Carlos León, pinceladas naturales

El artista lleva el ambiente de su estudio al Museo Esteban Vicente

Segovia,
Carlos León. Mujer desnudándose muchísimo, 2008. VEGAP, Segovia, 2017 
Carlos León. Mujer desnudándose muchísimo, 2008. VEGAP, Segovia, 2017

Hablando de las obras que formaron parte en 2015 de “Pink Requiem”, el repaso a la producción de Carlos León desde los ochenta que ofreció la Sala Alcalá 31, el artista dijo: En mis cuadros no verás una rama o una flor, pero sentirás estar en el bosque. A este artista ceutí, que en su niñez residió en Segovia y ahora ha regresado nuevamente allí, le interesa una abstracción que vaya más allá de lo formal en la que el contenido estético y el fondo filosófico se encuentren más en las formas a percibir que en el contenido.

Desde el pasado 17 de febrero, el Museo Esteban Vicente presenta sus “Estancias”, una muestra comisariada por José María Parreño en la que las salas se han convertido en aposentos compuestos por pinturas, fotografías y objetos que buscan introducirnos en lo posible en el ambiente de su taller.

El dramatismo de lo natural se hace muy presente en sus pinturas, en forma de pinceladas que nunca representan mínimamente, pero sí evocan, nubes y escarchas, matorrales y musgos. Podemos considerar a Carlos León un pintor de la naturaleza, aunque haya siempre huido de cualquier plasmación realista para centrarse en el poder sugestivo de la pincelada, de manchas, veladuras, chorreados y lavados.

Nunca trabaja sobre dibujos previos, sino directamente sobre el lienzo dejándose guiar por la intuición, y también por la música, huyendo de la previsión como también la naturaleza escapa a ella.

Si su pintura fluida guarda relación con la música, a sus esculturas y objetos podemos relacionarlos con el pensamiento. Sus primeros ensamblajes los llevó a cabo en 2014 a partir de chatarra, materiales de piezas averiadas y muebles en desuso. Aunque su proceso de creación, necesariamente más lento y meditado, se distancia del pictórico, estos trabajos sí comparten con sus lienzos ingenio vivificante, y también remiten a los collages surrealistas a través de sus combinaciones generadoras de significados inesperados y metáforas. Esos nexos con la pintura se hace muy evidentes en las superficies oxidadas y despintadas de Estanque cifrado, en las masas de lana de Vellones, que remiten a fragmentos de sus cuadros, y en las llamativas y planas tonalidades de Colores laborales (2016).

Acompañan a estas piezas los bodegones de cristal que componen Acoplamientos, realizados en colaboración con la Real Fábrica de Cristales de La Granja. Dan lugar a un collage de transparencias y cristal roto de belleza frágil y amenazadora, por peligro de derrumbamiento.

Y precisamente en la Fábrica de La Granja se encuentra la que podemos considerar última sala de “Estancias”. Allí podemos contemplar, además de algunos nuevos Acoplamientos, acetatos en los que León, Premio Arte y Mecenazgo en 2016 y Premio de la Cultura de la Comunidad de Madrid en 2015, ha continuado explorando las posibilidades de la transparencia.

 

Estancias. Carlos León

MUSEO ESTEBAN VICENTE

Plazuela de las Bellas Artes, s/n

40001 Segovia

Del 17 de febrero al 4 de junio de 2017

 

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