El humor fino de Liliana Porter

ARTIUM presenta su primera retrospectiva en España

Vitoria,
Liliana Porter. Black Drip, 2009
Liliana Porter. Black Drip, 2009

El año pasado, con motivo del 25º aniversario de la Galería Espacio Mínimo, Liliana Porter, una habitual de esta sala, presentó en Madrid su obra reciente: un trío de cuadros de gran formato formados por polípticos de cuatro y cinco piezas y un vídeo de reciente creación en los que invitaba a los espectadores a plantearse sus formas de relacionarse con la representación y la cercanía o no de esta con lo real. Destacaba también su uso expresivo de los espacios, que en ocasiones la argentina utilizaba como soporte y en otras como vía para subrayar ausencias mediante el vacío.

Tras aquella exhibición de su última producción, ARTIUM, que este año ha reformado algunas de sus salas, presenta desde el próximo viernes “Diálogos y desobediencias”, la primera antología de Porter en España y una oportunidad para adentrarnos en sus juegos lúdicos pero significativos tanto con el espacio como con las proporciones.

El museo vasco revisará la amplitud de formatos en los que ha trabajado Porter (pintura, estampa, vídeo, instalaciones, escultura, teatro y dibujo), plasmando en ellos un mundo muy personal cultivando la ironía fina, la sutilidad, la intensidad de significados que no necesita de grandes tamaños ni de evidencias provocadoras.

Porter defiende que el mundo, el relato de la historia y de nuestro tiempo, necesita ser narrado desde nuevas perspectivas que rompan con los órdenes establecidos, por eso busca, sea cual sea la técnica que emplee, quebrar y desordenar lo dado, proponer nuevas formas de entender el tiempo y el espacio, construir nuevos lenguajes desde los que abordar entornos cambiantes.

Sus objetos son lo que materialmente vemos, pero también la memoria que contienen, la idea que de ellos tenemos y sus implicaciones emocionales. Todo tiene para Porter, que se define como postconceptual, una dimensión real y otra virtual, y a ella le interesa internarse en la segunda.

Liliana Porter. Untitled (Geometric Shapes), 1973
Liliana Porter. Untitled (Geometric Shapes), 1973

Recurre a menudo a los juegos asociativos inesperados para quien mira pero muy intencionados por su parte: suelen proponer lecturas subversivas ante cuestiones sociales o vinculadas a la interpretación de las representaciones, soluciones de desobediencia contrarias a la calma conformista, el gran enemigo al que apuntan los trabajos de Porter.

A menudo podemos interpretar estos como relatos protagonizados por figuras minúsculas con las que el espectador puede empatizar: todo a su alrededor es lo contrario a lo que “la normalidad” y el deseo dictarían que debería ser; se tambalea lo hasta entonces no cuestionado. Lo no problemático empieza a serlo y esa inestabilidad se manifiesta en líneas que se rompen, en tintas sin límites marcados, proporciones mínimas o desbocadas. El orden solo es en su obra una convención, una construcción mental sin implicaciones prácticas.

Las piezas expuestas en ARTIUM se fechan desde 1969 hasta el año pasado, proceden de colecciones públicas y privadas internacionales y en las salas del centro se estructuran en tres secciones: Rasgones y tareas, que consta de sus primeras instalaciones de papeles arrugados y sigue con sus Trabajos forzados, roturas y reparaciones; El recorrido y la línea, donde cobran protagonismo las líneas como territorio de los desplazamientos y de formas de desbordar espacios y realidades y Conversiones y dobles, un apartado en el que los personajes de la argentina dialogan y se duplican.

Liliana Porter. Trabajo forzado (Red Fabric)
Liliana Porter. Trabajo forzado (Red Fabric)

 

“Liliana Porter. Diálogos y desobediencias”

ARTIUM. CENTRO-MUSEO VASCO DE ARTE CONTEMPORÁNEO

c/ Francia, 24

01002 Vitoria

Del 7 de abril al 27 de agosto de 2017

 

 

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