Entrevistas

Entrevista al coleccionista Dani Levinas

Entrevista Dani Levinas. “Primer Ciclo de Conversaciones en torno al mundo del arte”
Dani Levinas

Esta mañana ha dado comienzo en la Universidad Europea de Madrid el “Primer Ciclo de Conversaciones en torno al mundo del arte”, dirigido por el coleccionista Dani Levinas, presidente de la Junta Directiva de la Phillips Collection. A lo largo de cuatro sesiones, que se retransmitirán en streaming, conversará con Silvia Ortiz, directora de la galería Travesía Cuatro, con sede en Madrid y Guadalajara, México; Carlos Urroz, director de ARCO; Manuel Borja-Villel, director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, y Bernardí Roig, artista español de trayectoria internacionalmente reconocida. Hemos estado con Levinas para que nos contara algo más sobre estos encuentros y para charlar sobre el estado del coleccionismo en nuestro país.

 

Muchas gracias por dedicarnos este ratito antes de dar inicio al Ciclo y por poner en marcha iniciativas como estas en el entorno de la universidad, que sirven para dar a conocer cómo funciona y cuáles son los mecanismos dentro de los cuales se desarrolla este sector, que es importante en la economía de nuestro país pero sobre el que sigue habiendo muchos prejuicios. ¿Cuál es el objetivo que se ha marcado con estas charlas?

El interés que tengo es justamente hablar, no tanto de arte, sino sobre el mundo del arte: explicar cómo un artista llega o no a tener galería, por qué un artista es elegido para estar en un museo o no, la relación entre las casas de subastas, las galerías y las ferias de arte… Es un mundo que la gente que no está metida en él no lo conoce o no lo entiende. Una de las razones es porque no hay una regulación normativa que maneje el mundo del arte. Si tú compras acciones de una compañía, todos los días puedes saber cuánto vale la acción. Es oferta y demanda pero está públicamente presentado. En cambio, con el arte la cosa es más difícil. La obra de un artista de las mismas características puede estar hoy a un precio y mañana a otro y no se sabe bien por qué pasa eso. Pero lo que más me interesa es desmitificar el tema de por qué la gente colecciona, por qué se donan obras a un museo o a una fundación. Hay muchos mitos alrededor de por qué la gente hace las cosas y muchos piensan mal y creen que hay motivos escondidos pero, en general, no es así. Mucha gente lo hace por amor al arte y porque quiere compartir su experiencia de coleccionista. Por ejemplo, en una entrevista que he hecho a la coleccionista Rosa de la Cruz (aparece publicada hoy en el diario EL PAÍS) ella cuenta que podría comprar muchas cosas pero solo compra lo que puede mostrar. Colecciona para compartir porque es una manera de difundir el arte y de hacerlo llegar a la gente.

Difundir es un tema que siempre me interesó, que los estudiantes sepan que el arte no sólo se ve en los museos, también en las fundaciones y en las exposiciones temporales. Que entiendan cómo es el proceso para que un artista tenga una exposición o sea seleccionado en un concurso que quizás le haga llegar luego a un museo.

 

“No es solamente la idea de poseer una obra,

para mí la pasión es conocer”

 

Puesto que usted es coleccionista, llevemos un poco la conversación hacia ese terreno… Procede de una familia con vinculación a la creación artística, así que el arte es algo a lo que de alguna manera siempre ha tenido acceso, ¿qué recuerda de sus primeros contactos con el arte?

Los recuerdos de estar relacionado con el arte son de muy niño. Mi madre, que además de pintar era diseñadora, fue la primera ejecutiva mujer en Argentina que entró en el negocio de la moda y siempre estuvo interesada en las cosas bellas. Yo estudié pintura desde pequeño y el arte siempre me fue cercano. Cuando salí de Argentina por primera vez para recorrer el mundo, con 17 años, mi madre me dio una lista de museos que tenía que visitar y aprendí muchísimo. Es difícil explicar cómo uno se mete en esto, es una pasión, y no solo de coleccionar arte sino de coleccionar experiencias, que es más importante. Hay exposiciones que las tengo grabadas en mi mente, y esas son cosas que no se pueden comprar pero que se te quedan dentro. Recuerdo, por ejemplo, una muestra que hubo en Madrid sobre Cildo Meireles en el Palacio de Cristal del Retiro. Entrar allí era como un sueño (Levinas se refiere a la instalación de la pieza A través, que formaba parte de la muestra “Eztetyka del sueño”, celebrada en 2001). No es el tipo de obra que un coleccionista pueda comprar, pero sí de las que se te quedan en la memoria. También soy coleccionista de libros, libros sobre artistas y libros de artista. Estos también te abren un mundo que está siempre contigo. No es solamente la idea de poseer una obra, para mí la pasión es conocer.

 

¿Compra más en ferias o en galerías?

Vamos a muchas ferias y es también una manera de conocer las galerías. Esa es la gran ventaja de las ferias, que tienes la posibilidad de ver galerías que de otra forma no recorrerías, comienzas la relación y ya compras luego en la galería. Así que diríamos que a partes iguales.

 

¿Ha comprado algo en la última edición de ARCO?

Sí. Mi mujer y yo normalmente compramos obras de artistas jóvenes, a veces emergentes, pero este año compré dos obras de dos artistas españoles de los años setenta que me emocionaron mucho cuando las vi. Al principio no sabía de quien eran y luego, preguntando, me enteré de que eran dos artistas muy importantes en la historia del arte español, José Guerrero y Hernández Pijuan.

 

Mañana viene a charlar con usted Carlos Urroz y es muy posible que en un entorno como este, dentro de la universidad, con alumnos de periodismo, salga el tema de la polémica por la retirada de las obras de Santiago Sierra. Me resulta inevitable preguntarle su opinión sobre este asunto.

En mi opinión se equivocaron todos: IFEMA, Helga, Carlos, el artista y la prensa. Se equivocó IFEMA porque no le correspondía hacer eso, no hay razón para hacerlo. IFEMA le alquila el espacio a ARCO y es ARCO quien tendría que ser responsable. Se equivocó Helga porque tendría que haber defendido a su artista. Yo la quiero mucho y entiendo su posición; lo hablé con ella y me dijo “es la casa de ellos y si a ellos no les gusta lo tengo que sacar”. Optó por la posición de no entrar en conflicto. Carlos, pienso que se equivocó porque tendría que haber defendido a Helga y decirle que no la sacara, pasara lo que pasara. Y Sierra se equivocó porque habló de una manera que daba a entender que esto había sido un beneficio para él y además creo que él tendría que haber renunciado a estar en Helga de Alvear, porque si a mí mi galería no me defiende me voy…

Y la mayor culpable fue la prensa porque habló de lo que no había en la feria más que de lo que había. Entiendo que fue importante el acto de “censura”, pero se perdió mucho tiempo de poder hablar de lo demás. A mí, veinte cámaras delante de una pared vacía me parece ridículo.

 

Por lo demás, ¿qué le pareció la feria?

Se habló muy poco de ella y fue extraordinaria, con una curadoría muy buena, el tema del futuro…, y la pena es que se habló muy poco de eso.

 

“En mi opinión se equivocaron todos:

IFEMA, Helga, Carlos, el artista y la prensa”

 

¿Cómo valora la evolución del coleccionismo en España? ¿Qué hay que cambiar?

El gran tema aquí siguen siendo los impuestos, el IVA. Llegan a suceder cosas extrañas como que un coleccionista español pueda comprar fuera de España más barato que aquí. La realidad es esa, y falta obviamente una ley de mecenazgo que ayude.

Cuando uno tiene una colección, llega un momento en que tienes que decidir qué va a pasar con ella cuando te mueras, y no hay muchas posibilidades. O la vendes, o se la quedan tus hijos, o herederos, o la puedes donar. Dejársela a tus hijos, si ellos no están interesados, es darles una carga en muchos aspectos. La otra opción es hacer donaciones a museos o fundaciones, que es algo que aquí todavía no es tan ventajoso. En algún momento tendría que salir una ley de donaciones para eso, es muy importante.

 

La editorial TURNER acaba de publicar un libro sobre la Colección MER, propiedad de los coleccionistas Elena Rueda y Marcos Martín, y entre las frases de él que podemos leer me ha parecido especialmente interesante una: “El coleccionismo privado será tarde o temprano el motor de los museos”. ¿Comparte esa reflexión?

Es así totalmente, porque hoy los museos no cuentan con el dinero necesario para seguir comprando de la manera como lo hacían antes. Una gran parte de los museos fueron creados, por ejemplo en Estados Unidos, por grandes coleccionistas que han acabado donando todo. Otros museos como el Prado o el Louvre han recibido y comprado obras durante cientos de años porque los museos eran importantes para el país y tenían el dinero suficiente para hacerlo. Hoy en día los presupuestos son más pequeños y no pueden competir con los coleccionistas privados. Si sale al mercado una obra de un artista contemporáneo el privado es mucho más rápido para poder decidir una compra, va a un remate y la compra, además como tiene más dinero hace que suba el precio, es así, y termina en manos privadas. Lo bueno sería que eso luego fuera a los museos, pero hay que hacer la vida fácil a los coleccionistas para que eso pase.

 

Y usted ha dicho en alguna una ocasión: “No hay que esperar al Gobierno. Es muy difícil convencer a un político de que esto es importante, porque él tiene un montón de argumentos en contra”. ¿Por qué cree que el arte y el coleccionismo no interesan a los políticos?

A los políticos, en general, no les interesa porque no cae muy bien a las masas de votantes decir que van a ayudar a un coleccionista, porque la gente se preguntaría “¿cómo van a ayudar a un coleccionista si nosotros no tenemos vivienda, o escuelas bien dotadas o los hospitales no funcionan?” y, claro, entienden que el arte no es importante. Los políticos van a los votantes y hay pocos coleccionistas. Hacen falta buenas escuelas, desde luego, pero hay que encontrar un equilibrio porque hay preconceptos que en algunos países se ha demostrado que no son correctos. El estudio del arte en las escuelas, e incluso en las universidades, es importante no solamente para aprender arte, también porque te hace trabajar la otra parte de tu cerebro que te sirve para otras áreas. En los países escandinavos se ha demostrado que los chicos que estudian arte son mejores en matemáticas, física y química, porque abre otras conexiones. Pero explicar eso lleva tiempo y los políticos miran el día de hoy y no tanto el de mañana.

 

¿Y cuál debería ser el papel del coleccionista frente a la sociedad?

Hay coleccionistas que ya están ayudando a artistas, no sólo al público para entender el arte. Por ejemplo, volviendo a Rosa de la Cruz, ella tiene un sistema de becas para llevar a niños a viajes a Europa para ver museos. Sí, muchos privados están haciendo cosa que el Estado debería hacer y no hace y quizás sea la manera de abrir un camino.

 

Para finalizar, y por acercarnos también a la actualidad dada la semana en la que estamos, con la voz de las mujeres más presente que nunca de cara al 8 de marzo, ¿cuál es la última obra de una artista que ha incorporado a su colección? ¿Cómo valora el creciente movimiento de visibilización de la mujer dentro del sector de las artes plásticas?

No recuerdo cuál ha sido la última obra, pero puedo decir que en mi colección casi el 50% son mujeres, sobre todo latinoamericanas, que están reconocidas en sus países. En Brasil y en Argentina las mujeres están al mismo nivel que los hombres.

Creo que tienen razón. En los museos la mayoría son hombres porque las mujeres no podían pintar y si lo hacían estaban escondidas y no podían triunfar, pero hoy en día las cosas están cambiando y mejorando, aunque hay un largo camino para recorrer.

 

Con independencia de que escuchar a Bernardí Roig será seguro interesantísimo, ¿se planteó en algún momento que fuera una mujer artista la que se sentara el día 8 a conversar con usted?

No y sí. Me lo planteé, pero para este ciclo, aquí en la Universidad, Bernardí me parece un caso muy interesante porque conoce mucho de la historia del arte, ha hecho dibujo, pintura, escultura y audiovisual. Ha expuesto en todo el mundo, tiene mucho que contar y lo elegí a él porque creo que para los estudiantes puede ser una buena inspiración.

 

Terminamos así la entrevista y nos dirigimos al plató de la Universidad Europea, donde en unos minutos daría comienzo la primera de las charlas. Allí le esperaba ya Silvia Ortiz, la invitada de Levinas. Entre ellos tuvo lugar una amena conversación en la que salieron algunos de los temas relacionados con el coleccionismo de los que previamente habíamos tratado con Levinas, y se habló también de la importancia de entender que el arte es una inversión, que debe estar en la base de la educación, y nunca verlo como una pérdida de tiempo.

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Dani Levinas y Silvia Ortiz charlan antes de que dé comienzo la primera de las sesiones del “Primer Ciclo de Conversaciones en torno al mundo del arte”

 

Villaviciosa de Odón, Madrid, 5 de marzo de 2018.

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