La trayectoria de la fotógrafa iraní Shirana Shahbazi, nacida en 1974 en Teherán, formada en Alemania y en Suiza (en la Fachhochschule Dortmund y en la Hochschule für Gestaltung und Kunst de Zúrich) y, actualmente, residente en esta última ciudad, se ha caracterizado por su constante atención a los mecanismos que construyen la imagen, pero también por sus múltiples giros a partir de ese denominador común: se ha desenvuelto en formatos modestos e imponentes, en ubicaciones geográficas muy diversas, y normalmente articula sus composiciones conforme a arreglos que varían en cada una de sus exposiciones, organizándolas desde parámetros similares a los de la edición y sin temer la superposición. Así, el significado de cada una de ellas varía en función de la que tiene al lado.
Entre sus fuentes de influencia se encuentran desde la propia historia de la fotografía hasta la publicidad; de hecho, no es extraño que sus trabajos adquieran la forma de carteles, que inciden aún más en su interés por las operaciones de desplazamiento y reutilización de las imágenes, o la de alfombras que, dispuestas en la pared, recalcan el posible cariz doméstico y decorativo -uno entre muchos- de estas propuestas.
![Shirana Shahbazi. [Stilleben-33-2009], 2009. Cortesía de la artista y Peter Kilchmann, Zürich, Paris](https://masdearte.com/media/n_kunstmuseumluzern_shahbazi6.jpg)
Shirana Shahbazi. [Stilleben-33-2009], 2009. Cortesía de la artista y Peter Kilchmann, Zürich, Paris

Shirana Shahbazi. Teacher, 2019. Cortesía de la artista y Peter Kilchmann, Zürich, Paris
Tras una prolija cosecha de reconocimientos en los últimos años -en 2019 se hizo con el Prix Meret Oppenheim, el más prestigio en Suiza en lo que atañe a las artes visuales; en 2022, con el Mutina Art Prize; y, el año pasado, con el Prix de la Société des Arts de Ginebra-, Shahbazi, que imparte además docencia en la ZHdK de Zúrich y la EPFL de Lausana, ofrece en Kunstmuseum Luzern la exhibición «All at Once. An Interplay with Li Tavor». Se trata de un compendio de proyectos pasados y recientes en los que esta autora examina las dualidades de su medio, como su exactitud al representar la realidad durable y su capacidad para capturar lo efímero, valiéndose de técnicas que podríamos tener igualmente por opuestas: de las cámaras analógicas tradicionales a la impresión Ektachrome y la serigrafía. Su obra abarca desde composiciones abstractas próximas a la estética pictórica a sorprendentes retratos cuidadosamente escenificados y capturas espontáneas de estilo documental de las personas y los lugares que encuentra en su camino. Ya sean construidas o fortuitas, estas estampas reflejan una precisión compositiva y una sensibilidad cosmopolita comunes, fruto de sus viajes por Europa, Japón, India e Irán.

Shirana Shahbazi. Spiegel, 2014. Cortesía de la artista y Peter Kilchmann, Zürich, Paris
Con una concepción a menudo, justamente, más cercana a la pintura que a la fotografía convencional, sus piezas de gran formato se caracterizan por una aguda sensibilidad a la luz, el espacio y el orden compositivo: su empleo de vibrantes campos de color y marcados contrastes en blanco y negro demuestra su buen conocimiento de las claves formales de la creación de imágenes, del mismo modo que sus exhibiciones responden a sus planteamientos estructurales; son minuciosamente escenificadas y suelen incluir, como es el caso, murales, carteles fotográficos, campos cromáticos y, más recientemente, superficies cerámicas, hasta convertirse en instalaciones inmersivas en sí mismas.
Además de los citados retratos, elabora bodegones, vistas urbanas y paisajes, así como sencillas superficies de color puro, como fondos sin sujeto visible, a medio camino entre lo empírico y el simulacro. Podemos decir que aborda el género fotográfico desde una perspectiva decididamente conceptual, cuestionando la realidad que inmortaliza el objetivo al imaginar en sus instantáneas historias ficticias completamente inventadas, desde su misma captación o desde su montaje. Jugando con tamaños o cambios repentinos de escala, y transponiendo imágenes fotográficas a otros soportes, subvierte las expectativas del espectador y explora la complejidad de lo dado a la mirada: a veces, los sujetos y las escenas se entremezclan sin que el público pueda distinguir con claridad lugares, países u orígenes. Así, la iraní refuta y desbarata cualquier sentido preciso de identidad cultural; sus ensayos visuales forman parte de la representación de la globalización de la fotografía contemporánea.
Esta muestra incluye, y de ahí su título, trabajos de Li Tavor y Monir Shahroudy Farmanfarmaian: Tavor responde a la arquitectura de la exposición mediante paneles de látex que cuelgan del techo y que, según nuestro ángulo de visión, podremos tener la sensación de que se superponen a las obras de Shahbazi expuestas en la pared. Se vertebra, de este modo, un diálogo tridimensional que el público puede experimentar espacialmente.

Shirana Shahbazi. All at Once. An Interplay with Li Tavor. Kunstmuseum Luzern, 2026. Fotografía: Anne Morgenstern

Shirana Shahbazi. All at Once. An Interplay with Li Tavor. Kunstmuseum Luzern, 2026. Fotografía: Anne Morgenstern

Shirana Shahbazi. All at Once. An Interplay with Li Tavor. Kunstmuseum Luzern, 2026. Fotografía: Anne Morgenstern

Shirana Shahbazi. All at Once. An Interplay with Li Tavor. Kunstmuseum Luzern, 2026. Fotografía: Anne Morgenstern
Shirana Shahbazi. «All at Once. An Interplay with Li Tavor»
Europlatz, 1
Lucerna, Suiza
Del 4 de julio al 18 de octubre de 2026