sáenz. Pies cansados, en "1-600"
Estefanía Martín Sáenz. Pies cansados, en “1-600″

A la hora de dibujar, como estaréis pensando, las telas y telas estampadas hacen complicada esa labor de ensayo y corrección, así que su gran aliado es el papel de calco, que Estefanía confiesa utilizar de manera compulsiva. ¿La razón? Los dibujos que se van amontonando unos encima de otros. En 2015 hice un proyecto para el ABC, Desechos exquisitos, donde sacaba de ese caos una serie de dibujos. Durante siete años se sirvió de las mismas hojas de calco y sus líneas aglutinadas formaron parte de la propuesta final, romántica y azarosa. En obras como esta, la artista probaba que, en ocasiones, la revisión de la obra anterior puede dar lugar a piezas nuevas sin necesidad de buscar imágenes más allá.

Preguntada por sus influencias, la artista bilbaína cita a Amy Cutler, Marcel Dzama, Balthus, Paula Rego o Guillermo Peñalver.

Además de “1-600″, otro de sus trabajos más interesantes es Las Ausentes, un proyecto específico que llevó a cabo en el Centro del Carmen de Valencia y que fue galardonado con el Premio de Dibujo DKV-MAKMA de 2015. Sus modelos son personajes femeninos silenciados en los cuentos y resucitados en dibujos, acuarelas, acrílicos, terciopelos o gasas: Creé historias paralelas de las protagonistas secundarias y de los personajes que no aparecen pero que debieron de existir. Del cuento El maravilloso Mago de Oz conté la historia de la Bruja del Este. En Juan sin Miedo y Rumpelstiltskin me inventé la vida de las madres de los protagonistas. Y en Las Princesas Delicadas les di protagonismo absoluto contando el porqué de su delicadeza.

Estefanía Martín Sáenz. Las ausentes. La bruja del Este
Estefanía Martín Sáenz. Las ausentes. La bruja del Este
Estefanía Martín Sáenz. Las ausentes. Juan sin miedo
Estefanía Martín Sáenz. Las ausentes. Juan sin miedo

Este mismo año ha participado en la séptima edición de JustMad y en la segunda de Art Marbella, ha formado parte de una colectiva comisariada por Óscar Alonso Molina en la revista 967Arte y la Fundación Martínez Guerricabeitia ha adquirido su obra Los cuervos que adoraban a la mujer, en la que inventaba la historia de la diosa celta Morrigan y los cuervos. Además, este mismo junio también ha participado en una colectiva en Pekín comisariada por Mónica Álvarez Careaga.

Merece la pena ver más trabajos de Estefanía que los que aquí os enseñamos; chapotead por su web: Estefaniamartins.blogspot.com.es

Estefanía Martín Sáenz. Autorretrato en JustMad 2016
Estefanía Martín Sáenz. Autorretrato en JustMad 2016
Estefanía Martín Sáenz. Corre, ve y dile. JustMad 2016
Estefanía Martín Sáenz. Corre, ve y dile. JustMad 2016
Estefanía Martín Sáenz. Corre, ve y dile. JustMad 2016
Estefanía Martín Sáenz. Corre, ve y dile. JustMad 2016
Estefanía Martín Sáenz. Los cuervos que adoraban a la mujer
Estefanía Martín Sáenz. Los cuervos que adoraban a la mujer

 

Una respuesta a “Estefanía Martín Sáenz”

  1. ANA MAILLO

    me gusta¡¡¡¡ fresco, creativo, inteligente, sutil y todo lo contrario. ME GUSTA

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