Manuel Diego Sánchez, la posibilidad de Islandia

Presenta su primera muestra en Juan Silió

Santander,

Cuando, allá por 2017, Manuel Diego Sánchez se sumó a nuestros fichados nos explicó que, desde sus inicios, trabajaba con archivos fotográficos analizando las relaciones que podían establecerse entre unas y otras imágenes, lo que hay de potencialmente universal en una foto individual. También investigando los lazos entre éstas y el paisaje o el territorio, especialmente en lo que tiene que ver con desplazamientos y migraciones.

Con esta segunda variante de su atención a la imagen tiene que ver la muestra que ahora presenta en la sede en Santander de la galería Juan Silió, aunque no se tratará ya de desplazamientos humanos, sino internos, minerales.

El proyecto “Fisura y aliento”, que puede visitarse hasta el 7 de marzo, surge de su encuentro con Islandia, un país, como sabemos, de geología muy viva aún hoy, pues en su superficie reducida alberga una treintena de volcanes activos. Así, lo que brota del interior de la tierra y lo que se hunde en ella se hallan en continua tensión y el pasado y el presente, en cuanto a tiempos estratigráficos, se superponen y no son fácilmente disociables. Toda aproximación a su naturaleza no nos devolverá estatismo, sino los frutos de un proceso, huellas de lo ocurrido y trazos de lo por llegar.

Hablamos de un paisaje propicio para especular y narrar, y es lo que se propuso hacer en ese terreno este artista madrileño: introducir ficciones, diseñar territorios alternativos a partir del análisis de una Islandia nunca acabada en sus sedimentos. Tras llevar a cabo intervenciones leves y efímeras y documentarlas con medios analógicos, Sánchez recurrió a los procedimientos digitales y la inteligencia artificial para articular imágenes que contienen la Islandia que previamente había captado, pero también otra; composiciones en las que se conjugan las visiones familiares y la extrañeza.

Manuel Diego Sánchez. Fisura y aliento. Galería Juan Silió
Manuel Diego Sánchez. Fisura y aliento. Galería Juan Silió

Son varias las series compiladas en Juan Silió, comenzando por Fisuras, en la que acercó sus materiales de trabajo a las fuerzas de la tierra, sumergiendo papeles absorbentes en fracturas naturales por las que emergen aguas subterráneas que después este autor encapsuló en bolsas estancas. Le interesaba trabajar atendiendo a las pistas o vestigios que la naturaleza le ofrecía sólo tras un esfuerzo de indagación, casi con métodos forenses.

Manuel Diego Sánchez: Fisura (Hverir), 2024.
Manuel Diego Sánchez. Fisura (Hverir), 2024.

También recurrió a la filmación en Super 8: en Intento de engelar una imagen en un rectángulo buscó reflejar un paisaje glaciar sobre una superficie especular, incidiendo en las dificultades (la imposibilidad) de inmortalizar aquello que nunca se queda quieto. Dada la inviabilidad de congelar lo dinámico, reivindica Sánchez una consideración posible de la fotografía como prueba visual de lo esquivo en lo que no se detiene, como particular constancia de un fracaso al querer solidificarlo.

Manuel Diego Sánchez: Intento de engelar una imagen en un rectángulo, 2025
Manuel Diego Sánchez. Intento de engelar una imagen en un rectángulo, 2025

En el conjunto Posibilidad de aliento volvió a trabajar con fotografías de archivo, que tras su examen intervino mediante inteligencia artificial para incorporar a ellas elementos de ficción: variaciones y desajustes que introducen inestabilidad. Ni siquiera en un archivo, propone el autor, tiene por qué ser la imagen una obra cerrada en la que no quepa el ensayo: los paisajes pueden constituir posibilidades y no afirmaciones.

Manuel Diego Sánchez. Posibilidad de aliento 7, 2026
Manuel Diego Sánchez. Posibilidad de aliento 7, 2026

Y por último, aunque ocupa un lugar central en esta exhibición, debemos mencionar Herðubreið, la serie que comparte nombre con un viejo volcán que es la montaña más alta de Islandia, bastante representada por sus artistas y fotografiada; un elemento indisociable del imaginario de la población. Subraya Sánchez que, por estas razones, el volcán se ha convertido en imagen maleable, una y otra vez interpretada: nuestra visión de ella no tiene tanto que ver con el fenómeno geográfico en sí mismo como con la suma de miradas que sobre él se acumulan.

Esa es la razón de que, en las composiciones que integran este trabajo, el Herðubreið nunca se nos muestre fijado y estable, sino sujeto a las lecturas del artista (las que vemos, que pudieron ser otras). Se proponen paralelismos entre la energía latente en él y el carácter de las imágenes como posibilidad nunca sellada.

Manuel Diego Sánchez. Sin título (Herðubreið), 2025
Manuel Diego Sánchez. Sin título (Herðubreið), 2025

 

 

Manuel Diego Sánchez. “Fisura y aliento”

GALERÍA JUAN SILIÓ

C/ Sol 45, bajo

Santander

Del 16 de enero al 7 de marzo de 2026

 

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