Serzo, Ensor y Solana, un banquete posible

El artista lleva a Santander su mascarada de sobremesa

Santander y Cuenca,

Tras su paso, el pasado verano, por la galería Álvaro Alcázar de Madrid, José Luis Serzo presenta, ahora en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria. MAS, “Mascarada de sobremesa. Tributo a un incómodo silencio entre Ensor & Solana”. Durante un viaje a Bélgica, el artista decidió visitar en Ostende la casa-museo de James Ensor, uno de los pintores que con más evidente crudeza dejaron que su obra materializara las crisis espirituales de finales del siglo XIX. Empezó llevando a sus lienzos a algunos de los personajes más humildes de su ciudad para, progresivamente, adoptar un camino de rebelión individual como respuesta a las hipocresías que le era fácil encontrar en la burguesía de su época, y desplegó un humor muy incisivo y patético que plasmó en fantasías grotescas de máscaras y calaveras.

Sus alegorías y símbolos se entrecruzaban con la comedia, el absurdo y lo funesto y es complicado saber si la soledad que cultivó, casi con esmero, durante su vida fue la causa, el resultado (o ambas opciones, o ninguna) de estas composiciones.

Recorriendo ese museo dedicado al creador de La entrada de Cristo en Bruselas, imaginó Serzo qué habría ocurrido si Ensor hubiese podido conocer a Gutiérrez Solana, qué conversación habrían mantenido o cuánto de incómodo hubiese sido su silencio. El madrileño, que también comenzó interesándose por los barrios humildes y de sabor más potente de la capital, eligió idear con aquellos tipos populares alineaciones de seres siniestros con fondo oscuro y aire tétrico. Compartió, así, con el pintor belga, que fue su contemporáneo, su gusto por lo macabro y las máscaras, un aire surreal y alucinado, aunque la paleta del español fue más austera, con tonos parduzcos de resonancias escatológicas.

Dado que le resultaba muy difícil poner palabras a su charla, eligió Serzo recrearla en su cuaderno de dibujo, en un ejercicio de osadía creativa: atendiendo a esas inquietudes comunes que hemos mencionado, muchos historiadores han relacionado las imágenes de ambos, pero desconocemos realmente qué pudieron pensar el uno del otro.

José Luis Serzo. Mascarada de sobremesa. Tributo a un incómodo silencio entre Ensor & Solana. MAS, Santander
José Luis Serzo. Mascarada de sobremesa. Tributo a un incómodo silencio entre Ensor & Solana. MAS, Santander
José Luis Serzo. Mascarada de sobremesa. Tributo a un incómodo silencio entre Ensor & Solana. MAS, Santander
José Luis Serzo. Mascarada de sobremesa. Tributo a un incómodo silencio entre Ensor & Solana. MAS, Santander

Desde el papel, ese encuentro imaginario ha saltado a la escultura en esta exposición ahora en Santander: su centro es una instalación a tamaño real en la que media entre las figuras de los pintores, en su mesa común, aquello que los unió; en palabras de Serzo: Un manjar de caretas, un enorme montón de máscaras jugosas, o incluso putrefactas, llena de diablos, calaveras, bufones deformes, esperpentos peripatéticos, quizá alguna bruja, mujer pájaro o lagarto. Rostros vacíos desparramándose por toda la mesa como plato principal, o para acompañar el silencio de los postres entre estos dos inquietantes pintores.

Para subrayar, además, esa posible tensión del silencio, la mesa y las sillas han quedado sin patas, de manera que los protagonistas permanecen sentados en el aire en equilibrio precario, y sosteniendo ellos mismos el tablero.

Se acompaña esta obra en la muestra, justamente, de representaciones pintadas y dibujadas de otros posibles encuentros y de algunas más de esas máscaras que Serzo concibió que ellos pudieron haber inventado. Evidentemente, el artista manchego también forma parte de esta sobremesa misteriosa y mortuoria; lo carnavalesco es sustrato indisociable de su obra, ligada desde sus inicios a la imaginería del arte popular (gigantes y cabezudos), al deseo de captar una realidad otra (miedos y deseos normalmente ocultos) y a las simetrías distorsionadas.

Incide Enrique André Ruiz, en el catálogo de la exposición, en que, para Serzo, se trataba ahora de poner piel a esa escena elucubrada, de dar vida a la pintura, de hacer despertar a las figuras a una vida al menos imaginaria: el permanente anhelo de todas las tramoyas vivientes, las escenografías y los ingenios mecánicos. La estilización barroca del proyecto surge de ese propósito de hacer que la pintura o la escultura salgan de sus marcos y ocupen el espacio de la vida envolviendo al espectador. El horizonte último es una dramaturgia integral, puesta en pie con el ánimo de sobrepasar los límites contemplativos.

José Luis Serzo. Mascarada de sobremesa. Tributo a un incómodo silencio entre Ensor & Solana. MAS, Santander
José Luis Serzo. Mascarada de sobremesa. Tributo a un incómodo silencio entre Ensor & Solana. MAS, Santander

En paralelo, Serzo nos enseña, hasta el próximo 26 de abril en la Fundación Antonio Pérez de Cuenca, y bajo el comisariado de Jesús Mateo, sus “Acciones para una III Escuela de Vallecas”. Este proyecto surge de la revisión de la herencia cultural manchega en este autor (nacido en Albacete, en 1977) y su puesta en relación con el legado de la Escuela de Vallecas: recuerda el artista el peso del territorio en la afirmación de memorias e identidades individuales y colectivas; las bases muy materiales y específicas, enraizadas, de las creencias y valores, por definición, más etéreos.

Tras su diálogo con Benjamín Palencia en su fase vallecana, en una reciente exhibición de la galería Marc Domènech, establece Serzo la ciudad de Cuenca como primera etapa de un camino en el que se propone ahondar en el espíritu de las anteriores fases de esta corriente para abrir, quizá, una tercera. Otro capítulo que no habrá de consistir en la recuperación melancólica de estéticas pasadas, sino en la de su actitud -la atracción por lo rural y lo matérico, la revisión del paisaje castellano, la reivindicación del caminar y de la experiencia física del paisaje- desde parámetros contemporáneos y no costumbristas. Un empeño que no enemista el origen y el futuro.

José Luis Serzo. Acciones para una III Escuela de Vallecas. Fundación Antonio Pérez, Cuenca
José Luis Serzo. Acciones para una III Escuela de Vallecas. Fundación Antonio Pérez, Cuenca

 

 

José Luis Serzo. “Mascarada de sobremesa. Tributo a un incómodo silencio entre Ensor & Solana”

MUSEO DE ARTE MODERNO Y CONTEMPORÁNEO DE SANTANDER Y CANTABRIA. MAS

C/ Rubio, 6

Santander

Del 11 de marzo al 31 de mayo de 2026

 

José Luis Serzo. “Acciones para una III Escuela de Vallecas”

FUNDACIÓN ANTONIO PÉREZ. DIPUTACIÓN DE CUENCA

C/ Julián Romero, 20

Cuenca

Del 26 de febrero al 26 de abril de 2026

 

Comentarios