Alphonse Mucha. Seducción, modernidad y utopía

Las sofisticadas curvas del pintor checo en CaixaForum Madrid

Madrid,

Del 30 de abril al 31 de agosto en CaixaForum, Madrid

Organiza: Obra Social “La Caixa”

Comisario: Àlex Mitrani

Formas onduladas, curvas sinuosas, vegetación exuberante, ornamentación floral e ingrávidas mujeres de largos cabellos flotantes son algunas de las señas distintivas de las obras y diseños de Alphonse Mucha, un creador cuya contribución artística fue indispensable para el nacimiento y el desarrollo del Art Nouveau.

Pese a ello, es todavía un gran desconocido para el gran público -un público que, irónicamente ha contemplado sus delicados diseños en múltiples ocasiones sin sospechar su autoría- y esa es, precisamente, una de las principales razones por las que Obra Social “La Caixa” ha organizado esta exposición retrospectiva sobre su obra; que se presenta en CaixaForum Madrid para luego mostrarse en Barcelona, Palma, Salamanca y Tarragona. De este modo, la citada entidad continúa además con su labor de recuperación del estilo modernista, mientras nos brinda la oportunidad de contemplar la primera gran exposición acerca de la obra de Mucha que se celebra en España.

Mucha nace en Ivancice (Moravia del sur), aunque sus primeros pasos en el aprendizaje del arte los da en Brno, desde donde se traslada a Viena para convertirse en pintor de decorados, realizando luego estudios superiores en Munich gracias al apoyo de su mentor, el Conde Kart Khuen de Mikulov. En 1887 se traslada a París donde se relaciona con artistas como Sérusier o Gauguin, hasta que salta a la fama cuando el Théâtre de la Renaissance le encarga el diseño del cartel de Gismonda, una obra interpretada por Sara Bernhardt. La famosísima actriz queda tan encantada con su trabajo que le contrata personalmente para realizar los carteles de sus representaciones teatrales y, desde entonces, su estilo inspirado en las formas orientalizantes, el arte bizantino y el japonismo se extiende como la pólvora entre el gusto popular. La gran aceptación de sus propuestas estéticas le lleva a convertirse en una especie de “artista total” que trabaja en todos los campos. Como pintor realiza retratos, frescos y diseños para la decoración de edificios emblemáticos; mientras que en el campo del diseño sus sinuosas líneas se extienden desde las vidrieras, hasta las joyas proyectadas para Fouquet, pasando por los decorados teatrales o el diseño del envase de su propia marca de jabón.

Pero si realmente tenemos que llamar la atención sobre algún aspecto de su polifacético trabajo, no debemos olvidar que Mucha fue uno de los primeros artistas en relacionar el universo de las artes decorativas con la publicidad; ya sea a través de los carteles de teatro, los envases de productos e incluso la propaganda política. Todas sus obras -que se caracterizan por sus misteriosas atmósferas, la sensualidad de lo femenino y por los elementos alegóricos y teatrales que contienen; destacando por su exquisita elegancia y su gran sofisticación- pese a estar en muchos casos ligadas a lo cotidiano, esconden tras esa aparente frivolidad una sublime aspiración a lo bello y lo espiritual; una de las grandes preocupaciones de Mucha, quien llegó a ser gran maestro de la Logia Masónica de Checoslovaquia. “Alphonse Mucha (1860-1939), seducción, modernidad y utopía”, que presenta más de 200 piezas, se divide en cuatro núcleos temáticos en los que se repasan las cuatro grandes señas de identidad de su obra: Teatro, Belleza, Misterio y Modernidad. Además, está subdividida en otros cuatro apartados de menor importancia, pero que nos muestran algunos aspectos interesantes acerca de sus fuentes de inspiración, su método de trabajo o las motivaciones de éste. En ellos se repasa la importancia de la metrópolis como escenario en sus diseños, el papel que juega en su producción la fotografía, su contribución a la creación de una épica eslava y su labor como difusor del modernismo. Este último apartado tiene especial interés en relación con nuestro país, donde encontramos artistas que sencillamente le copian, junto a otros que interpretan su modo de hacer sin renunciar a su propio estilo

Alphonse Mucha
Cycles Perfecta, 1897

Alphonse Mucha
Cartel para Gismonda, 1894

Vista de la exposición de Alphonse Mucha en CaixaForum Madrid

Comentarios