400 obras, 130 autores: el Museo Reina Sofía repasa sus adquisiciones en 2025

Se han invertido 10,6 millones de euros

Madrid,

El Museo Reina Sofía inicia este año repasando las obras que en 2025 se incorporaron a sus fondos y que continúan su senda de adquisición de piezas de artistas, líneas discursivas o etapas cronológicas poco representadas en sus colecciones. Algunos de estos trabajos ya en su acervo formarán parte de la nueva planta expositiva del MNCARS a inaugurarse en 2026 (la cuarta del edificio Sabatini), que cubrirá el periodo que abarca desde la Transición hasta la actualidad en nuestro país.

En cuanto a compras, el Reina Sofía y el Ministerio de Cultura han invertido casi tres millones de euros en ellas y el 58,6% de esta cifra se ha destinado a obras de mujeres artistas. Además, se han recibido donaciones con un valor de cerca de otros tres millones de euros y la Fundación Museo Reina Sofía ha depositado piezas por valor de 4,6 millones.

Se suman al MNCARS más de cuatrocientas composiciones de ciento treinta autores, entre ellos los españoles Maruja Mallo, Soledad Sevilla, Juan Genovés, Isidoro Valcárcel Medina, Delhy Tejero, Isaac Díaz Pardo, Esther Boix, Salvador Dalí, Joan Fontcuberta, Victoria Civera, Darío Villalba, Manuela Ballester, Pablo Gargallo o Ángela de la Cruz y los internacionales Judy Chicago, Giuseppe Campuzano, Marta Minujín o Lara Salous.

Maruja Mallo. Verbena de Pascua, 1927
Maruja Mallo. Verbena de Pascua, 1927

El Reina Sofía ha efectuado dos adquisiciones importantes de Maruja Mallo: las de Perfil de joven (Joven negra), en la que aborda una representación de la humanidad entendida como un genérico femenino, y especialmente Verbena de Pascua, que la artista gallega vendió durante su exilio en Argentina y ha sido repatriada.

Sin salir del entorno de la Generación del 27, llegan al MNCARS tres obras de Delhy Tejero: Autorretrato, el retrato María Dolores y el dibujo Amanecer o anochecer, perteneciente a su etapa de madurez; se completan en el centro con dos pinturas y dos dibujos cedidos por esta autora. También se han incorporado fondos de otras creadoras vinculadas a la segunda ola del feminismo en los sesenta, como Esther Boix, Carmen Pagés, Amèlia Riera o Judy Chicago.

Otra de las incorporaciones importantes es una de las arquitecturas prematuras de Isidoro Valcárcel (Proyecto de uso de La Chantría, 1990), artista fundamental en el conceptualismo español que además ha donado tres de sus obras. Su producción suele ser esquiva al mercado.

Se ha adquirido, asimismo, un proyecto singular de Isaac Díaz Pardo: A barca de Caronte. Compila muchas de las inquietudes estéticas y éticas que atravesaron su trayectoria, además de hacer referencia a una de las líneas de investigación del museo: el exilio. En esta vertiente de artistas gallegos de la posguerra también se incluyen Manuel Colmeiro o Urbano Lugrís.

De la etapa de la Segunda República el Reina Sofía ha comprado dos obras que muestran a la mujer atlética y poderosa que comenzó a representarse en los treinta: la pintura La arquera de Rafael Pellicer y el cartel Las Arenas. Balneario. Piscina luminosa. Valencia de Josep Renau. Y de los inicios de la modernidad en el franquismo se ha incorporado un ejemplo de colaboración entre dos autores: Ángel Ferrant y el arquitecto Luis Felipe Vivanco. Ambos trabajaron en un innovador templo religioso.

En el capítulo fotográfico, el museo se ha hecho con la serie completa Herbarium de Joan Fontcuberta y una selección de Documentos básicos de Darío Villalba. En la misma disciplina, Playa, de Maider López, amplía los fondos de arte relacional en España.

En escultura se incorpora L’Aragonais ou Jeune homme à la marguerite (1927) de Pablo Gargallo, una teórica reproducción de la fisonomía de Picasso en terracota, material poco usual en el autor; además de piezas datadas desde los setenta a cargo de Salomé Cuesta, Joan Rom o Juan Bordes. De Victoria Civera se ha adquirido un trabajo objetual y, de Jon Mikel Euba, una videoinstalación que además integra escultura.

Llegan igualmente al Reina Sofía El sabor del recuerdo de Begoña Montalbán y ejemplos de la incursión de Pérez Villalta en el diseño de muebles: la banqueta Sfinx o Esfinge y un biombo acuario-tetera que realizó en colaboración con Rafael Pérez-Mínguez. También pertenecen ya a la colección del centro dos Eroticonas de Amèlia Riera, autora catalana hasta ahora no representada, y creaciones de los artistas hispanoamericanos Giuseppe Campuzano (Perú), Juan Pablo Echeverri (Colombia) o Luz Lizarazo (Colombia).

En subasta, el MNCARS ha adquirido un biombo que Salvador Dalí realizó en su juventud por encargo de su hermana y con ecos asiáticos; un retrato de José de Togores, tipología del autor hasta ahora ausente en la colección del museo; un bodegón de Celso Lagar, ejemplo de su planismo; tres obras de Alexandre de Riquer del modernismo catalán; e Indolencia (1920), del también catalán Ramón Jou Senabré.

En cuanto a donaciones, se han recibido dos centenares y medio de obras de cuarenta y dos artistas. Juan Genovés queda representado con seis nuevas propuestas donadas por su familia y por la empresa familiar Trabajo ETRA; Soledad Sevilla ha donado la serie completa de sus homenajes a Eusebio Sempere, y Juan Uslé,  tres lienzos pertenecientes a su primer periodo de trabajo en Nueva York, presentes en la Documenta de 1992. Los dos últimos han sido objeto de exhibiciones en el MNCARS en el último año.

De la familia de Miguel Benlloch se ha recibido el archivo del performer y activista granadino; también se han donado cuarenta obras de José Luis Tirado, autor fundamental en la contracultura española; una treintena de joyas diseñadas por Chus Burés, junto con fotografías de Alberto García Alix y Cees Van Gelderen; y una veintena de piezas de la Colección Baez-Tavárez, con trabajos de Ernest Lothar, George Hausdorf, Joan Junyer Pascual-Fibla y José Vela Zanetti, representativos del impacto que tuvieron los artistas españoles exiliados durante la Guerra Civil y europeos desplazados durante la Segunda Guerra Mundial en América Latina. Asimismo, se completa el Archivo de Ignacio Gómez de Liaño con catorce nuevas incorporaciones de poesía experimental visual.

Se han donado, igualmente, dos murales realizados por Mercedes Amat y su marido, Jacint Bofarull, en 1965 y 1966, gracias a la familia; y la pintura Pastor calentándose las manos al fuego, de María Roësset, gracias a Harold G. Jones. De la Galería Juana de Aizpuru procede una pequeña escultura temprana de Cristina Iglesias, y de la colección de Laia Abril, tres obras de su ensayo fotográfico On Rape.

Se incorporan esculturas de Sergi Aguilar; la única pintura de Wila que posee el museo, El solar (1945), junto con cuatro carteles suyos de la Guerra Civil española, donados por su hija; y otras manifestaciones de artes gráficas de Miguel Prieto o Eduardo Herrero, procedentes de la Colección Socorro Romano. De la pintura social hacia el cambio del siglo XX da cuenta Lluís Graner Arrufí y se suman igualmente trabajos de Arturo Baltar e Iñaki Garmendia.

El colonialismo y su denuncia está presente, entre estas novedades, a través de las miradas de Juan Roberto Diago (Cuba), Filiberto Obama Nsué (Guinea), que trabaja conjuntamente con Ramón Sales Encinas, o Ariella Aïsha Azoulay, artista judío-palestina. En el capítulo de arte latinoamericano, también ingresan en el Reina Sofía Luis Fernando Zapata (Colombia), Rafaela Baroni (Venezuela), Jorge Camacho (Cuba) u Osvaldo Lamborghini (Argentina), con donaciones de particulares y familiares.

Además, se engrosan los fondos de tema LGTBIQ+, con trabajos donados por artistas como Roberto González Fernández. Desde la visibilización de la enfermedad del sida, la obra de Pepe Miralles podrá dialogar desde ahora con las de Zoe Leonard, David Wojnarowicz o Felix Gonzalez-Torres, que en mayo de 2026 protagonizará una de las exposiciones próximas del museo.

Desde la escena de la modernidad portuguesa llega obra de Jose de Almada Negreiros, donada por la familia del compositor Salvador Bacarisse Chinoria; y desde la suiza, de Thomas Hirschhorn, exponente de la práctica escultórica de la postguerra y de una renovada visión del monumento público. Estrena el programa Pieza única.

Por otro lado, el Ministerio de Cultura ha adquirido para el Reina obra de Francesc D’Assis Gallí, una de las figuras más relevantes del arte catalán de la primera mitad del siglo XX, y de Enric Planasdurá, protagonista de la vanguardia catalana de los cincuenta y sesenta.

A través de subasta, el Ministerio ha obtenido para el centro dirigido por Manuel Segade dos creaciones de Antonio de Guezala, de la escena artística vasca de primera mitad del siglo XX; una pintura de Amalia Avia, representante del realismo madrileño; y Recuerdo de Valencia de 1939, la primera pintura que posee el museo de la valenciana Manuela Ballester.

A esto se suman las incorporaciones realizadas en ARCOmadrid, con dibujos de Victorina Durán, Maribel Nazco y Marta Minujín. Ángela de la Cruz es igualmente recuperada para las colecciones, y se une también obra escultórica de Elena Blasco y cinco creaciones de María Luisa Fernández.

Ángela de la Cruz. Nothing under a chair, 1999
Ángela de la Cruz. Nothing under a chair, 1999

El fondo textil del Reina Sofía se incrementa con una pieza importante de Josep Grau-Garriga, y del minimalista Robert Morris se incorpora una serie de arte gráfico de 1969.

De vuelta al presente, el museo suma trabajos de Marina Vargas en torno al estigma del cáncer, Raquel Manchado sobre la misoginia o Agnes Essonti en relación con los orígenes africanos de su familia. También esculturas de Mónica Planes y Mónica Mays y piezas conceptuales en torno al duelo de Carlos Rodriguez-Méndez.

La Fundación Museo Reina Sofía, por su parte, ha adquirido en 2025 cuarenta y cinco obras de treinta y seis artistas, en su mayor parte donaciones recibidas.

Entre sus aportaciones destacan quince propuestas donadas por la coleccionista mallorquina Mercedes Vilardell de artistas relevantes de la escena artística actual: Francis Alÿs, Sammy Baloji, Edgar Calel, Regina José Galindo, Cristina Iglesias, José Leonilson, Ibrahim Mahama, Joan Morey, Dan Perjovski, Naufus Ramírez-Figueroa, Francesc Ruiz, Tomás Saraceno, Santiago Sierra y Rirkrit Tiravanija.

Asimismo, se han recibido donaciones de creaciones de autores no presentes hasta ahora en el museo. Catalina D’Anglade incorpora una obra de Karlos Gil; Mario Cáder Frech y Robert S. Wennett, una pieza de Donna Huanca; Sergio Butinof, un lienzo de Noé Leon; Francisco Sánchez Rivas, un grabado de Alejandro Obregón; y Natalia Cobo de Bulgheroni, las Cajas Mágicas de Ofelia Rodríguez.

Este año también se han incorporado obras procedentes de donaciones externas ofrecidas por coleccionistas, artistas y sus familias, como Feliza Bursztyn, con dos minimáquinas y una miniescultura donadas por Pablo y Camilo Leyva; Álvaro Barrios, con un conjunto de grabados populares recibidos con el apoyo de la galería Fernando Pradilla; Luis Caballero, con uno de sus lienzos de los setenta, donado por Harry y Esther Beda; Irene Cárdenas, con una pintura que se une al conjunto de artistas latinoamericanas, gracias a su hijo Diego Arteta; Manuel Espinosa, con dos obras de geometría abstracta gracias a Ana María Espinosa; Anna Vitória Mussi, con una escultura-instalación de negativos fotográficos donada por los Olimpio Matarazzo y Patricia Kassab; Ofelia Rodríguez, con un lienzo donado por su familia; Pol Taburet, con una obra donada por Frédéric & Delphine Derumeaux; Val del Omar, con casi cuarenta elementos que completan la donación realizada en 2021 de su celda y laboratorio PLAT por parte de Gonzalo Sáenz de Buruaga y de la familia del artista; y de varios creadores latinoamericanos gracias al conjunto de trece obras donadas por Alejandro de Villota.

Respecto a las compras financiadas con los fondos ordinarios del presupuesto 2025, aportados anualmente por cada miembro de la Fundación, se han adquirido trabajos de Álvaro Barrios, Feliza Bursztyn, Ethel Gilmour, Beatriz González, Óscar Muñoz, Camilo Restrepo y José Alejandro Restrepo.

De la mano del Instituto Cader para el Arte Centroamericano (ICAC), se han comprado dos obras de artistas nicaragüenses: Elyla y Patricia Belli, Premio Velázquez a las Artes Plásticas 2025. Gracias al Círculo Reina ingresa, además, a este conjunto Belén Rodríguez.

Por último, por parte del Estate de Helen Frankenthaler y la Museo Reina Sofía Foundation estadounidense, se ha incorporado a la colección obra que la artista realizó en España en 1957.

Este fondo es cedido en comodato por tiempo indefinido al Museo Reina Sofía y, en caso de extinción de la fundación, pasará a ser propiedad del MNCARS.

Edgar Calel. Dos jaguares sobre el cerro, 2025
Edgar Calel. Dos jaguares sobre el cerro, 2025
Lara Salous. Around their hands, 2023
Lara Salous. Around their hands, 2023

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