El tiempo según Andrea Canepa

Presenta sendos proyectos en Valencia y Madrid

Valencia y Madrid,

Un año después de presentar en uno de los patios del Centro Conde Duque el pabellón efímero Wasi Llamkha (Lugar y tacto), que invitaba a sus espectadores a cerrar los ojos en un espacio perimetrado para experimentar sensaciones a través del tacto y el sonido, y no sólo de la vista, y que se inspiraba en formas de representación y registro de la época precolombina y en el tratado Ars memorativa, popular en el Renacimiento, la peruana Andrea Canepa ofrece dos nuevas propuestas en España. Pueden visitarse en el Instituto Valenciano de Arte Moderno y el aún cerrado Palacio de Cristal del Museo Reina Sofía.

En la Galería 6 del IVAM nos espera Entre lo profundo y lo distante, una instalación inmersiva desplegada a lo largo de dos plantas y de la escalera que las une. En este caso, su punto de partida fue el ensayo The Spell of the Sensuous, en el que David Abram recurría a fuentes tan diversas como la filosofía de Merleau-Ponty, el chamanismo de Bali, la narrativa apache y su propia experiencia como prestidigitador para teorizar, con cierta perspectiva lírica, sobre la dependencia de la cognición humana respecto al medio natural. Apelando a cosmologías indígenas, afirmaba que el tiempo está inscrito en el paisaje, una noción fundamental en este proyecto de Canepa que a su vez tenía que ver con la inscripción en el entorno de otros conceptos humanos cuando las sociedades preservaban lazos mucho más estrechos con el mundo inmediato. Especialmente en etapas previas al surgimiento de la escritura, en las que la experiencia vivida resultaba más relevante en la asunción de conocimientos y en nuestras formas de sensibilidad que lo leído.

Sus contenidos engarzan con las inquietudes de esta creadora limeña, interesada por las cosmovisiones de los pueblos andinos y sus posibles relaciones simbólicas con los mitos de la cultura clásica.

Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García
Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García
Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García
Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García

En el Centro Julio González saldrán a nuestro paso estructuras geométricas, piezas modulares, juegos de volumen y color y formas que evocan las de juguetes tipo mecano; unos y otros hacen referencia a la dimensión performativa del cuerpo, con la que trabaja a menudo Canepa, y a la vertiente abstracta del conocimiento, además de a las confluencias entre la concepción del mundo y del tiempo a un lado y otro del océano. Al Hades, las parcas, la serpiente, las huacas o la no linealidad.

Los volúmenes de la planta inferior aluden al carácter hondo y profundo de los espacios para todos originarios (el útero, las cavernas, incluso el inframundo). Esta sección de la instalación, cuyo montaje lumínico favorece la sensación de interioridad, se articula en capas: los sedimentos del suelo se han emplazado en las paredes, esculturas que remiten a los anillos de los árboles envuelven el espacio y el público se puede desplazar entre ellas. En el centro de la sala queda una serpiente, ese animal presente en un buen número de culturas y ligada al origen de todo, al pecado o el averno.

Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García
Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García

La tela suspendida en la escalera que nos conduce a la planta superior remite al tránsito de un estado a otro, al cruce de un umbral, mientras que, en la sala de la planta superior, una línea metálica recorre el perímetro a modo de horizonte tangible e interrumpido por esculturas. Hace referencia al sistema de ceques propio de la sociedad andina precolombina: las líneas que, partiendo de Cuzco y llegando a todo el imperio inca, organizaban la disposición de los santuarios o huacas de los alrededores, conforme a un complejo esquema de vertebración tanto espacial como religiosa, pero también temporal, porque cada huaca marcaba momentos del calendario inca.

Los materiales con los que la artista ha trabajado, una vez más, son muy diversos y apelan a nuestra tactilidad: telas, hilo, azulejos, maderas, tierra o cristal. También al pasado de su país, en relación con los quipus andinos, hilos con nudos que se leen con las manos, y que como urdimbre aluden a una continuidad.

Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García
Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García
Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García
Andrea Canepa. Entre lo profundo y lo distante. IVAM. Fotografía: Juan García

En cuanto al Palacio de Cristal del Reina Sofía, Canepa se ha sumado hoy a los artistas que diseñan una lona para cubrirlo mientras se prolonga su restauración. Su instalación se llama Fardo y evoca ritos funerarios precolombinos, en concreto de la cultura de Paracas, en la que los cadáveres se envolvían en una suma de capas textiles; nos referimos a un periodo comprendido entre el 800 y el 100 a.C. en el sur de Perú. Dada la aridez del terreno, esas telas se han preservado en buen estado.

Envuelve ya al Palacio de Cristal, y así será durante todo 2026, un mosaico de tejidos, algunos con motivos que podrían corresponderse con los propios de las culturas prehispánicas, y otros lisos y monocromos. Las distintas partes de la lona se han emplazado alrededor del edificio de Velázquez Bosco de manera que parezca que la imagen vaya evolucionando.

Los paneles devienen, así, fotogramas que componen secuencias en el cubrir y descubrir fragmentos, un relato cíclico que toma sentido a medida que los espectadores rodean el Palacio. En palabras de Canepa: En la portada el fardo está atado y a medida que se va recorriendo el edificio se van desprendiendo las capas, hasta llegar a unos vendajes que tampoco dejan ver. Como si fuera un bucle, se vuelve a crear el fardo y el paso del tiempo lo marcamos nosotros en nuestro paseo sólo a medida que nos movemos.

Para recrear las telas, Canepa las ha pintado al óleo y luego las ha fotografiado. Explica que la pintura al óleo se construye del mismo modo que los fardos: Es pintura a capas que se van superponiendo. El tiempo también se acumula en capas.

Andrea Canepa. Fardo. Palacio de Cristal
Andrea Canepa. Fardo. Palacio de Cristal
Andrea Canepa. Fardo. Palacio de Cristal
Andrea Canepa. Fardo. Palacio de Cristal
Andrea Canepa. Fardo. Palacio de Cristal
Andrea Canepa. Fardo. Palacio de Cristal

 

 

Andrea Canepa. “Entre lo profundo y lo distante”

INSTITUTO VALENCIANO DE ARTE MODERNO. IVAM

C/ Guillem de Castro, 118

Valencia

Del 11 de diciembre de 2025 al 12 de abril de 2026

 

Andrea Canepa. “Fardo”

PALACIO DE CRISTAL. MUSEO REINA SOFÍA

Parque del Retiro

Madrid

Desde el 13 de enero de 2026

 

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