Vivian Alarcón

«Aude arderé», atrévete a arder, era el título de la muestra que, el pasado verano y en la Escat Gallery de Barcelona, nos ayudó a conocer a Vivian Alarcón, la artista que se suma a nuestros fichados esta semana. Coincidía con la última edición de Art Nou y constaba de piezas elaboradas con fuego, vidrio, textiles y elementos orgánicos con las que esta autora barcelonesa hacía referencia a la doble vertiente posible de los procesos de transformación: la material y la espiritual. Su lenguaje guardaba relación con el de pasadas tradiciones alquímicas y nos invitaba a contemplar los componentes físicos que integran sus trabajos en toda su riqueza significativa.

Alarcón, formada en Diseño de Moda, ya había presentado exhibiciones individuales en las salas barcelonesas Lab 36 y H2O y participado en otras colectivas en la Galería Nueva de Madrid, el Espai Caldes de Andorra y los barceloneses Casa Cupra y Emotere Studio. Además, hemos podido encontrarla, también este mismo año, en la feria SWAB, junto a Alba Fabre Sacristán y de la mano de Escat, y en 2024 la revista AD la seleccionó entre sus Best of España.

Se incorpora a esta sección porque queremos conocer mejor su uso de materiales muy diversos, del mencionado vidrio a la tela o las plumas, para crear con ellos obras con valor metafórico respecto a emociones y estados mentales, y también el peso de tradiciones espirituales diversas, incluso del esoterismo, en sus creaciones, que en definitiva nos proponen considerar lo material como manifestación posible de lo intangible. Lo hace, además, buscando la armonía: sus esculturas son delicadeza y refinamiento también en lo formal.

Vivian Alarcón. "Aude ardere". Escat Gallery, 2026. Fotografía: Eli Penya

Vivian Alarcón. «Aude ardere». Escat Gallery, 2026. Fotografía: Eli Penya

Sus inicios fueron algo más canónicos; los trabajos en tres dimensiones son relativamente recientes en la trayectoria de Vivian: Siempre he sido muy creativa y me expresaba a través de la ilustración y pintura. Vengo del mundo del diseño, pero hace unos años sentí que necesitaba profundizar en temas que me dieran oxígeno.

Estuve explorando y aprendiendo las técnicas del vidrio «en la sombra» durante unos tres o cuatro años, hasta que conseguí darle forma al lenguaje con el que me expreso hoy. Salí de la crisálida, como artista escultórica, hace casi dos años.

A la hora de hablarnos de los temas fundamentales en su andadura, se refiere esta autora barcelonesa a la química y la transmutación: Mi práctica está centrada en la investigación sobre la alquimia espiritual y sus doce fases de transformación, con la intención de algún día llegar a conseguir la máxima purificación posible, en la última fase. Espero poder vivir lo suficiente para poder desarrollarlo.

Para profanos (muchos lo somos), ahondaremos un poco en el concepto: no está claro si la alquimia espiritual (o hermética) es o no anterior a la física ni cuál de ellas originó la otra; en todo caso, se trata de una técnica empleada para refinarse en las dos mitades que nos componen: el físico y el espíritu. Hablamos de un proceso estructurado en etapas, como nos contaba, que a grandes rasgos se estructurarían en una para la crisis y el enfrentamiento de las propias sombras; otra de purificación, que llega tras asumir esas oscuridades y soltar patrones que limitan; y una de renacer, que entraña la madurez y la paz interior. Sus creaciones tienen que ver con esa evolución, potencialmente generadora de múltiples símbolos.

Elige Alarcón las técnicas más favorables para explorar estos procesos en cada caso, pero debemos hablar del vidrio y de la importancia del fuego, primitivo y siempre contemporáneo y transformador: Trabajo la escultura móvil y la instalación; encuentro que me puedo expresar mejor para darle cuerpo al alma, algo intangible, y representarla de manera que ocupe un espacio. También realizo obras de pared y performance muy efímeras; fugaces, ya que son con fuego.

Mi material principal es el vidrio trabajado con la técnica de flamework, con el vidrio soplado puedo retratar el alma. Y de mixed media -plumas naturales, hilo metalizado, acero, tejido y pan de plata- me ayudo para darle contexto y narrativa a las obras.

Cada pieza la realizo en mi estudio, la soplo y trabajo dentro del fuego, de la llama. Es una práctica muy meditativa, que incluso despierta una sensación ancestral que me cautiva. Poder trabajar un material con tanta personalidad me obliga a aprender y ejercitar la paciencia y el desapego, por ejemplo.

Sus referentes, efectivamente, no son puramente artísticos sino espirituales, y por eso, nada recientes: Las influencias en mi práctica vienen de tradiciones antiguas, que se remontan a los primeros siglos después de Cristo en Egipto y Grecia; ahí nace el hermetismo. Me nutro de la filosofía y la astronomía, además de guiarme consciente o inconscientemente por mi intuición, temporadas de introspección y silencio; y de recurrir a los sueños, es decir, a mi subconsciente.

Quizá queráis conocer en qué momento de su transformación se encuentra Alarcón: Ahora mismo estoy centrada en la primera fase del viaje de transformación alquímica. Se inicia con la calcinatio (calcinación), que representa el primer quemar, el inicio donde se deben eliminar las capas más superficiales del alma.

Del 8 al 11 de octubre presenté nuevas obras en SWAB Barcelona Art Fair, de la mano de mi galería en Barcelona, Escat Gallery. Ha sido una muestra en conjunto con otra artista Alba Fabré; ella pinta figurativo delicioso y pienso que ha sido una muy buena combinación de obras. He podido exhibir cuatro piezas, donde por primera vez he estado aplicando plata como mi nuevo material, para reflejar el mundo emocional. También en septiembre finalicé mi exhibición individual en Escat Gallery Trafalgar, formando parte del circuito de Art Nou.

Sus piezas, como vemos, tienen mucho de viaje personal, y alcanza en sus trabajos relaciones profundas entre los materiales, favorecidas por alusiones, habitualmente veladas, a la alquimia antigua. Frente a la inmediatez y la búsqueda de soluciones rápidas, Alarcón quiere recurrir a sabidurías remotas para comprender mejor nuestra propia naturaleza (y la de aquello que tenemos a nuestra alcance). Ese periodo de calcinación del que nos hablaba implica confiar en que puede aprenderse del fuego, que hará arder lo que es superficial y, por eso, sobrante. Su presencia fugaz implica trascendencia.

Conocedla mejor aquí: https://vivianalarcon.com/