Un otoño novohispano para el segundo aniversario de la Casa de México en España

El centro exhibe biombos y pinturas de castas y platería de indianos

Madrid,

Hace dos años que la Casa de México en España inició su trayectoria en Madrid, en su sede de Alberto Aguilera, con el objetivo de fortalecer las relaciones de ambos países e impulsar el conocimiento de la cultura mexicana entre nosotros. Para celebrarlo, este espacio nos mostrará este otoño cinco biombos y una treintena de pinturas de castas, así como 28 piezas de platería novohispana enviada por indianos a sus parroquias españolas, y también programará veladas, talleres, cursos y conferencias.

El pasado 1 de octubre, la Casa inauguró “Biombos y castas, pintura profana de la Nueva España”, muestra que nos permite acercarnos a las estrategias compositivas desarrolladas por los pintores asentados en Ciudad de México en los siglos XVII y XVIII a la hora de representar temáticas profanas: escenas históricas y mitológicas, vistas de ciudades, fiestas o pinturas de castas. Estos asuntos fueron mucho menos abordados por esta escuela que los asuntos sagrados, presentes, cómo no, en retablos y en la decoración de templos y conventos.

Artificios técnicos característicos de su pintura religiosa se encuentran también en estas piezas menos conocidas, esta vez utilizados para plasmar inquietudes intelectuales o políticas y ornamentar espacios domésticos o civiles, de ahí que algunos de estos autores se recreen en la belleza del cuerpo humano, la naturaleza o los objetos de un modo más profundo que en el mayoritario arte de carácter sagrado.

Dos núcleos componen esta exposición: de un lado los biombos, mobiliario de gran tamaño formado por hojas plegables unidas por bisagras que eran soporte de pinturas de temáticas diferentes; de otro, las citadas pinturas de castas, que testimoniaban la variedad étnica de la sociedad novohispana.

"Biombos y castas, pintura profana de la Nueva España". Casa de México en España
“Biombos y castas, pintura profana de la Nueva España”. Casa de México en España

Los biombos, recordamos, se empleaban con dos funciones fundamentales: dividir el área de una habitación, creando espacios más íntimos o a salvo de corrientes de aire, y ornamentar a través de esas composiciones realizadas en la superficie de sus hojas. Muy difundidos en Oriente, y adoptados por los portugueses como fruto de su estrecho comercio con Asia, estos muebles se introdujeron en el ajuar doméstico y santuario de las casas mexicanas cuando el navegante Andrés de Urdaneta trazó el tornaviaje entre el puerto de Acapulco en la Nueva España y las islas Filipinas, generando vínculos comerciales constantes entre Asia y Europa a través de América.

En los talleres novohispanos, el biombo se transformó y adquirió peculiaridades: cambiaron sus materiales (los papeles o sedas que cubrían los bastidores de las hojas se sustituyeron por lino llegado de Flandes) y también los temas pictóricos con los que se decoraron: encontraremos en estas piezas episodios históricos (la conquista de América, las batallas de Alejandro Farnesio), vistas o mapas de la Ciudad de México, mitologías clásicas o detalles cotidianos.

En cuanto a la pintura de castas, esta emergió en México en el siglo XVIII. La mayoría de estas obras tienen origen novohispano, pero también se dieron en otras zonas del mundo hispánico, como el virreinato de Perú; se trataba de ilustraciones, en una sola tabla o en series, de escenas familiares que hacían patentes las profundas mezclas sociales en las Indias occidentales.

En algunas de estas imágenes encontraremos indumentarias de varios grupos étnicos, frutos típicos, oficios diversos, ambientes domésticos; otras incluso asocian comportamientos a las distintas castas. Este tipo de pintura evolucionó en el tiempo; pudiendo distinguirse dos periodos: entre 1710 y 1760 predominan las representaciones dedicadas al exotismo de estas tierras, no exentas de cierto orgullo criollo, mientras que desde 1760 y hasta el siglo XIX las piezas se refieren a disposiciones administrativas vinculadas a las reformas borbónicas.

"Biombos y castas, pintura profana de la Nueva España". Casa de México en España
“Biombos y castas, pintura profana de la Nueva España”. Casa de México en España

La segunda muestra que la Casa de México nos propone este otoño es “Plus Ultra, platería religiosa de la Nueva España”. Su título procede de la inscripción Non terrae plus ultra, que se dice que presentaban las columnas que Hércules dispuso al separar ambos lados del Estrecho de Gibraltar para marcar el límite del mundo conocido. El lema se retomó en el descubrimiento de América para designar como Plus Ultra a los nuevos territorios que se convirtieron en patria para muchos emigrantes españoles, quedando acuñado en piezas de plata como prueba de su origen novohispano.

Algunos de aquellos emigrantes enviaron a sus lugares de origen ricos objetos de plata, destinándose la mayoría al culto en iglesias, y la muestra hace hincapié en los elementos que singularizan estas obras y en lo que pueden explicarnos sobre la cultura mexicana.

La única pieza presente en la primera sala de la exposición (una escultura de Jesús atado a la Columna perteneciente al templo de San Juan de Dios en Cádiz) nos muestra precisamente la figura de Hércules convertida en emblema de virtudes cristianas: Hércules Farnesio, finalizados sus trabajos, descansa y medita sobre su maza, a modo de columna, desvelando su parte humana como semidiós. Su gesto recuerda claramente al de Cristo atado y luego flagelado antes de ser presentado al pueblo como Ecce Homo (la columna original fue sustituida en 1682 por otra de plata). Esta pieza fue limosna de Narciso Agustín de Byguer y Antonia de León y Villaseca a la Orden de San Juan de Dios, que se ocupaba entonces del Hospital de la Misericordia gaditano, de ahí que se le grabara también una granada como elemento característico del santo.

Hay que recordar que Cádiz se encontraría cerca, según la leyenda, del lugar donde Hércules colocó uno de sus pilares.

A continuación, la Casa exhibe diversas piezas novohispanas procedentes de templos de toda España y enviadas por emigrantes como testimonio de su fe; también eran prueba de las riquezas obtenidas en tierras americanas. A través de estos trabajos podemos estudiar el desarrollo de la platería mexicana durante los tres siglos de dominación española y también las particularidades de cada centro productor: referentes literarios, influencia de grabados, presencia de alusiones políticas y religiosas vinculadas a escenarios concretos… También propone la exposición lecturas nuevas sobre los usos de cada obra.

"Plus Ultra, platería religiosa de la Nueva España". Casa de México en España
“Plus Ultra, platería religiosa de la Nueva España”. Casa de México en España
"Plus Ultra, platería religiosa de la Nueva España". Casa de México en España
“Plus Ultra, platería religiosa de la Nueva España”. Casa de México en España

 

 

“Biombos y castas, pintura profana de la Nueva España”

“Plus Ultra, platería religiosa de la Nueva España”

CASA DE MÉXICO EN ESPAÑA

c/ Alberto Aguilera, 20

Madrid

Del 1 de octubre de 2020 al 14 de febrero de 2021

 

Comentarios