El pasado 1 de septiembre el escritor ruso Vladimir Sorokin llegó a Madrid para comenzar una residencia en el Museo Nacional del Prado dentro del programa Escribir el Prado, la iniciativa por la que la pinacoteca y la Fundación LOEWE, en colaboración con Granta en español, proponen a autores de prestigio internacional adentrarse en las colecciones y la historia del museo para contemplarlas como fuente directa de creación literaria.
Este programa, destinado a favorecer un diálogo sostenido entre la literatura y las artes plásticas, es posible con el asesoramiento editorial de la cofundadora de Granta en español, Valerie Miles, y forma parte de la estrategia del Prado por suscitar lecturas contemporáneas de su patrimonio.
En su estancia en Madrid, Sorokin integrará su proceso creativo en la vida diaria del centro y tendrá acceso a sus salas, talleres de restauración, laboratorios y almacenes, además de beneficiarse de la interlocución directa con sus equipos de conservación e investigación, según el marco de trabajo inmersivo que ha caracterizado a las residencias previas de esta propuesta. El resultado se materializará en un relato de ficción que será inédito y que el Prado publicará, como es habitual, en una edición bilingüe (español–inglés) dentro de la colección “Escribir el Prado”. Además, el autor de El Kremlin de azúcar mantendrá un coloquio abierto al público el próximo 17 de septiembre.
Sorokin (Bykovo, 1955) inició su carrera literaria en los años setenta como artista e ilustrador, en el marco del conceptualismo moscovita. Más tarde se incorporó al underground literario soviético, trabajando al margen de los cauces oficiales y las convenciones del dominante realismo socialista. La práctica visual siempre ha acompañado su andadura literaria y ocupado un lugar propio en su obra.
A lo largo de su trayectoria, Sorokin ha consolidado una producción caracterizada por su gran libertad formal y su observación implacable del poder y los lenguajes que lo sostienen. Sus textos, a un tiempo incisivos y visionarios, ocupan un lugar único en la cultura rusa actual y han sido traducidos a veinticinco idiomas; además, ha recibido galardones como el Premio Andréi Bely y el Nóvaya Slovesnost (NOS), y fue finalista del Man Booker International cuando reconocía la evolución completa de un autor y su contribución a la literatura mundial.
Entre sus novelas publicadas en español destaca El día del opríchnik (Alfaguara, 2008), ganadora del Premio Gregor von Rezzori en 2015.
Sorokin toma el relevo en Escribir el Prado a Chloe Aridjis, Olga Tokarczuk, John Banville, Mathias Enard y Leila Slimani.

Vladimir Sorokin. Fotografía: © Maria Sorokina