Fichados

Chechu Álava

Chechu ÁlavaNOMBRE: Chechu

APELLIDOS: Álava

LUGAR DE NACIMIENTO: Piedras Blancas, Asturias

FECHA DE NACIMIENTO: 1973

PROFESIÓN: Artista

De Chechu Álava os hemos hablado en masdearte hace muy poquito, con motivo de su participación en dos colectivas que recordamos entre nuestras preferidas últimamente (la que presentó obras de la colección DKV en el contexto de los espacios históricos del Museo Lázaro Galdiano a finales de 2016 y la que abordó la huella de lo espiritual en el arte actual en la Sala Juana Francés de Zaragoza, coincidiendo con la celebración del quinto centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús hace dos años), pero su currículum es muy extenso; ha presentado individuales en la Galería Espacio Líquido gijonesa, la Nueveochenta Gallery de Bogotá, Utopía Parkway (Madrid), la Triple Base Gallery de San Francisco o la Sala Borrón de Oviedo; en numerosas colectivas (en espacios como La Casa Encendida, la Fundación Caja Murcia, el Museo Barjola, el Palacio de Revillagigedo, Luis Adelantado o el Instituto Cervantes de París) y también habéis podido conocer su obra en ferias como ARTE SANTANDER, ARCO, ESTAMPA, ArtBO o PULSE Miami.

Se licenció en Bellas Artes en la Universidad de Salamanca, fue premiada en el Certamen Nacional de Pintura de Luarca (1994) y en el que convoca en la misma modalidad el Principado de Asturias (2008) y a día de hoy Chechu Álava ha logrado que reconozcamos sus obras en un primer vistazo gracias al sello personal de sus pinceladas suaves y de unos retratos (que no lo son del todo, como ella nos contará) sumidos en una atmósfera entre el misterio y la melancolía, la calma y la inquietud. Tienen algo de onírico y parecen situarse a una distancia segura de lo exterior y lo material, como si brotaran tanto del subconsciente como de la observación.

Chechu Álava. Ingrid Bergman, 2012
Chechu Álava. Ingrid Bergman, 2012

 

Chechu Álava. Virgin girl, 2016
Chechu Álava. Virgin girl, 2016

 

Chechu Álava. Femme Animal, 2012
Chechu Álava. Femme Animal, 2012

A Chechu, como al resto de nuestros fichados (hace tiempo pasó por esta sección su hermano, Juan Fernández Álava), le hemos preguntado cómo fueron sus comienzos: Siempre recuerdo haber dibujado, desde que era niña, y siempre fue un placer. Era algo innato. A pintar empecé en la Facultad de Bellas Artes y nunca más lo dejé. En realidad no me gusta mucho llamarlo “trabajar”. Lo que sí recuerdo es cuando decidí abandonar los trabajos basura para sobrevivir. Fue como el “salto de fe” de Indiana Jones, que pone el pie en el vacío antes de que aparezca el puente, sin tener nada garantizado. Y funciona.

En su caso lo ha hecho. Como avanzábamos, en su producción encontramos fundamentalmente retratos, pero retratos que son cosmos por sí mismos y de los que podemos extraer algo más que interpretaciones múltiples: este género es su vía para acercarse a asuntos íntimos y trascendentales que escapan a clasificaciones temáticas, hay algo en estas pinturas de una búsqueda de identidad derivada de una actitud de extrañeza o asombro ante el entorno. Predominan los retratos femeninos, y nos explica por qué: Toda pintura es como una “matrioska”, una muñeca rusa dentro de otra muñeca rusa. La pintura tiene su propia gramática y a través del color, del gesto, las lecturas son infinitas.

Mis cuadros no son exactamente retratos, pero a través de esa temática intento tocar una cuerda sensible. Yo misma no sé del todo cómo funciona. Tal vez intento representar la vida, mi visión de ella. Pero los cuadros, más que representar el mundo, son mundos en sí mismos.

En mis pinturas suelen aparecer personajes femeninos porque es lo que me resulta más cercano. Me atrae y fascina la idiosincrasia de la mujer. En realidad pinto como cuando era niña, por amor. Pero los temas que más me interesan no sé si se perciben en mi obra. El misterio de la vida y de la muerte, del Universo, la noción de “realidad” en la física cuántica… es sobre lo que más leo y más me intriga, desde un punto de vista sobre todo espiritual.

Chechu Álava. Familia rusa, 2010
Chechu Álava. Familia rusa, 2010

De su nula pretensión de acercarse a las figuras de forma meramente realista nos habla esa suerte de nebulosa húmeda en la que sus modelos se sumergen, veladuras preciosas y responsables en buena medida del enigma de sus imágenes.

Chechu busca conscientemente la subjetividad y sus referencias no se ciñen a una etapa concreta de la historia de la pintura; ella cita entre sus influencias a Goya, Velázquez, el Aduanero Rousseau, Balthus, Frida Kahlo, Tiziano, Henry Darger, la pintura italiana renacentista, Sofonisba Anguissola, Giotto, Cranach, Alex Katz o Paula Modersohn-Becker.

Chechu Álava. Simone de Beauvoir, 2012
Chechu Álava. Simone de Beauvoir, 2012

Su medio fundamental de trabajo siempre ha sido la pintura, pero procedimientos y formatos han variado al ritmo de sus posibilidades: Básicamente mis medios son el dibujo y la pintura; los formatos dependen de mis posibilidades materiales según el momento. Cuando trabajaba en Londres de camarera y no tenía estudio para pintar, dibujaba encima de la cama. Hacía mis cuadernos de artista y de ahí salieron muchas cosas. Si tengo espacio y energía, pinto grandes formatos.

Cuando la pintura o el dibujo procuran un gran placer, es que es tu camino. Mi amiga Breza dice que lo de ser artista es como lo de ser guapo, que no se elige.

Chechu Álava. Dr. Freud, 2013
Chechu Álava. Dr. Freud, 2013

Expongo individualmente poco, porque una individual me lleva bastante tiempo. La verdad es que soy muy exigente con mis obras y muchos cuadros van a la basura. Pero cada exposición individual ha sido importante para mí, pues cierra pequeños círculos.

Estudiar en la Rietveld Academie de Amsterdam (allí acudió como Erasmus), obtener el VIII Premio de Pintura del Principado de Asturias, las ferias a las que me han llevado las galerías, la selección de mi obra para el catálogo “100 painters of tomorrow” de Thames & Hudson… todos esos pasos van haciendo el camino.

Chechu Álava. Sueño lúcido, 2012
Chechu Álava. Sueño lúcido, 2012

 

Chechu Álava. El placer de la venus de Urbino, 2016
Chechu Álava. El placer de la venus de Urbino, 2016

La artista, que vive y trabaja en París, nos avanza la sede de su próxima muestra, pero no mucho más, así que estaremos atentos: Actualmente estoy pintando para una exposición individual en Milán, pero las obras todavía están en proceso.

Podéis conocer mejor su obra en su web: www.chechualava.com

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