Luis Paltré y la poesía de los frascos

El artista cordobés expone sus paisajes y bodegones en el MUREC

Almería,

Luis Paltré es un artista de trayectoria larga, aunque poco sonora: ha compaginado la realización de su obra con la docencia en el mismo ámbito del dibujo y las artes plásticas, construyendo una producción sólida y nunca estridente, y en los últimos años ha recibido premios de la Bienal de Artes Plásticas Ciudad de Albacete o del Ayuntamiento de Tomelloso (el que lleva el nombre de Antonio López).

El Museo del Realismo Español Contemporáneo. MUREC de Almería le dedica, desde este fin de semana, la muestra “La realidad de lo tangible”, que ha comisariado Juan Manuel Martín Robles y que recoge una selección de trabajos de los últimos años, contemplados en la exposición como manifestaciones de la actitud objetiva desde la que Paltré encara su oficio. No pretende generar emociones en el espectador, sino ofrecerle los frutos de una mirada atenta y rigurosa a lo visible, ni más ni menos.

Nacido en Cabra a finales de los cincuenta, este autor adquirió una base sólida en el manejo del dibujo, el color y la composición en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, y desde sus inicios se ha mantenido fiel a la figuración, que no al deseo de copia. Paltré no busca tanto recrear lo que ve como moldear su interpretación, pero para eso no ha caído nunca ni en lenguajes híbridos ni en caminos abstractos o conceptuales.

Luis Paltré. Violetas, 2020
Luis Paltré. Violetas, 2020
Luis Paltré. El sofá rojo, 2022
Luis Paltré. El sofá rojo, 2022

Conoce bien la tradición de los géneros que ha elegido (ha examinado especialmente a Morandi, Filippo de Pisis o Edita Broglio), pero no la trae al presente desde la melancolía, sino actualizando sus códigos: pinta siempre a partir de la observación directa, procurando el equilibrio y concediendo mucha importancia a la luz, y desde esos procedimientos poco revolucionarios consigue hacer de su realismo un estilo vigente y válido sin excusas. Sus imágenes son diáfanas, limpias e insistentes en un número reducido de temas: aquellos bodegones, interiores, paisajes y arquitecturas.

Ni siquiera sus formatos, medianos, transmiten ninguna grandilocuencia, y los espacios en que se fija son extremadamente cotidianos, carentes de figuras humanas, pero no de sus rastros como objetos: son su taller y los lugares donde transcurre la vida de Paltré.

Sin despegarse del verismo, trabaja a veces, de forma prioritaria, con planos de color en los que examina matices y profundidades en los tonos y también dando primacía al fragmento, tanto en interiores como en los alrededores inmediatos de su hogar: otra prueba de su voluntad de despojamiento y simplicidad. Hablando de exteriores, en los que se desenvuelve siempre à plein air caballete en mano, los que veremos en el MUREC corresponden, sobre todo, a vistas de zonas industriales de Fabero y los cortijos de la Almería rural. A Paltré le interesan las áreas alejadas de las zonas urbanas, pero sus modos de trabajo no se separan de los empleados bajo techo: medios justos, acabados muy medidos, paleta austera en diversidad y matices.

No deja espacio a la espontaneidad; opta por el cuidado del plano, la línea y el volumen. La modernidad líquida queda fuera de sus telas.

Luis Paltré. Pozo Julia nevado, 2023
Luis Paltré. Pozo Julia nevado, 2023
Luis Paltré. Cortijo abandonado, 2023
Luis Paltré. Cortijo abandonado, 2023
Luis Paltré. Contraluz. En el estudio, 2023
Luis Paltré. Contraluz. En el estudio, 2023
Luis Paltré. Bolso, 2025
Luis Paltré. Bolso, 2025

 

 

Luis Paltré. “La realidad de lo tangible”

MUSEO DEL REALISMO ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO. MUREC

Paseo de San Luis, s/n

Almería

Del 31 de enero al 5 de abril de 2026

 

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