La ciudad vacía: repensar el mundo desde Bilbao

Antoni Muntadas reflexiona sobre arquitecturas y espacios públicos en el Museo de Bellas Artes de Bilbao

Bilbao,

En el marco del Programa de Videoarte y Creación Digital del Museo de Bellas Artes de Bilbao y la Fundación BBVA, desde el próximo 19 de marzo Antoni Muntadas expondrá en el primer centro el proyecto La ciudad vacía, que toma a Bilbao, su historia y su urbanismo como punto de partida para presentarnos los frutos de una extensa investigación sobre la arquitectura y el espacio público.

Pionero de la creación conceptual y del media art en nuestro país, el autor barcelonés ha explorado en sus cinco décadas de trayectoria asuntos que podemos considerar fundamentales en la configuración de la experiencia de la contemporaneidad; le han interesado sobre todo los procedimientos de poder y control que generan posiciones hegemónicas y la difusión de estas en los medios de comunicación de masas, y sus proyectos, que suelen apelar de manera directa al espectador, tienen en común una evidente dimensión procesual, siendo muy diversos sus soportes y lenguajes: ha trabajado en vídeos, fotografías e intervenciones en el espacio público, en publicaciones impresas y, valiéndose de las herramientas digitales, en instalaciones multimedia o proyectos de investigación colaborativos o multidisciplinares.

Buena parte de sus piezas las concibe el artista como artefactos, entendiendo como tales dispositivos que pueden activarse por caminos diferentes en función de su contexto y del tiempo en que se presentan, y suele plantear en ellos asuntos que a todos atañen y rara vez han sido explorados en toda su complejidad, como los cambios históricos entre los vínculos entre lo público y lo privado, el consumismo como costumbre, los efectos de la globalización sobre las culturas locales, el rol de esos medios de comunicación de masas en la expansión del capitalismo económico, el miedo al otro como vía de control social y también el papel de la arquitectura en la legitimación de los poderes económico y político y en la configuración de los espacios colectivos.

En esa última vertiente puede enmarcarse La ciudad vacía, una propuesta nacida del encargo del Museo bilbaíno, que será comisariada por Guadalupe Echevarría y que constará de diversos trabajos que podrán contemplarse en las salas 32 y 33 del centro dirigido por Miguel Zugaza.

Se trata de la instalación con proyección doble Vacuum / Plenum; del dispositivo On translation: La Ría, una cartografía de la capital vizcaína desde su Ayuntamiento hasta Zorrotzaurre, siguiendo la estela del Nervión y subrayando la intensa transformación de esa zona emblemática en las últimas tres décadas o de Suntsiketa / Eraikuntza, trabajo que llama nuestra atención sobre la relevancia de la nueva arquitectura a la hora de vertebrar la planificación urbana reciente en zonas que fueron escenario de guerras, inundaciones o pandemias originarias de las consecuentes ruinas. Se ha servido así Muntadas de diversos instrumentos audiovisuales a la hora de incidir en los ecos espaciales de los conflictos y remodelaciones urbanas que afectaron a Bilbao y a su ría, confrontando ese bagaje urbano silencioso con citas de Walter Benjamin que, según el autor, funcionan a modo de acupuntura.

La ciudad vacía se completa con tres vídeos, que a su vez podemos entender como pies de página a sus indagaciones en torno al Nervión: Dérive Veneziane (2015), Guadiana (2017) y Finisterre (2017). Nos presenta en ellos Muntadas mapas de superficies marinas o terrestres que conforman, en el fondo, cartografías a medias, representaciones desafiantes del territorio determinadas por la fluidez y la inestable presencia del agua y sus geometrías: laberíntica y sinuosa en los canales venecianos, intermitente en el recorrido del río Guadiana u horizontal y vertical en Finisterre.

Sobre estos enclaves, ha inscrito imágenes y textos, enseñándonos así de ellos miradas inesperadas y ajenas al ritmo acelerado que marca hoy nuestros modos de ver: elige presentarnos una Venecia vacía de turistas, el horizonte de Finisterre de día y de noche o el Guardiana visible e invisible (como lo hemos podido divisar y como no, enlazándose el ver o no ver el río con ver o no ver la luz).

Dérive Veneziane ofrece una Venecia en negativo en la que se confrontan nuestros arquetipos sobre la ciudad con imágenes nocturnas y vacías, deudoras de cierto etnicismo y Guadiana supone su personal visión de ese río intrigante, que cruza paisajes muy diversos y que no siempre se aprecia, a diferencia de la rigidez de las fronteras administrativas. Por último, a Finisterre nos conducen el Camino de Santiago y la Vía Láctea, el cielo, la religión y la política y, hoy además, el turismo global. En ese trabajo gallego nos propone Muntadas abandonar la convencional contemplación estática del cielo y el mar para adoptar una nueva, más activa y lenta: filmó su horizonte un minuto por cada una de las 24 horas de un día, de modo que ante nosotros la luz va escalando la oscuridad, no sin interrupciones.

La ciudad vacía cuenta, por tanto, con proyectos vinculados a tres asuntos fundamentales en la trayectoria de Muntadas: la propia ciudad, el paisaje y el territorio; la asociación de la reflexión sobre Bilbao a las llevadas a cabo en Venecia, el Guadiana y Galicia no deja de suponer una invitación a ahondar en nuestros modos de mirar el mundo.

 

Antoni Muntadas. "La ciudad vacía". Museo de Bellas Artes de Bilbao

 

 

Muntadas. “La ciudad vacía”

MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO

Museo Plaza, 2

Bilbao

Del 18 de marzo al 5 de septiembre de 2021

 

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