Todo lo que era ligero

El CAAM presenta “Anatomía de lo leve (y sus turbulencias)”

Las Palmas de Gran Canaria,

¿Se ha impuesto en nuestros días “lo ligero”? ¿Ese afán de imprimir a todo una piel de levedad puede considerarse nuestra revolución? Sobre estas dudas reflexionan hasta octubre en el Centro Atlántico de Arte Moderno, en su espacio San Antonio Abad, los cuatro artistas participantes en el proyecto “Anatomía de lo leve (y sus turbulencias)”: Esther Aldaz, Antonio Díaz Grande, Zuhar Iruretagoiena y Tito Pérez Mora.

La muestra, comisariada por Marta Mantecón, busca ofrecernos distintas aproximaciones, tanto formales como conceptuales, a esa noción moderna de ligereza que ha adquirido inevitable eco en lo artístico, pero también en lo literario o ensayístico (no deja de ser el eje de libros de éxito como Todo esto pasará de Milena Busquets o De la ligereza de Lipovetsky).

Los cuatro proyectos expuestos tratan, desde las perspectivas personales de sus autores, la experiencia de lo leve, ligándola a otras corrientes sociales actuales, como la expansión del individualismo o la preferencia por acuerdos temporales que no impliquen compromisos a largo plazo, tendencias que, entre otras, motivaron al polaco Zygmunt Bauman a definir nuestro tiempo como modernidad líquida, como etapa en la que ya no resultan sólidos conceptos antes fundamentales y apenas cuestionados como el compromiso con la comunidad, la familia o el trabajo.

El citado Lipovetsky también ha llamado a la nuestra civilización de lo ligero, porque ya no nos da miedo sino sosiego lo que es efímero y tememos a lo eterno, no nos desestabiliza lo fluido y sí lo estable. Preferimos la satisfacción inmediata a la seguridad a largo plazo, la sorpresa continua frente a lo que tiene visos de perdurar.

Mantecón ha buscado que esta exposición sitúe al espectador frente a determinadas preguntas vitales: ¿cómo experimentamos hoy el peso de las cosas?, ¿hemos alcanzado una gravedad sin peso o la ligereza puede convertirse en una carga?, ¿ha perdido el arte capacidad para dar visibilidad a la vertiente duradera de lo pasajero?, ¿puede rebelarse aún contra las nuevas formas de dominación a través de lo liviano, si es que esa ligereza puede devenir en tiranía?.

Esther Aldaz. Tallar la decepción
Esther Aldaz. Tallar la decepción

La canaria Esther Aldaz presenta en el CAAM el proyecto Tallar la decepción, realizado en las cuatro semanas que la artista permaneció a bordo del velero Aire Libre, amarrado al muelle deportivo de Las Palmas. Allí llevó a cabo labores propias de la navegación pero sin salir nunca del puerto, simulando un trayecto con destino a la isla caribeña de Santa Lucía. Ella quiso embarcarse en esa travesía con amigos, pero no pudo ser, y la frustración inicial ha dado otro tipo de frutos.

En los 27 días que duró su estancia en el barco y en el puerto, Esther realizó una performance planificada al detalle desarrollando las mismas tareas que sus compañeros (imaginarios) de viaje. El orden de tareas autoimpuesto por sus turnos de guardia marcó el ritmo de sus días y sus noches y Tallar la decepción es el fruto de su experiencia a bordo del barco, navegando solo en su cabeza, en una travesía sin peso. Componen el proyecto fotografías, textos impresos, una carta de navegación, dos vídeos y una instalación sonora.

Por su parte, el santanderino Díaz Grande presenta el proyecto Contrapose, compilación de gestos corporales asociados a la ligereza y a distintos rituales sociales. Le han servido para reflexionar sobre cómo nuestras actitudes y comportamientos son fruto de construcciones culturales y pueden ser menos espontáneos de lo que pensamos, menos surgidos de la levedad de lo natural, al ser coreografiados desde la infancia.

El proyecto se compone de cuatro obras articuladas a través de fotografías creadas de forma expresa para esta exhibición y una instalación que incluye dibujos sobre papel, fotografías antiguas y objetos dispuestos sobre una mesa.

Antonio Díaz Grande. Contrapose
Antonio Díaz Grande. Contrapose

La donostiarra Zuhar Iruretagoiena exhibe en Las Palmas Hebra, un trabajo en el que ha querido indagar en nuestra capacidad de dar forma a elementos estructurales que, en principio, solo surgen por necesidad formal, como apoyo coyuntural.

Hebra está compuesta por dos piezas escultóricas formadas, a su vez, por seis piezas modulares ensambladas de acero y hormigón. Se acompañan de cinco collages de imágenes superpuestas que incluyen fragmentos de esculturas clásicas y construcciones urbanas junto a escenas de pole dance, mostrando cómo las estructuras de apoyo acaban formando parte de la obra, cómo lo ligero llega a cobrar una gravedad insospechada en algunas ocasiones.

Por último, el castellonense Tito Pérez Mora ha llevado al CAAM Axis Mundi, un proyecto dedicado al símbolo que utilizan distintas culturas para representar el centro del mundo, el punto de conexión donde quedan conectados diferentes rumbos. Estudia la bandera como símbolo sobre el que gira el ser humano pese a que las migraciones y la permeabilidad de (algunas) fronteras son parte de nuestro día a día. Gravedad teórica frente a ligereza práctica.

Axis Mundi consta de una serie de banderas en distintos formatos y materiales que Pérez Mora nos presenta como ejes sobre los que se estructura y ordena el mundo, como icono de conquistas, colonizaciones e historias pasadas (y pesadas) que difieren de nuestro presente (más ligero, es un suponer).

Performance de Esther Aldaz durante la inauguración de la muestra en el CAAM
Performance de Esther Aldaz durante la inauguración de la muestra en el CAAM

 

“Anatomía de lo leve (y sus turbulencias)”

CENTRO ATLÁNTICO DE ARTE MODERNO. CAAM

c/ Los Balcones 9, 11 y 13

Las Palmas de Gran Canaria

Del 6 de julio al 1 de octubre de 2017

 

 

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