Formas industriales: integrar artes para mejorar espacios

José de la Mano une diseño, arquitectura y arte en su muestra en Apertura

Madrid,

Responsables de introducir el concepto del buen diseño, los autores del Movimiento Moderno defendieron la dimensión ética de la labor de arquitectos y diseñadores y la preeminencia de la función sobre la forma; como consecuencia de esos principios, entendieron también que el mundo podía mejorarse transformando sus espacios habitables. En esa línea, los artistas vinculados a la corriente geométrica experimentaron para ordenar sus espacios a aquel ideal; los españoles con esas inquietudes tomaron como referentes a la inevitable Bauhaus, a Jorge Oteiza, Gio Ponti o Alberto Sartoris y entendieron que aquel progreso requería de la disolución de las categorías artísticas en favor de creaciones que pudieran integrarse en la arquitectura y que tuvieran a esta como eje, sin dejar de lado el diseño industrial.

Fue el caso de Miguel Fisac, Javier Carvajal, Equipo 57, José María de Labra, Jesús de la Sota, José Luis Sánchez o Néstor Basterretxea, cuyos proyectos integran la muestra con la que José de la Mano Galería de Arte estrena la temporada, en la actual edición de Apertura: “Formas industriales. Arte-Arquitectura o la integración de las artes (1950-1970)”. Cuenta con el comisariado de Pedro Reula y ha sido organizada junto a Studiolire, centro especializado en diseño español del siglo XX.

Duarte, Basterretxea y Equipo 57 en "Formas industriales". José de la Mano Galería de Arte
Duarte, Basterretxea y Equipo 57 en “Formas industriales”. José de la Mano Galería de Arte

Sobre las inquietudes formales y éticas de aquellos autores teorizaron Vicente Aguilera Cerni, Carlos Areán, José María Moreno Galván o Antonio Giménez Pericás y Moreno Galván fue, justamente, director de la Sala Darro, que en 1959 programó una exhibición de la que esta toma su título. Esa galería, Darro, exponía simultáneamente la última vanguardia artística y mobiliario moderno diseñado por maestros de la arquitectura en su versión más integradora, como los citados Fisac y Carvajal.

Hubo más cadenas de relaciones que impulsaron estas corrientes y no solo en Madrid: Oteiza, que supo dotar de espiritualidad a sus cajas abiertas, diseñó un mostrador de hormigón cubierto con teselas de piedra negra para la Cámara de Comercio de Córdoba, obra de Rafael de la Hoz y José María García de Paredes, que practicaron en ella esa integración de las artes con su construcción. Varios artistas que participaron en esta obra asumieron, alentados por el escultor, que el diseño podía y debía formar parte de la moderna arquitectura. En paralelo, el de Orio trabajaba en otro proyecto que aunó disciplinas, la basílica de Aránzazu de Sáenz de Oiza, que cuenta asimismo con piezas de Chillida y Basterretxea.

El clima era, por tanto, propicio para la aparición del Grupo Espacio (con Luis Aguilera Bernier, Francisco Aguilera Amate, José Duarte y Juan Serrano) y después de Equipo 57 (con José Duarte, Juan Serrano, Ángel Duarte, Agustín Ibarrola y Juan Cuenca); estudiaron la interactividad del espacio plástico, en la teoría y la plástica, y lo que el arte tiene de ejercicio ético capaz de mejorar la sociedad. Esta última dimensión de su trabajo requería intervenir en el espacio habitable y hacer que el arte se encarnara en los objetos con los que convivir, por eso el colectivo, de forma natural, evolucionaría hacia la aplicación “utilitaria” de su producción, en forma de muebles ambiciosos y osados en técnica y estética; después llegarían otro más industriales.

Ibarrola, Oteiza y Basterretxea en "Formas industriales". José de la Mano Galería de Arte
Ibarrola, Oteiza y Basterretxea en “Formas industriales”. José de la Mano Galería de Arte

En José de la Mano podemos ver banquetas triangulares (1962) y la silla Erlo (1961), que aunaban calidad estética y usabilidad: eran desmontables, asequibles y fáciles de transportar. Su diseño coincidió con la disolución de Equipo 57 como grupo; la galería también exhibe obras posteriores de Ibarrola (que conjugó la geometría con el activismo social) y de Ángel Duarte (que profundizaría en la arquitectura, la geometría y el formalismo).

No citamos a Basterretxea entre las figuras habituales de Equipo 57, pero sí formó parte de él en sus comienzos y se mantuvo comprometido con las ideas de integración de las artes; entendía esta como fusión absoluta y armoniosa. Juan Huarte le encargó diseñar algunos muebles para el edificio familiar que acaba de levantar en el Paseo de la Castellana de Madrid y también cultivó el cine y la fotografía, estudiando en todos los casos espacio, mitología y materia. El ámbito del diseño le permitía, sin embargo, más hondas experimentaciones relacionadas con la utilidad: en “Formas industriales” contemplaremos dos mesas de centro que llevó a cabo en 1958 para H Muebles, practicando el desplazamiento de ejes o la búsqueda de la tensión en el equilibrio.

Ibarrola, Duarte y Basterretxea en "Formas industriales". José de la Mano Galería de Arte
Ibarrola, Duarte y Basterretxea en “Formas industriales”. José de la Mano Galería de Arte

Premisas similares siguieron los integrantes del Grupo Parpalló: José de la Mano nos enseña la silla MM2, que realizó Andreu Alfaro junto a José Martínez Medina y se acerca a las propuestas de los Eames en los cincuenta con la fibra de vidrio, aunque ofrece un tratamiento diferente para la estructura metálica de las patas, a partir del desarrollo del trazo continuo de la varilla.

José María de Labra también fue un activo defensor de la integración de las artes y creó para arquitecturas brillantes celosías geométricas, mientras Carvajal integró en sus edificios escultura mural y trabajó asimismo a fondo en el diseño de mobiliario. Suya es la butaca Granada para el Pabellón de España en la Feria Mundial de Nueva York de 1964 (igualmente salido de sus trazos) y se le deben proyectos de interiorismo y diseño integrales como el de la tienda de Loewe en Gran Vía. El tirador de las puertas de su entrada y un friso los llevó a cabo José Luis Sánchez, uno de los principales artistas que colaboraron con el arquitecto en su visión integradora de la arquitectura.

Amadeo Gabino, por su parte, produjo esculturas murales para edificios de Carvajal y se interesó por el diseño industrial (en José de la Mano encontraremos una bandeja ligada a la abstracción geométrica). En lo que tiene que ver con iluminación, destacaron Miguel de Oriol y Antonio Carrillo, que elaboraron prototipos utilitarios transformables en lámparas, modelos de estas en plástico y tela o paneles murales luminosos como el que acompaña, en el RACE del Jarama, a una celosía de José María de Labra y un mural de Sánchez.

“Formas industriales” finaliza de la mano de Fisac, paladín de la disolución de fronteras entre disciplinas en el contexto arquitectónico. Sus pantallas de luz se instalaron en varios edificios propios y su figura inspiró a quienes, en el Centro de Cálculo, no temieron delegar en las máquinas la obtención de rigores geométricos.

Labra y Carvajal en en "Formas industriales". José de la Mano Galería de Arte
Labra y Carvajal en en “Formas industriales”. José de la Mano Galería de Arte

 

 

“Formas industriales. Arte-Arquitectura o la integración de las artes (1950-1970)”

JOSÉ DE LA MANO GALERÍA DE ARTE

c/ Zorrilla, 21 Bajo Derecha

Madrid

Del 9 de septiembre al 30 de octubre de 2021

 

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