Luis López Lejardi es un nombre más que familiar, y desde hace décadas, para quienes permanecen atentos al panorama artístico en Cantabria. Nació en Torrelavega en 1957 y se trata de un autor autodidacta que comenzó muy pronto a dibujar -logrando vender sus primeros retratos y carteles para diferentes eventos-, pero que, no tardando demasiado, empezó a utilizar materiales reciclados para crear sus esculturas, una senda que, en lo sustancial, ya no abandonaría.
Un viaje a la Documenta de Kassel y a Münster, en 1987, respaldaría esa vocación: buen conocedor de la producción de Beuys, Warhol o del arte povera de Mario Merz, no dejaría de transformar esos elementos reutilizados en objetos artísticos, viendo acomodada su intuición en el momento álgido del ensamblaje y del nuevo ready-made en los setenta y los ochenta.
Ha protagonizado López Lejardi muestras individuales en La Vidriera de Camargo, las galerías Zoom, Juan Silió y Siboney o el Inder Espacio de Santander, y ahora presenta en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria. MAS “Fábulas de la visión. Miradas verticales”, un compendio de sus trabajos recientes, la mayoría de ellos derivados del plástico, comisariado por Lidia Gil y Fernando Zamanillo.
Desde hace unos años ése, el plástico, ha sido su material fetiche, como en sucesivas etapas anteriores lo fueron el caucho, la chapa, el cristal, el cartón o el cobre: estos componentes, y su tratamiento industrial, resultan definitorios de sus creaciones, casi siempre contundentes y tendentes a la esencialidad, aunque conjugue referencias al arte conceptual, el povera, el minimal y el pop.



Hablando de tratamiento industrial, se ha valido frecuentemente de partes de los coches y de diferentes máquinas de transportes, o de señales de tráfico, encontrando formas de belleza en los diseños que adquiere la materia prima en las cadenas de montaje -y también ocasión de advertir de los efectos de la contaminación, no sólo ahora, sino hace ya tres décadas-. Su obra misma ha sido un ejemplo de reutilización constante y sostenible: chatarrerías, tiendas de segunda mano o de metacrilato, fábricas y desguaces han nutrido sus ideas y sus propuestas, al igual que sus visitas continuas a museos y exposiciones.
Materiales encontrados y pobres generan sus piezas, y a partir de ellas metáforas ligadas al hiperconsumo, básicas, pero efectivas en cuanto a su comunicación al espectador: sus enseres reimaginados no están lejos de los que cada día nos rodean, y López Lejardi parece recordarnos que pueden ser apreciados estéticamente y reelaborados; convertirse, como se titulaba su exhibición de 2023 en Juan Silió, en formas vehiculares. Deténganse, si no, en su Venus y su Apolo de las cucharas.
Al margen de estas lecturas muy específicas y vinculadas a asuntos candentes hoy, otras más literarias son posibles: existe armonía y simbolismo en los colores y formas de los instrumentos comunes, un orden oculto que desentrañar, sugestiones poéticas.



Luis López Lejardi. “Fábulas de la visión. Miradas verticales”
MUSEO DE ARTE MODERNO Y CONTEMPORÁNEO DE SANTANDER Y CANTABRIA. MAS
C/ Rubio, 6
Santander
Del 11 de febrero al 31 de mayo de 2026
OTROS CONTENIDOS EN MASDEARTE:





