Representaciones del paisaje lingüístico

Por Luis Guerra

La forma más extendida, sencilla y directa de representar el paisaje lingüístico es la fotografía. La facilidad con que los teléfonos móviles nos permiten obtener imágenes para ilustrar nuestros análisis ha hecho de la fotografía el modo más frecuente de evocar y reproducir las unidades de paisaje lingüístico que nos interesan. En este aspecto, las reflexiones que Kevin Lynch hacía en The Image of a City (1960) sobre la percepción de la ciudad de Boston por parte de sus habitantes, son perfectamente aplicables al estudioso del paisaje lingüístico urbano: al igual que aquellos, este recorre la ciudad concentrado en una cualidad visual concreta, a saber, en la “legibilidad” del paisaje urbano. Si para el bostoniano esta legibilidad consistía en identificar y agrupar fácilmente los distritos y las vías de comunicación dentro de una estructura global, para el sociolingüista la legibilidad radica en identificar y aislar las unidades de paisaje lingüístico en el continuo del escenario urbano. Como el habitante de Boston (y, por extensión, de cualquier ciudad), el sociolingüista se hace una imagen mental relativamente coherente y detallada de la ciudad que recorre, imagen producto de la interacción entre el yo y el espacio.

Otras formas de acceder a determinados paisajes lingüísticos, más allá de la captura directa de imágenes de las calles por las que transitamos, proceden de las representaciones de las realidades urbanas que hacen las diferentes artes. Me gustaría en lo que sigue detenerme en esta idea, en cómo se recrea el paisaje lingüístico en las diferentes manifestaciones artísticas. Ejemplificaré esta aproximación con dos ejemplos concretos: una selección de la obra pictórica de Amalia Avia y la novela de Antonio Muñoz Molina Un andar solitario entre la gente (2018).

El Japón en Los Ángeles, 1995. Óleo sobre tabla. Colección Familia Muñoz AviaAmalia Avia © VEGAP, Madrid 2022 Fotografía: Jesús Madriñan Exposición “El Japón en Los Ángeles. Los archivos de Amalia Avia” SALA ALCALÁ 31 23 septiembre 2022 – 15 enero 2023 Comisaria: Estrella de Diego

Amalia Avia. El Japón en Los Ángeles, 1995. Óleo sobre tabla. Colección Familia Muñoz Avia. Amalia Avia © VEGAP, Madrid 2022. Fotografía: Jesús Madriñan. Exposición “El Japón en Los Ángeles. Los archivos de Amalia Avia”, Sala Alcalá 31, 23 septiembre 2022 – 15 enero 2023. Comisaria: Estrella de Diego

Tradicionalmente situada en el grupo de los realistas madrileños, la obra de Amalia Avia, como ha explicado con detalle Estrella de Diego¹, no puede etiquetarse simplemente como realista. En su proceso creativo la fotografía (propia o ajena) desempeña una función determinante, pues la autora no copia directamente del natural, sino que parte de las imágenes fotográficas como modelo de sus cuadros, incorporando en esta traslación de lo “real” una mirada personal a la imagen capturada por la cámara. Una buena parte de su producción tiene como tema paisajes urbanos (por lo demás, predominantemente madrileños). En estos cuadros de exteriores las palabras, visibles en letreros, pintadas, rótulos o señales, tienen una presencia abundante, y permiten al estudioso recuperar unidades del paisaje lingüístico urbano de la ciudad en cuestión.

Como ha señalado su hijo Rodrigo Muñoz Avia, muy frecuentemente la función de estas palabras es evocar, con una mirada empática y compasiva, a los seres humanos (generalmente ausentes de los lienzos) que han dejado su huella en la ciudad, a través de sus oficios y quehaceres. Títulos como Calle de San Mateo (1974), Antigüedades Pedro López (1978), Bar Viva Madrid (1978) o El Japón en Los Ángeles (1995), por citar solo una muestra, a la vez que testimonio de las palabras presentes en el espacio público, remiten a los escenarios urbanos de décadas atrás, a las actividades y relaciones humanas que allí tenían lugar, y constituyen el testimonio de esa “urbanista del tiempo” (como la llama Estrella de Diego) que fue Amalia Avia.

Calle de San Mateo, 1974. Óleo sobre tabla. Colección Familia Muñoz AviaAmalia Avia © VEGAP, Madrid 2022 Fotografía: Jesús Madriñan Exposición “El Japón en Los Ángeles. Los archivos de Amalia Avia” SALA ALCALÁ 31 23 septiembre 2022 – 15 enero 2023 Comisaria: Estrella de Diego

Amalia Avia. Calle de San Mateo, 1974. Óleo sobre tabla. Colección Familia Muñoz Avia. © VEGAP, Madrid 2022. Fotografía: Jesús Madriñan. Exposición “El Japón en Los Ángeles. Los archivos de Amalia Avia”, Sala Alcalá 31, 23 septiembre 2022 – 15 enero 2023. Comisaria: Estrella de Diego

 

Un andar solitario entre la gente. Antonio Muñoz Molina

Antonio Muñoz Molina publicó Un andar solitario entre la gente en 2018. El libro nos presenta el recorrido de un caminante anónimo, que transita por la ciudad registrándolo todo, anotando todo aquello que lee y escucha a su paso. Además de documentar numerosas unidades de paisaje lingüístico, escrito y sonoro, Un andar es una novela sobre el paseante y la ciudad, sobre la caminata o el caminar como forma de conocimiento. El título reproduce el verso séptimo del soneto de Quevedo que comienza “Es hielo abrasador, es fuego helado”; verso que, a su vez, el poeta español tomó del soneto 81 de Luis de Camôes: “Amor (…) è um andar solitário entre a gente”. Versos sorprendentemente modernos, si tenemos en cuenta que el caminar solitario implica la existencia de la ciudad moderna (lo suficientemente grande, bien iluminada, hasta cierto punto segura, donde es poco probable que nos crucemos con personas conocidas).

La novela reflexiona sobre la mirada del que camina, es la respuesta concreta a la pregunta sobre cómo contar lo que acude de inmediato a nuestros ojos (y oídos) al pasear por la ciudad. Antonio Muñoz Molina concibe su relato como un collage (no solo conceptual, sino también material) que combina eslóganes, titulares de periódicos y versos de poemas, y en el que el ritmo de la escritura parece acompasarse al ritmo del caminar. Esta idea de collage se ha aplicado también de manera figurada a la ciudad moderna, pues permite describir el caos exterior de sus calles y la forma en que los estímulos acuden simultáneamente al paseante.

Los cuadros de Amalia Avia y la novela de Antonio Muñoz Molina nos ofrecen otra forma de asomarnos a las calles de las ciudades y a las palabras presentes en ellas, para, en un caso, evocar con empatía a los seres humanos que allí habitaron; y en otro, mostrar hasta qué punto “el ruido del capitalismo” privatiza la mirada del paseante.

 

¹Las referencias a Estrella de Diego y Rodrigo Muñoz Avia proceden de El Japón en Los Ángeles. Los archivos de Amalia Avia, catálogo de la exposición «El Japón en Los Ángeles», comisariada por Estrella de Diego, editado en Madrid por Turner y la Comunidad de Madrid en 2022. Asimismo, las imágenes utilizadas para ilustrar este texto formaban parte de esta misma exposición en la Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid, reseñada en masdearte.

 

Luis Guerra es doctor en Filología e investigador en comunicación y migraciones