Ricardo de Madrazo, la inspiración del viaje

El Museo del prado muestra sus dibujos y acuarelas

Madrid,  14/10/2026

Federico fue su padre, Raimundo su hermano y Mariano Fortuny su cuñado: en la constelación de los Madrazo, Ricardo tenía muchas papeletas para no lograr sobresalir y, sin embargo, por su estudio en Madrid pasaron de la reina María Cristina a Archer Milton Huntington, Lázaro Galdiano, Durand-Ruel o William Howard Taft, presidente estadounidense que llegó a encargarle El Parnaso. Además, fue asesor del coleccionista Pablo Bosch, quien fuera vocal del Real Patronato del Museo del Prado.

Aún así, el tiempo ha opacado a este artista bajo el manto de su familia y hoy es uno de los autores menos célebres de la saga, por eso la muestra que ahora el propio Prado le brinda en su sala 60, dentro de su programa Almacén abierto, tiene mucho de reivindicación. Ese espacio viene dedicándose, desde 2009, a examinar los fondos del centro correspondientes al siglo XIX -por allí han pasado Domínguez Bécquer, Aureliano de Beruete, Miguel Blay, Pérez Villaamil, Pradilla o Rosales, entre muchos otros- o a ofrecer acercamientos a técnicas concretas, donaciones, géneros o a la relación de la fotografía con los artistas; precisamente, Ricardo de Madrazo cultivó este medio también, desde una voluntad de experimentación, y la incluyó en sus diarios: fue un creador completo en un tiempo en que no era habitual.

En la que es su primera exhibición en el Prado, comisariada por Pedro José Martínez Plaza, podemos ver una selección de sus cuadernos de dibujo, acuarelas y dibujos autónomos respecto a esas libretas, un autorretrato y documentación personal que nos ayuda a adentrarnos en una andadura que no fue breve: duró casi medio siglo. La mayor parte de estas piezas se enseñan ante el público por vez primera y constituyen ejemplos de los que fueron sus procedimientos fundamentales -dibujos y acuarelas-; siempre sobre papel. Se trata de obras realizadas bajo la senda de los grandes maestros o el gusto oriental, tan propio de su tiempo, o de vistas urbanas y escenas íntimas y familiares, unas y otras representativas tanto de sus intereses como de su formación y sus viajes: bregado en el taller de Fortuny, quien fuera genio de la acuarela y también devoto orientalista, trabajó en España, Italia o Marruecos.

Ricardo de Madrazo y Garreta. Dos estudios de una figura vestida de moro, 1871. Museo Nacional del Prado

Ricardo de Madrazo y Garreta. Dos estudios de una figura vestida de moro, 1871. Museo Nacional del Prado

Ricardo de Madrazo. Mihrab de la Mezquita de Córdoba, 1870. Museo Nacional del Prado

Ricardo de Madrazo. Mihrab de la Mezquita de Córdoba, 1870. Museo Nacional del Prado

Justamente su querencia por acuarelas y dibujos facilitó que no abandonara su labor en esos periplos, prestando atención a la arquitectura islámica (Mihrab de la Mezquita de Córdoba, Sala de los Abencerrajes), a los efectos de la luz en el paisaje y los efectos cromáticos (Árboles en la Cuesta del Rey Chico, Granada), a una cultura oriental que inspiraría ilustraciones de numerosas publicaciones y que protagoniza sus cuadernos de Fez o Tánger o a monumentos e interiores de Toledo o de Venecia; en San Marcos representaría al pintor Meissonier.

Ricardo de Madrazo. El pintor Meissonier en San Marcos de Venecia, 1882. Museo Nacional del Prado

Ricardo de Madrazo. El pintor Meissonier en San Marcos de Venecia, 1882. Museo Nacional del Prado

Parte del valor de los cuadernos de Ricardo de Madrazo reside, igualmente, en la información que nos aportan sobre las estancias de su citado cuñado, Fortuny, en Granada y Portici, en la primera mitad de la década de 1870, y sobre sus fuentes: saldrán a nuestro paso modelos que podremos relacionar con Vendedor de tapices o La vicaría y obras que contienen parte del acervo material del taller de aquel, como Detalle del interior del estudio de Mariano Fortuny en Roma, realizado con anterioridad a ventas póstumas. No conviene olvidar que el autor de Fantasía sobre Fausto era, en la segunda mitad del XIX, uno de los artistas españoles más celebrados internacionalmente.

En cuanto al resto de sus referentes, debemos mencionar que Madrazo copió a algunos de los grandes del Prado, como El Greco, Velázquez y Goya, nunca buscando del todo la mímesis, sino más bien analizando y reinterpretando sus recursos (líneas, paleta, luz); destaca en el centro de la sala su extraordinaria visión de El bufón llamado don Juan de Austria velazqueño, de su etapa de madurez, y también sus cuatro copias parciales de las decoraciones de Tiépolo para el techo del Salón del Trono del Palacio Real, nada fáciles ni en su planteamiento general ni en sus variedades tonales.

Ricardo de Madrazo. Caballero anciano (copia de El Greco) , 1873. Museo Nacional del Prado

Ricardo de Madrazo. Caballero anciano (copia de El Greco) , 1873. Museo Nacional del Prado

Ricardo de Madrazo. Salón del Trono del Palacio Real de Madrid (cuatro copias parciales de Tiepolo), hacia 1899-1905. Museo Nacional del Prado

Ricardo de Madrazo. Salón del Trono del Palacio Real de Madrid (cuatro copias parciales de Tiepolo), hacia 1899-1905. Museo Nacional del Prado

Por último, un grupo de trabajos nos dejarán acercarnos a su esfera familiar y privada: retratos, imágenes domésticas o dedicadas a enseres habituales, animales o memorias que en ningún caso llevó a cabo por encargo, sino a modo de apuntes, ejercitando su capacidad de observación y también de memorización. Además, si hablamos de documentación, Ricardo de Madrazo hizo mucho por la conservación del archivo familiar, facilitando que se haya preservado hasta hoy.

Parte la adquirió el Prado en 2012 y, de hecho, el conjunto de veintinueve cuadernos de dibujo de Ricardo de Madrazo es el segundo más amplio en los fondos del museo tras el de Martín Rico (con cuarenta). No falta su autorretrato más antiguo, que data de 1880.

Imagen de la sala de exposición “Ricardo de Madrazo (1852-1917): dibujos y acuarelas”. Fotografía: © Museo Nacional del Prado

Imagen de la sala de exposición “Ricardo de Madrazo (1852-1917): dibujos y acuarelas”. Fotografía: © Museo Nacional del Prado

 

 

“Ricardo de Madrazo (1852-1917): dibujos y acuarelas”

MUSEO NACIONAL DEL PRADO

Paseo del Prado, s/n

Madrid

Del 13 de octubre de 2026 al 17 de enero de 2027