En su cuarta exposición con Xavier Hufkens, “Toile d’araignée”, el artista suizo Nicolas Party exhibe cinco grupos de obras distintos, cada uno ocupando una posición espacial y conceptual específica en las salas. Estructurada como una secuencia en lugar de atendiendo a una narrativa lineal, la muestra acentúa correspondencias visuales y temáticas, aunque, si bien algunos motivos son familiares, otros aparecen por primera vez.
En primer lugar, contemplaremos un conjunto inédito de pasteles inspirados en imágenes de Bruges-la-Morte (1892), del poeta y novelista belga Georges Rodenbach: se trata de una novela simbolista que destaca por incorporar fotografías a su texto. Mediante el recorte y la abstracción, Party desplaza el foco de la representación arquitectónica hacia la reflexión, donde el agua ocupa un papel central y transformador: las formas se disuelven, se difuminan y se vuelven amorfas. Los puentes, en cambio, funcionan como elementos estructurales estables que anclan las composiciones; ambos motivos poseen un peso simbólico.
El linaje cultural de la exposición se extiende desde la novela de Rodenbach hasta reinterpretaciones posteriores, como D’entre les morts, de Pierre Boileau y Thomas Narcejac, que a su vez sirvió de base para el film Vértigo (1958), de Alfred Hitchcock. En todas estas obras, los temas de la duplicación, la repetición y la indeterminación de la identidad cobran protagonismo. Esta genealogía estratificada da forma a “Toile d’araignée” en su conjunto, presentación en la que las imágenes se mantienen en suspenso —vitales pero inertes, visibles pero evanescentes— sugiriendo un mundo en el que las formas se construyen, disuelven y reinventan continuamente.

Nicolas Party. Trees, 2026