En 2023, el mismo año en que le brindaba una exposición el MACBA barcelonés, la artista franco-marroquí Bouchra Khalili presentaba, con premio, en la Bienal de Sharjah The Circle Project, un proyecto que recoge en lo temático y lo formal claves de su trayectoria: la atención a sujetos invisibilizados en países a los que emigraron y la referencia, en los montajes de las piezas, a los círculos o asambleas en los que, en la tradición marroquí, se narran relatos orales en espacios públicos.
En realidad, Khalili venía trabajando en aquella propuesta desde 2012 y continuaría inmersa en ella hasta 2024; ahora la despliega en La Casa Encendida de Madrid, donde, además, se proyectará su pieza The Tempest Society el 10 de septiembre. Ambas comparten temática: la artista ha investigado, haciendo frente a la escasez de testimonios, la actividad de los movimientos de trabajadores árabes por la igualdad de derechos en la Francia de los setenta, colectivos a los que se siente muy ligada porque coincidieron con la generación y aspiraciones de sus padres -Khalili nació en 1975 en Casablanca-.
Ante la escasez de documentación, ella misma, según ha explicado hoy, ha elaborado su propio archivo en torno a aquellos grupos; lo ha hecho contra su propia voluntad, porque no es esa labor clasificatoria la que le interesa, sino la indagación, fundamentalmente a partir del vídeo, en los modos de representar la ausencia. Incluso en los caminos que adopta para hacerse presente.

The Circle Project. Bouchra Khalili. La Casa Encendida, 2026
Hace cinco décadas y en Francia, esta población procedente del norte de África era contemplada, en palabras de esta autora, como mano de obra fácil, pese a que pronto emprendieron campañas antirracistas y fundaron, en París y Marsella, compañías de teatro que diseñaban también formas de protesta contra la ola de xenofobia que sacudió este país, sobre todo el sur, en 1973, a raíz del asesinato de un conductor de autobús por un joven argelino con problemas mentales. La escalada, que causó varios muertos y heridos, llevó incluso al presidente argelino entonces, Houari Boumédiène, a suspender la emigración de trabajadores de ese país a la que fue su metrópoli.
Las performances y las prácticas teatrales de esos colectivos, al igual que los dispositivos expositivos que Khalili elige para sus instalaciones videográficas, remiten como avanzamos al desarrollo de la oralidad en Marruecos y otras áreas del norte africano: un narrador atrae a su audiencia sentándola en círculo en torno a sí; sin dicho círculo, forma que también adoptan las asambleas públicas, no hay relato. En La Casa Encendida, se invita a los visitantes a formar una comunidad de espectadores que replique las de aquellas citas.

The Circle Project. Bouchra Khalili. La Casa Encendida, 2026
Esta exposición se divide en tres partes. La primera se corresponde con un corto, titulado The Storytellers, compuesto por cinco películas en 16 milímetros y en blanco y negro que recopilan fragmentos de las actividades de esos grupos teatrales y de lucha -que llevaron por nombre Al Assifa y Al Halaka-, llevadas a cabo por algunos de sus antiguos miembros en un teatro vacío marsellés, pues en su momento nadie los filmó. Se trata de sketches y poemas que aluden al racismo, el acceso a la vivienda y las difíciles condiciones de vida y, dada la ausencia de público en el lugar, el de La Casa Encendida será su espectador natural, invisible para los intérpretes.
En segundo lugar, Khalili muestra en La Casa el mural Timeline for a constellation, que aporta contexto a la exposición a través de documentos, entrevistas y cronologías sobre el recorrido de esos movimientos en la primera mitad de los setenta, sus alianzas y su capacidad de acción, informaciones que acaban de recogerse en una publicación del mismo nombre, editada en Londres en febrero.
Su articulación puede relacionarse con la de los periódicos murales empleados justamente por los trabajadores árabes, redactados en su idioma original y en francés.

The Circle Project. Bouchra Khalili. La Casa Encendida, 2026
Por último, veremos The Circle, otro vídeo de una hora de duración en el que dos jóvenes franceses de origen magrebí, y residentes precisamente en Marsella, Mía y Lucas, buscan las huellas de aquellas luchas de sus mayores y recopilan archivos, música, imágenes y fragmentos teatrales junto a integrantes de Al Assifa y Al Halaka.
En este diálogo intergeneracional cobra protagonismo paradójico, porque no llega a aparecer, la figura de Djellali Kamal -ese era su pseudónimo-, un miembro de Al Assifa e inmigrante ilegal que, en 1974, encontrándose en huelga de hambre en demanda de su regularización, se presentó a las elecciones presidenciales francesas. Se trataba, en el fondo, de un ejercicio de performance pública con el que buscaba interpelar a los migrantes excluidos del voto e invitar a imaginar la posibilidad de una ciudadanía trasnacional.
Khalili le hace visible desde su invisibilidad, convirtiendo su espectro en significante. Todos sus proyectos son, en el fondo, autorreflexivos: implican una meditación sobre los mecanismos de transmisión de la historia de los vencidos y sobre la capacidad del medio fílmico para producir presencia a través de la ausencia, memoria donde no había archivo.
Sus trabajos resultan, además, muy transparentes en cuanto a su proceso de elaboración: se basan en el montaje de fotografías y vídeos recuperados, en la concatenación de una arqueología de medios fragmentados que no se oculta al observador.

The Circle Project. Bouchra Khalili. La Casa Encendida, 2026
«The Circle Project. Bouchra Khalili»
Ronda de Valencia, 2
Valencia
Del 10 de septiembre al 29 de noviembre de 2026