El Renacimiento español crece en el Museo del Prado: incorpora a su colección obras de Pedro Machuca y Pedro de Campaña

El Museo del Prado ha reorganizado su sala 49 para mostrar por primera vez, junto a trabajos de maestros del Renacimiento Italiano (Rafael, Sebastiano del Piombo), obras recientemente adquiridas de Pedro Machuca y Pedro de Campaña, ambos figuras fundamentales en la recepción y la reinterpretación en España de las innovaciones alcanzadas por Leonardo, Miguel Ángel y Rafael a comienzos del siglo XVI.

Esta nueva presentación permite al visitante ahondar en el proceso por el que los dos autores asimilaron las ideas y procedimientos del Renacimiento al otro lado del Mediterráneo y construyeron un lenguaje particular. Se contextualiza, además, el rol que desempeñaron los núcleos de Roma, Nápoles o Venecia en la formación de Machuca, una de las llamadas “águilas del Renacimiento español”, y del belga Pedro de Campaña, que después trabajaría en Sevilla, entre 1527 y 1562. Llegados a España, emprendieron, junto a otros artistas formados en Italia, como Alonso Berruguete, Bartolomé Ordóñez y Diego de Siloé, una senda que transformaría decisivamente el panorama artístico peninsular, anticipando la posterior madurez de nuestro Renacimiento.

Las nuevas obras son Bautismo de Cristo, de Machuca (Toledo, hacia 1490 -Granada, 1550) y Cristo camino del Calvario, de Campaña (en origen Pieter Kempeneer, Bruselas, 1503 – 1580). Las dos tablas evocan el tiempo en que esos modelos de Leonardo, Miguel Ángel y Rafael iniciaron nuevas vías de experimentación para toda una generación de artistas españoles muy vinculados, como decimos, al contexto italiano.

Pedro Machuca. Bautismo de Cristo, 1518-1519. Museo Nacional del Prado
Pedro Machuca. Bautismo de Cristo, 1518-1519. Museo Nacional del Prado

El Bautismo de Cristo se fecha hacia 1518-1519 y fue realizado durante la extensa estancia de Machuca en Roma: evidencia su dependencia de los modelos vaticanos asociados a Miguel Ángel y Rafael, patente en las anatomías contundentes, la monumentalidad compositiva y la luminosidad de las tonalidades. Esta obra documenta cómo el pintor integró las enseñanzas del clasicismo romano y del círculo de Rafael, con elementos que determinarían su producción posterior y que lo convertirían en una figura clave en la introducción del Renacimiento en nuestro país.

Por su parte, Cristo camino del Calvario, datada en torno a 1550-1555, acoge un manierismo pleno, derivado de la síntesis entre su instrucción flamenca y la influencia de la pintura italiana, particularmente de Del Piombo y de los discípulos de Rafael.

El claroscuro, la energía narrativa y la intensidad emocional de la imagen remiten a un lenguaje entonces muy moderno, que Campaña gestó durante su estancia en Andalucía.

Con la presentación conjunta de estas dos obras se quiere incidir en la importancia de Florencia, Roma y el Reino napolitano como focos de irradiación del Renacimiento en lengua española. Allí, en las primeras décadas del siglo XVI, jóvenes artistas como Pedro Fernández, Diego de Siloé, Bartolomé Ordóñez, Pedro Machuca y quizá Alonso Berruguete encontraron la opción de confrontarse con la cultura visual más adelantada de su tiempo.

Pedro de Campaña. Cristo camino del Calvario, 1550-1555. Museo Nacional del Prado
Pedro de Campaña. Cristo camino del Calvario, 1550-1555. Museo Nacional del Prado
Reordenación de la sala 49 del Museo del Prado. Fotografía: © Museo Nacional del Prado
Reordenación de la sala 49 del Museo del Prado. Fotografía: © Museo Nacional del Prado.

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