La madre de Joan Miró, bajo blanco de plomo

Hallan su retrato oculto en una obra que el artista regaló a Joan Prats

Barcelona,

La Fundació Joan Miró de Barcelona ha anunciado que su equipo de investigadores, encabezado por Elisabet Serrat, ha hallado un retrato de Dolors Ferrà Oromí, madre del artista, bajo la obra Pintura (1925-1927), que Miró regaló a su amigo Joan Prats. El descubrimiento se ha logrado gracias a la aplicación de técnicas científicas no invasivas.

El público podrá conocer la imagen hallada de la mano del documental El secret de Miró, producido junto a la Fundación “la Caixa”, y de la exposición “Bajo las capas de Miró. Una investigación científica”, destinados a acercar a los espectadores las metodologías, el trabajo de investigación y los pormenores del estudio de las obras.

Pintura es un un óleo sobre lienzo que Joan Prats, a quien como dijimos Miró se lo regaló, atesoró en su casa hasta 1975, cuando pasó a integrarse en la colección de la Fundació. En un informe de restauración, fechado en 1978, que se conserva en la propia Fundació, se describía el mal estado de esa composición dada la presencia de pequeñas pérdidas y agrietados. Junto a este informe, se preserva además la primera radiografía que se hizo de la imagen, que atestiguaba la existencia de un retrato oculto que en los setenta no pudo identificarse.

Después de que el equipo de investigadores de la Fundació Joan Miró haya elaborado el estudio científico mediante esas técnicas no invasivas, se ha obtenido una imagen del retrato subyacente con el suficiente nivel de detalle para reconocer en él a Dolors Ferrà. Ese estudio ha contado con la colaboración de entidades como el Centro de Restauración de Bienes Muebles de Cataluña (CRBMC) y la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (UPO), así como la Fundació Mas Miró y la Fundació Miró Mallorca.

Joan Miró. Pintura. Fundació Joan Miró Barcelona. Donació de Joan Prats. © Successió Miró, 2025
Joan Miró. Pintura. Fundació Joan Miró Barcelona. Donación de Joan Prats. © Successió Miró, 2025

Las técnicas de análisis no invasivas empleadas se han basado, sobre todo, en técnicas de imagen que utilizan varios rangos de radiación electromagnética, como la fotografía con luz visible rasante y luz transmitida, luz ultravioleta y luz infrarroja (anverso y reverso), la radiografía y la imagen hiperespectral. Para conocer los materiales de las capas pictóricas, se ha completado el estudio con la espectroscopia infrarroja (FTIR), la microscopia electrónica de rastreo con detector de energías dispersivas de rayos X (SEMEDX), la fluorescencia de rayos X (FRX) y la cromatografía de gases-masas (CG/MS).

Se ha confirmado, asimismo, que en Pintura el barcelonés empleó como soporte un lienzo con un retrato pintado por otro artista: no se trata, en ese sentido, de un caso aislado, dado que entre los años cuarenta y cincuenta siguió ese procedimiento sobre retratos, y entre los sesenta y setenta, sobre paisajes, siempre dejando rastro de las pinturas subyacentes, obras académicas que dejaba parcialmente al descubierto para poner de manifiesto su postura crítica respecto a ese tipo de pintura más convencional, que entendía vacía de contenido.

Los investigadores detectaron, observando con luz rasante, ciertos relieves visibles en la superficie de Pintura, que han podido identificarse como el broche y los pendientes del retrato de Dolors Ferrà Oromí. Miró podría haberlos eliminado fácilmente, pero decidió conservarlos como manifestación de la materia que surge desde debajo, y en un nuevo cuestionamiento de la pintura de caballete. La utilización de la imagen hiperespectral ha posibilitado ampliar la información sobre el proceso creativo llevado a cabo por el catalán y estudiar la dirección de sus pinceladas, en la aplicación de la preparación (verticales) y de la pintura azul (horizontales).

Los estudios estratigráficos han mostrado que la obra está compuesta por, por lo menos, siete capas, y gracias a las técnicas analíticas han podido conocerse los materiales empleados en cada una: las cinco inferiores están formadas por una de preparación a base de blanco de plomo y cuatro pictóricas que contienen, fundamentalmente, pigmentos tierra, amarillo cadmio, negro carbón, azul cobalto y blanco de cinc. Sobre ellas, Miró aplicó una preparación de blanco de cinc y barita y la capa más externa de color, a base de azul cobalto y algo de amarillo cadmio. El aglutinante utilizado es el aceite. Por su parecido, estilística y técnicamente, con otro retrato que se encuentra en Son Boter, ese retrato podría haber sido pintado por Cristòfol Montserrat Jorba.

En cuanto al documental El secret de Miró, sigue la investigación de Elisabet Serrat, jefa de Conservación Preventiva y Restauración de la Fundació Joan Miró, y explora las posibles causas que llevaron a Miró a ocultar la imagen de su madre. Se estrena hoy en la plataforma CaixaForum+ y en los canales digitales de la Fundació Joan Miró y sigue la estela de los anteriores Los tapices de Miró. Del hilo al mundo, Miró íntimo y Sert/Miró. Trazado por la luz.

La muestra “Bajo las capas de Miró. Una investigación científica”, entretanto, puede visitarse hasta el 29 de junio de 2025 y exhibe la obra Pintura (1925-1927) junto a detalles del proceso de investigación y junto al Retrato de Dolors Ferrà Oromí, de Cristòfol Montserrat, fechado en 1907.

Comparativo entre el retrato subyacente en Pintura y el retrato de Dolors Ferrà pintado por Cristofol Montserrat en 1907. © Successió Miró, 2025
Comparativo entre el retrato subyacente en Pintura y el retrato de Dolors Ferrà pintado por Cristofol Montserrat en 1907. © Successió Miró, 2025

 

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