Nebraska, con las ilusiones no se juega

14/02/2014

fuerademenu_nebraskaA la vejez, obcecación, credulidad y transparencia para dejar aflorar secretos que en otras etapas se guardaban con llave; a la juventud, curiosidad, escepticismo, generosidad e infinita paciencia. Así son el padre (Bruce Dern), y el hijo (Will Forte), de Nebraska, película que convierte una carta-timo con la promesa de un millón de dólares en la excusa perfecta para adentrar al espectador en un viaje por el Estados Unidos menos rutilante y también para situarlo frente a los recovecos de las relaciones paterno-filiales cuando la distancia ha dejado paso a la comprensión. Esa carta se transforma también en un espejo de la personalidad de quien la toma: de ella nacen, como de la perla de Steinbeck, la esperanza, la poca fe, la codicia e incluso la violencia.

En dos horas de película en la que nada parece sobrar ni faltar (todos los diálogos nos hablan de aspectos de la personalidad de los personajes y ninguno resulta gratuito) y el blanco y negro contribuye a ese despojamiento que conduce la atención a lo esencial, Alexander Payne (Los descendientes, A propósito de Schmidt, Entre Copas), nos invita a conocer a fondo a un anciano y a un joven de rasgos universales que en un principio encarnan a perdedores según los cánones, hombres anodinos sin nada que ofrecer, como el cornudo Clooney de Los descendientes o el frustradísimo escritor de Entre copas, hasta que la demostración de lo más sencillo, el amor familiar encarnado en un viaje, en la búsqueda de una dentadura, en la compra de una camioneta o en el intento de robo de un compresor los convierte a ambos en héroes de lo cotidiano, en supervivientes con nota en un entorno hostil.

Nebraska es creíble y cruda, también muy tierna sin rozar sentimentalismos (abrazos, los justos y discursos lacrimógenos, inexistentes) y nos habla, como el resto de obras de Payne, de la búsqueda de las raíces y de las esencias, elementales, rudimentarias, siempre presentes y, a veces…tan desconocidas.

PUEDE GUSTARTE SI DISFRUTASTE CON…Amor de Haneke, Another Year de Mike Leigh, En el estanque dorado de Mark Rydell, París, Texas de Wim Wenders.

 

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