Material provocativo para pensar: el gran cambio de la fotografía japonesa

El Museo Carmen Thyssen revisa sus transformaciones de los cincuenta a los setenta

Málaga,

Hace ya un lustro, el entonces abierto centro Bombas Gens presentaba en Valencia con éxito la muestra “La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke”, que después viajó al Círculo de Bellas Artes de Madrid y en la que, a partir de los fondos de la Colección Per Amor a l’Art, se revisaba la evolución de esa disciplina en el contexto nipón entre los cincuenta y los setenta, fundamentalmente en torno a la agencia VIVO y la revista Provoke. Ambas iniciativas tuvieron una andadura breve (la primera, inspirada en el modelo de Magnum Photos, permaneció activa entre 1959 y 1961, y la segunda entre 1968 y 1970), pero ejercieron el rol de catalizadoras de una renovación profunda de los códigos de la fotografía de la mano de autores como Ikkō Narahara, Shōmei Tōmatsu, Eikoh Hosoe, Akira Satō o Kikuji Kawada, que formaron parte de VIVO, y Yutaka Takanashi, Takuma Nakahira y Daidō Moriyama, que publicaron en alguno de los tres únicos números de Provoke.

Estas décadas, las inmediatamente posteriores a la II Guerra Mundial, fueron en Japón un tiempo de cambios económicos y culturales evidentes que tendrían su reflejo en enfrentamientos sociales y, desde luego, en un lenguaje alternativo en el empleo de la cámara, la herramienta más fidedigna a la hora de captar los primeros retratos de esa nueva sociedad, que serían críticos, subjetivos y ajenos en lo posible a las convenciones anteriores de este medio.

Daido Moriyama. Eros, 1969. Provoke Nº 2. Colección José Luis Soler Vila, Valencia
Daido Moriyama. Eros, 1969. Provoke Nº 2. Colección José Luis Soler Vila, Valencia

Los fondos de José Luis Soler Vila nutren también la exhibición que, bajo el título de “Material provocativo para pensar. Fotografía japonesa contemporánea”, podremos ver en el Museo Carmen Thyssen de Málaga desde el próximo 12 de julio. Entre los autores reunidos, no falta ninguno de los que integraron VIVO, que significa vida en esperanto (Eikoh Hosoe, Shōmei Tōmatsu, Kikuji Kawada, Akira Satō, Ikkō Narahara y Akira Tanno), empeñados en subrayar las posibilidades abiertamente subjetivas de la foto frente al carácter documental, directo y objetivo, dominante entonces; no concebían lo real como instantes y lugares concretos, sino como la plasmación, puede que abstracta y abierta a la experimentación, de las inquietudes particulares del artista, el reflejo de una mirada individual.

Tampoco faltarán en Málaga algunas de las figuras que hizo descubrir Provoke: Takuma Nakahira, fundador de la revista junto a Kōji Taki; Yutaka Takanashi y Daidō Moriyama; este último se incorporó a partir del segundo número. El estilo, muy definido, de las imágenes que aparecían en sus páginas recibió el nombre de are-bure-boke (grano, barrido, desenfoque), y remitía de forma clara a la vocación de novedad estética de estos fotógrafos, igualmente interesados en explorar las relaciones entre este arte, el lenguaje y la resistencia política. No identificaban, esos autores, la fotografía con su fruto visual, sino con el acto mismo de realizarla, en el que consideraban que no solo estaba implicada la mirada, sino el cuerpo en su totalidad, y también, evidentemente, el pensamiento. En sus trabajos, trataban de que el mundo fuera percibido como un conjunto de evidencias que nos afectan a todos, incluso cuando no pueden comprenderse desde la razón y parecen esquivas.

En su producción encontraremos aproximaciones diversas (escenas con encuadres y texturas inesperados, borrosas, desenfocadas) a la pervivencia de las tradiciones en Japón, a la nueva vida urbana en sus ciudades, las protestas contra la huella americana, o acercamientos hasta entonces inéditos al cuerpo o al sexo; forman parte de algunas de las series más importantes de los artistas convocados y en Málaga no se expondrán cronológicamente, sino atendiendo a sus afinidades en cuanto a motivos o trasfondo conceptual, un enfoque, sin duda, más cercano al que cultivaba Provoke.

Akira Sato. Sin título. Serie Ojo ciclópeo, hacia 1960. Colección José Luis Soler Vila, Valencia
Akira Sato. Sin título. Serie Ojo ciclópeo, hacia 1960. Colección José Luis Soler Vila, Valencia

 

 

“Material provocativo para pensar. Fotografía japonesa contemporánea. Colección José Luis Soler Vila”

MUSEO CARMEN THYSSEN MÁLAGA

C/Compañía, 10

Málaga

Del 12 de julio al 13 de octubre de 2024

 

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