A vueltas con la maldita pintura. La visión más actual de este género

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El MUICO inicia una nueva etapa de apoyo a jóvenes creadores

A vueltas con la maldita pintura

“A vueltas con la maldita pintura”

MUICO. MUSEO COLECCIONES ICO
c/ Zorrilla, 3 28014
Madrid

Horario:
Lunes cerrado
De Martes a Sábado de 11 a 20h.
Domingos y festivos de 10 a 14h.

Del 10 de noviembre de 2011 al 4 de marzo de 2012 en el MUICO, Madrid

Comisario: Juan Ugalde

Artistas en la muestra: Juan Ugalde, Miren Doiz, Fernando García y Maíllo
 

El MUICO (Museo Colecciones ICO) acaba de inaugurar exposición y podríamos decir también que trayectoria. Se embarca ahora en una nueva etapa dedicada a promocionar la labor de jóvenes artistas españoles, otorgando así un sentido vivo a la sala de exposiciones y a sus propios fondos, ya que la obra de los seleccionados en cada ocasión pasará a estar representada en las Colecciones ICO.

La característica común de esta nueva línea de trabajo es que serán artistas presentes en la colección los que se encarguen, a modo de comisarios, de seleccionar a los jóvenes creadores que darán forma a cada muestra. Para la primera de ellas, el MUICO ha escogido a Juan Ugalde, gran defensor de la pintura como género. Unas cuantas de sus obras pueden contemplarse en diálogo con las de los jóvenes invitados, Fernando García, Miren Doiz y Maíllo,  cada uno de los cuales ha tenido la posibilidad de elegir dos piezas de Ugalde según sus afinidades personales y artísticas

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No se trata de encender un debate sobre si en pintura ya está todo dicho, o no, lo interesante está en descubrir que todavía quedan formas nuevas de expresarse vinculadas a esta práctica y eso es precisamente lo que ellos tratan de expresar con sus creaciones. Los tres son muy diferentes entre sí, y por sus edades (25, 30 y 35 años) son representativos de toda una generación.


Juan Ugalde. Gato ZZZ, 1984. Colecciones ICO

Quizás de todos ellos, sea la obra de Miren Doiz (Pamplona, 1980) la que resulta más madura. Podría decirse que es la que manifiesta un estilo más definido o asentado. Con dos tipos de trabajos presentes en la muestra y alguna sutil intervención en los espacios de conexión entre las salas, Doiz abarca dos maneras muy diferentes de enfrentarse a la pintura, en la que el color es siempre protagonista. Una es a través de la instalación, quizás la parte más potente de toda la exposición del MUICO, y otra desde la creación de minúsculos collages realizados con trozos de pantoneras, y en los que la idea es trabajar la “pintura sin pintura”. Son piezas muy pequeñas pero muy pensadas. En contraste con lo que podría parecer, son creaciones más meditadas que las instalaciones, que son concebidas sobre el propio espacio y bajo un concepto más físico. Lo que es común a toda su producción es su interés por trabajar con materiales encontrados, pobres a ser posible, y entre los que podemos descubrir también objetos cotidianos, como utensilios o ropa que la artista utiliza mientras trabaja.


                

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Miren Doiz. Uno de los diminutos collage expuestos y vista de la gran instalación realizada para el MUICO


Fernando García (Madrid, 1975) representa un perfil de artista bastante más misterioso e introspectivo, con una línea de trabajo basada en impulsos creativos, como los que presenta en esta ocasión a partir de sensaciones muy personales.

altEncontramos, por ejemplo, obras inspirada en su admiración por dos grandes de la pintura del siglo XX: Pollock y Rothko. Tras visitar la tumba del primero decidió recoger algunos objetos que se encontraban en el terreno próximo a ésta y con ellos elaboró un gran cuadro-collage sobre un lienzo con el formato típico de los cuadros de Pollock. En el caso de Rothko, la inspiración le vino tras llegar hasta la puerta de su taller (en la imagen podemos ver la fotografía tomada delante del portal del estudio de pintura de Mark Rothko en el 222 de Bowery Street) y no poder entrar. De la misma forma que en el caso anterior, recogió algunos objetos a modo de souvenir y con ellos dio forma a un cuadro. La referencia conceptual es ineludible en su obra, y el soporte utilizado en cada momento, ya sea fotografía, escultura, instalación, vídeo, dibujo o pintura, se pliega a lo que quiera contar.

El tercero de los representantes de esta incursión en un nuevo discurso pictórico es Maíllo (Juan José Maíllo, Madrid, 1985), precisamente el más joven de ellos y el más impulsivo, pero el que presenta un conjunto de obras más arraigadas en lo pictórico. A primera vista, su trabajo puede resultar algo inconsistente, pero su buena conexión con los pinceles nos lleva a pensar que será un nombre a tener muy en cuenta dentro de la nueva generación de artistas. En el MUICO podemos contemplar un nutrido número de obras, muchas de ellas expresamente pintadas para la ocasión y que según el mismo Maíllo ha señalado no guardan una línea común entre ellas sino que las considera en sí obras completas. De él Juan Ugalde ha dicho que hace gala de sus 25 años y es puro desparpajo, una locomotora pintando. Sus imágenes se hilan a toda pastilla como esos cantantes rap en que la estela de su texto se queda paralizada en el aire, de pura velocidad, y cuando consigues computar lo que han dicho ellos ya están muchas rimas por delante.


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Maíllo. Tom Inez, 2011 y El pintor y su misterio bajo el cielo, 2011

Para saber más sobre estos artistas, aquí os dejamos enlaces a sus respectivas páginas web:
Miren Doiz
Fernando García
Maíllo

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