El año que viene hará cuatro décadas desde que Ouka Leele consiguió paralizar el tráfico en Cibeles para recrear allí el retrato mitológico de Hipómenes y Atalanta, que representó en su obra Rapelle toi, Barbara!, dando forma, así mismo, a un encuentro visual entre la performance (llevada a cabo por los actores de la composición), la fotografía (que tomó del momento) y la pintura (con la que intervino aquella imagen). Los tres medios, en comunión, serían vitales para los creadores de su generación, como también lo fue, aunque pudiera ser inesperado, el mundo clásico, eje de la muestra «Mitologías modernas: Ouka Leele & Co», que puede visitarse desde hoy en Alcalá 31 y que ha comisariado Julio Pérez Manzanares.
Esa artista y esa obra son el eje de una exhibición que, sin embargo, es ante todo coral y que hace convivir a algunos de nuestros pintores más significativos de los ochenta en torno a un templo rosa chicle, un tholos circular ocupado en su centro por las grabaciones de las entrevistas de los protagonistas con Paloma Chamorro en el programa La edad de oro; los más jóvenes podrán, así, familiarizarse con sus rostros y voces. Bárbara Allende ocupa la que sería cabecera de ese templo; tomó su nombre artístico del cómic de El Hortelano Europa Requiem, también en esta exhibición, y aquí podremos ver una panorámica breve de su carrera, un compendio de sus técnicas e intereses que hace hincapié en la vertiente más intelectual y menos espontánea de sus creaciones, hablemos de fotografías, de pinturas o de fotos en blanco y negro intervenidas.
Son varios sus autorretratos, que podremos relacionar con dos mitos muy presentes en el recorrido: el de Narciso, enamorado del suyo, y el de la hija del alfarero Butades de Sición, que habría dado origen al mismo arte de la pintura al trazar la silueta de su amante, a punto de partir. Veremos sus primeros dibujos de fines de los setenta, etapa en la que conoció a Ceesepe y El Hortelano y comenzó a prestar atención al cómic, el cine, las portadas de discos y a múltiples referencias callejeras, culturales y no, junto al peso de sus visitas a museos y galerías; de entonces data igualmente una de sus series más célebres, Peluquería, de aire surrealista y ligada a las nuevas técnicas apropiacionistas. La suya fue una mística doméstica, en expresión propia, en la que buscó probar que ciertos elementos de la vida cotidiana podían alcanzar una trascendencia clásica e incluso aliarse con claves barrocas.

Ouka Leele. Rapelle-toi, Bárbara, 1987

Mitologías modernas: Ouka Leele & Co. Sala Alcalá 31, 2026. Fotografía: Jonás Bel
Es posible que, si tenemos que pensar en un artista de entonces vinculado a la mitología, lo hagamos pronto en Carlos Franco, que ganó el concurso convocado para decorar la fachada de la Casa de la Panadería, en la Plaza Mayor de Madrid, de cara a la capitalidad cultural de esta ciudad en 1992, con una propuesta de esa temática. En su producción en conjunto tuvieron una influencia decisiva la literatura y la vertiente de los mitos clásicos más hondamente ligada al deseo y la sensualidad: con sus composiciones pretendía suscitar sensaciones múltiples, de ahí que llegara a incorporar dientes de vaca si quería aludir al rechinar mandibular derivado de los celos.
Asociado a la nueva figuración madrileña, su trabajo se abre a símbolos y sueños y destaca por su refinamiento clasicista y su complejidad narrativa frente a la continua mirada a los medios de comunicación y al aire de la calle de sus compañeros en la exposición. Tanto que, si no prestamos mucha atención a los detalles de sus figuras para la Casa de la Panadería -alguno de sus diseños ha llegado a Alcalá 31-, quizá no advirtamos en la lejanía que su artífice es nuestro contemporáneo.
Muchas de sus obras aún no han tenido punto final: continúa modificándolas décadas después.

Mitologías modernas: Ouka Leele & Co. Sala Alcalá 31, 2026. Fotografía: Jonás Bel
Quizá su contrapunto en la exhibición lo constituye Ceesepe (Carlos Sánchez Pérez), que bebió del cómic sucio, el fanzine y del lado más sórdido, incluso violento, del Madrid de la transición -las drogas en la exposición no aparecen con ninguna explicitud, pero están aquí y allá-. Este autor se hizo familiar para los lectores de publicaciones como El víbora, Star, Madriz o La luna de Madrid, y también supo privilegiar el pop frente al underground si había de poner carteles a films como La ley del deseo, de Almodóvar.
Su salto a la entonces llamada alta cultura llegó justo en los ochenta, tras una exposición suya en 1979 en la galería Buades; de hecho, fue uno de los autores más populares en las primeras ediciones de ARCO. Nunca abandonó del todo el estilo pulp y crudo, pero lo aplicó también a la reinterpretación de mitos y obras clásicas, en un ejercicio de hibridación con muchos frentes: cuando acudió a Nueva York, meca creativa entonces, planteó una versión, propia y portuaria, del Desayuno sobre la hierba de Manet.
Es raro escuchar el nombre de Ceesepe sin vincularlo al de El Hortelano (Alfonso Morera Ortiz), cuyos comienzos estuvieron igualmente hondamente ligados al underground, los fanzines y el cómic y que, como aquel, fue amigo muy cercano de Ouka Leele y García Alix y contactó con los círculos barceloneses de la contracultura. En su caso, esa rebeldía se conjugó con su querencia por los cuerpos celestes, la naturaleza y el lenguaje del neoexpresionismo o la llamada Bad Painting; llegó a rendir homenaje a los artistas románticos y Nueva York también formó parte de sus constelaciones míticas.

Mitologías modernas: Ouka Leele & Co. Sala Alcalá 31, 2026. Fotografía: Jonás Bel
Sigfrido Martín Begué culmina el plantel de artistas que habitan el templo rosa de la planta baja de Alcalá 31, y podrá ser una sorpresa para muchos. Fue uno de los autores más relevantes (y refinados) del momento, pese a haber caído en cierto olvido tras su muerte en 2010.
De hecho, para interpretar sus trabajos haremos bien en leer a Vasari y Alberti y en empaparnos de lo ocurrido en el terreno pictórico desde Duchamp, porque pintó a Pandora, Narciso, a Las Meninas convertidas en objetos extraídos del Gran Vidrio, a santa Lucía frente a una rueda de la visión o a la hija de Butades inmersa en escenas que remiten a una concepción de la pintura como pasión y a los Eros de Giulio Romano. Incluso hizo convivir, en una de sus telas, el clasicismo de los desnudos de Ingres y La fuente duchampiana, la figuración y el emblema del arte conceptual. Además, él también representó el relato de Hipómenes y Atalanta.

Mitologías modernas: Ouka Leele & Co. Sala Alcalá 31, 2026. Fotografía: Jonás Bel
En la planta superior de Alcalá 31 solemos contemplar piezas en formatos discretos, pero Pérez Manzanares ha elegido, prácticamente, hacer el ejercicio contrario en esta ocasión. Cada una de las dos galerías se dedica a mitologías abordadas desde sensibilidades hasta los ochenta infrarrepresentadas (las del homoerotismo, las mujeres artistas) y a la ciudad vista como símbolo o divertimento. Así, saldrán a nuestro paso asuntos clásicos e interiores de Pérez Villalta, uno de los autores de este momento que más miró a Grecia y Roma (a Narciso, Ganímedes y también a Velázquez, en su tratamiento del espacio en profundidad); el vivísimo Costus, popular pero hasta ahora poco analizado; Ana García Pan y su ciudad a la vez arqueológica y moderna; Julio Yuste y su Nueva York fálico; miradas al consumo entre lo pop y lo grecolatino de Miluca Sanz; las peculiarísimas visiones de Carlos Alcolea de Los borrachos y el pintor y la modelo, tamizadas por Hockney; Narciso atrapado en el remolino acuático, con templo griego al fondo, por Alfonso Albacete; estridencias postpop de Pablo Sicet; el homenaje a la Noche estrellada de Patricia Gadea o las reflexiones sobre la tarea del artista de Dis Berlín llevadas a lienzo.
El soriano culmina, precisamente, este montaje con un múltiple en pequeño formato que recuerda que la cultura visual desplegada en la exposición formó parte de un ambiente por todos conocido: no fue ajena ni distante al público de a pie, sino que en parte emanó de él.

Mitologías modernas: Ouka Leele & Co. Sala Alcalá 31, 2026. Fotografía: Jonás Bel
«Mitologías modernas: Ouka Leele & Co»
C/ Alcalá, 31
Madrid
Del 2 de julio al 18 de octubre de 2026