El Museo Dinámico en los fondos Coppel: así nació un nuevo México

Casa de México dedica una muestra a la abstracción de los sesenta en ese país

Madrid,  01/10/2026

Los Coppel, el matrimonio formado por Agustín Coppel Luken y su esposa Isabel, poseen una de las colecciones de arte contemporáneo más extensas de México, rica tanto en piezas de autores nacionales -Francis Alÿs, Gabriel Orozco, Carlos Amorales, Iñaki Bonillas, Cruzvillegas, Jorge Méndez Blake y Pedro Reyes son sólo algunos de ellos- como internacionales -podemos citar a Gordon Matta-Clark, Lygia Clark, Ed Ruscha, Hélio Oiticica o William Eggleston-. A través de sus obras, incluyendo fotografías, instalaciones, videoarte, esculturas y piezas textuales, podemos rastrear diferentes aspectos de la vida y la cultura de nuestro siglo y del pasado, y han sido bastantes las ocasiones de hacerlo porque han apoyado numerosas exposiciones, publicaciones, iniciativas de investigación y proyectos de arte público.

Sus fondos nutren la nueva muestra que acoge la Fundación Casa de México en Madrid, titulada «Fue de día, fue de tarde, fue fantástico». Cerca de medio centenar de trabajos de un número semejante de autores nos invitan a descubrir el movimiento bautizado como Museo Dinámico, que en la década de los sesenta -sobre todo entre 1962 y 1967- agrupó a los artistas que impulsaron la abstracción en ese país con el empuje del arquitecto Manuel Larrosa y el pintor y promotor cultural Miguel Salas Anzures. Magnolia de la Garza, directora de la propia colección Coppel, comisaría un recorrido que recuerda cómo bajo el cobijo de aquel colectivo un vasto grupo de creadores, en su mayoría mexicanos aunque no siempre, pudieron avanzar en terrenos no figurativos que en ese momento no gozaban aún del respaldo institucional; de ahí el nombre de esta corriente, nacida ante todo como espacio de encuentro y colaboración.

La exhibición cobija pesos pesados que, en aquellos años, comenzaban a caminar y lo hacían proporcionándose, en buena medida, mutuo apoyo; la mayoría serán familiares a un público amplio por trabajos quizá distantes a los que les ocupaban hace sesenta años: se trata de Abraham Cruzvillegas, Alberto Gironella, Anri Sala, Antoni Tápies, Bas Jan Ader, Carlos Amorales, Daniela Rosell, Dayanita Singh, Dominique González-Foerster, Enrique Guzmán, Fernando García Ponce, Fernando Ortega, Félix González-Torres, Francis Alÿs, Francisco Ugarte, Gabriel Orozco, Gordon Matta Clark, Guillermo Kuitca, Haris Epaminonda, Helen Frankenthaler, Jack Goldstein, James Lee Byars, Jorge Eduardo Eielson, Jorge Méndez Blake, Joseph Cornell, Julio Galán, Laura Lima, Lawrence Weiner, Leonor Antunes, Lilia Carrillo, Liliana Porter, Manuel Felguerez, Maria Luisa Pacheco, Mario García-Torres, Marta Minujín, Miguel Calderón, Néstor Quiñones, Oscar Murillo, Pedro Coronel, Sarah Grilo, Tunga, Ulises Carrión, Valie Export, Vicente Rojo, Vivian Suter y Zao Wou-Ki.

Fue de día, fue de tarde, fue fantástico. Fundación Casa de México

Se articula la muestra en cinco secciones, comenzando por piezas de cariz íntimo que remiten a búsquedas y experimentaciones muy iniciales con el color y la forma y por trabajos que prueban cómo cada uno de estos artistas moldeó la abstracción adaptándola a sus propios códigos y a sus contextos diversos. Nunca se ordenan, las composiciones, linealmente, sino haciendo hincapié en los lazos entre figuras de generaciones y orígenes distintos, con Lilia Carrillo como común interlocutora; la vida de esta pintora fue muy breve, pero tuvo tiempo de adoptar referencias del cubismo, el surrealismo y el expresionismo abstracto y se introdujo en la escena francesa en los cincuenta. Sus propias emociones, su mundo interno, fue la base de su producción, gestada a partir de gradaciones de luces y sombras y tonos pendulantes.

Fue de día, fue de tarde, fue fantástico. Fundación Casa de México

Fue de día, fue de tarde, fue fantástico. Fundación Casa de México

A continuación se adentra la exposición en proyectos ligados a la poesía, la performance y la música, e incluso a la amalgama de unas y otras áreas. Especialmente Ulises Carrión, Jorge Eduardo Eielson, Valie Export, Fernando Ortega, Francisco Ugarte, Dominique Gonzalez-Foerster y Jorge Méndez Blake demostraron que el sonido y el texto podían situarse en el germen de trabajos plásticos y que el resultado de estos podía invitar al público a desarrollar el triple ejercicio de leer, escuchar e imaginar a la vez, muy querido por los ligados al Museo Dinámico.

La arquitectura cuenta, asimismo, con un capítulo propio: artistas como Calderón, Rosell, Matta Clark, Cruzvillegas, Kuitca, González-Torres o Singh la concibieron como escenario que trascendía con mucho lo práctico para ser campo de juego y representación, indicador de relaciones de poder e identidad. Cabían en ella lo cotidiano y las ficciones mentales. Y el colofón lo ponen propuestas de Lawrence Weiner, Liliana Porter, Anri Sala y Marta Minujín que aluden a un fin de fiesta, al silencio y el desgaste que antecedieron los nuevos caminos y transiciones de los convocados en la exhibición, andaduras bien dispares y no siempre abstractas.

Este Museo Dinámico, que no tuvo sede ni programa ni dirección, y que nació tras hacerse consciente Salas Anzures de que los artistas mexicanos necesitaban un espacio donde insertar sus creaciones en la conversación creativa entonces viva en Buenos Aires, Lima o Sao Paulo, se desplegó sobre todo en casas ocupadas antes de que habitasen. Y no discriminó la danza, la poesía, el teatro o el happening y, sobre todo, su convivencia y su alimentación recíproca.

Fue de día, fue de tarde, fue fantástico. Fundación Casa de México

Fue de día, fue de tarde, fue fantástico. Fundación Casa de México

 

 

«Fue de día, fue de tarde, fue fantástico»

FUNDACIÓN CASA DE MÉXICO EN ESPAÑA

C/ Alberto Aguilera, 20

Madrid

Del 29 de septiembre de 2026 al 24 de enero de 2027