Mercedes Mangrané

Si visitáis, antes del próximo 25 de julio, el espacio Fahrenheit madrileño, saldrá a vuestro encuentro la pintura de Mercedes Mangrané, nuestra fichada esta semana, junto a los trabajos de Laura Larraz. En esta exhibición, organizada junto a la Galería Marta Cervera, se plantean relaciones entre ambas, pero no basadas en la similitud, puesto que si la obra de la segunda se caracteriza por su vehemencia gestual y narrativa, la de nuestra artista se define por su mayor inclinación hacia lo íntimo y su atención a lo cotidiano. Sus trabajos nacen de la observación de fragmentos de lo real a veces desapercibidos, incluso de nuestro lado más débil, y nos invitan, a su vez, a una contemplación lenta, en la que detenerse en lo que se hace presente, pero también en las ausencias sugeridas y en las huellas del paso del tiempo.

Mangrané, que reside y trabaja en Barcelona, en un entorno que tiene relevancia en sus creaciones, se licenció en Bellas Artes en la UB, especializándose en pintura y vídeo, y en la Autónoma también de Barcelona cursó un máster en Cine Documental Creativo. Ha presentado con anterioridad muestras individuales en Lombardi—Kargl (Viena), Ana Mas Projects (en la capital catalana) y el Museo Patio Herreriano (Valladolid), y su participación en colectivas le ha llevado a centros como la Fundació Vila Casas barcelonesa, Kunstraum Lakeside. Klagenfurt (Viena), la Fundación Ma José Jove (A Coruña), el Centre d’Art Santa Mònica (Barcelona), Bòlit. Centre d’Art Contemporani (Girona) o la Artphilein Foundation (Lugano). Además, se ha sumado a citas como el Festival Punto de Vista de Pamplona o LOOP, de nuevo en Barcelona, y ha obtenido premios o becas de la Sala d’Art Jove, el Centre La Panera de Lleida, ICUB, Hangar y el Jardín Botánico de Barcelona, la Fundació Vilacasas, el Institut Ramon Llull o el Ayuntamiento de la Ciudad Condal (BCN CREA).

La artista se incorpora a esta sección porque queremos saber más de su trabajo en torno a lo próximo y cotidiano -incluso lo corporal y sensitivo-, tanto pictórico como en vídeo, atendiendo a las tensiones que pueden surgir en su aparente calma y haciendo uso, en ocasiones, de la ficción y de una mirada poética. A veces hace referencia a aquello que no siempre nos fue familiar pero hoy lo es, sin duda, como el consumo, las nuevas formas de ocio o nuestros deseos de seguridad y control.

Mercedes Mangrané. Recuerdo, 2026. Fahrenheit Madrid/ Galería Marta Cervera

Mercedes Mangrané. Patio interior, 2024. Fahrenheit Madrid/ Galería Marta Cervera

Mercedes Mangrané. Patio interior, 2024. Fahrenheit Madrid/ Galería Marta Cervera

Nos cuenta Mercedes que sus inicios creativos fueron tempranos. La intuición, su inclinación personal hacia determinados motivos, el trabajo en colaboración y el apoyo de algunas galerías fueron importantes en esos primeros años: Como pintora comencé muy joven y tuve suerte, fue tras acabar la licenciatura de Bellas Artes. Durante la carrera, hice un itinerario más centrado en el vídeo que en la pintura. Me puse a pintar, por así decirlo, el último año de carrera. Cuando fui a Londres de intercambio a la Universidad de Middlesex el tercer año, no toqué un pincel. En parte, esto fue lo que no me quemó las ganas de pintar, y de seguir con energía para encontrar un camino propio ilusionante.

Durante la carrera, las amistades con las que me rodeaba y el tipo de energía que colmaba los talleres en los que me había apuntado era de tono conceptual y muy desmaterializado. De ahí, en parte, que yo pospusiera las ganas de pintar como proyecto propio hasta el último curso, influenciada por las ganas de “formar parte” de aquello que por entonces era la norma. Quien pintaba, en ese momento, en el espacio donde yo me encontraba, solía ser algo mayor, venir “de fuera” o tener una gran convicción, algo que yo siempre sentía cerca pero a lo que me había negado por entonces, hasta que no pude más y me puse a ello. Y derivadas del estallido de esta olla a presión, me llegaron mis primeras oportunidades.

Sobre el inicio de mi trabajo artístico, pues depende de dónde ponga el pistoletazo de salida. He tenido dos inicios: uno muy joven (2011), más inconsciente, donde todavía me estaba conociendo y teniendo mis primeros encuentros con la pintura; y otro más maduro y consciente (2016). Pero el uno no llega sin el otro. Al salir de la universidad hice un máster en cine documental, lo que me llevó, entre otras cosas, a trabajar como editora de vídeo para varios artistas, galerías, proyectos institucionales y espacios de arte independientes. También trabajé un año en una galería de arte, alterné trabajos esporádicos como guía de arte, investigación artística, etc. Por entonces tenía mucha energía y me dejaba liar con facilidad, siempre que tuviera que ver con el arte.

Después estaba la parte galerística; hubo dos galerías nuevas que abrieron en Barcelona y que me propusieron exhibir. Una fue la Berger Gallery y otra fue la Cyan Gallery, ambas tuvieron una existencia breve. En la Cyan Gallery por entonces trabajaba el comisario Olivier Collet, a quien conocía por haber trabajado haciendo algún vídeo promocional para su proyecto de Homesession. Por entonces yo hacía una obra muy distinta a la de ahora, de tipo figurativo, muy naïve, que partía de la traducción y la selección de fragmentos de fotografías propias y ajenas que iba guardando, donde la factura pictórica era de alguna forma “pobre” y plana, desde una sencillez que creo que todavía sigue ahí. Casi siempre buscaba motivos que partían de la extrañeza ante objetos que no acababa de entender, pero con los que sentía una conexión, espacios que me resonaban en la violencia de su encierro o artificialidad y que iban ligados a las paradojas de la vida contemporánea, o figuras que simplemente se prestaban a ser pintadas y que “me daban ganas”. De alguna forma descodificaba desde la pintura y generaba asociaciones entre las pinturas, como en una constelación. De esa época, el pequeño formato es lo único que perdura.

En 2015 compartía taller en el barrio de Gràcia con antiguos compañeros de la universidad: Jan Monclús, Marc Badia y el ilustrador Pol Montserrat. Fue allí cuando me llegó la propuesta del comisario David Armengol de participar en una colectiva itinerante, “Caminar sobre el hielo”, que pasaría por Ars Santamónica, Can Palauet en Mataró, el Bòlit Girona, etc. Me pilló pintando suelos de gimnasios, explorando con la espátula, aprendiendo a decantar la materia y haciendo un trabajo con reservas, algo contenido, con unos colores saturados y artificiales. Esta exposición facilitó que se amplificara el interés por mi obra, llegándome una propuesta del comisario Frederic Montornés, quien me recomendó que presentara mi dossier a la galería Ana Mas Projects en el marco del festival de Art Nou 2016. Allí fue mi primera individual, titulada “Recompensa”, donde ya era más consciente de mi interés por la sensualidad de la pintura en relación con el sentir del cuerpo.

Por entonces cambié de ese taller compartido a tener mi primer taller propio en Hangar.org, donde entré por convocatoria, como residente en modalidad de larga duración, hasta el 2019. Cuando acabé, me mudé al espacio compartido Entresol 1a, en el Edifici Freixas en l’Hospitalet. Y tras un año ahí me mudé a un taller en el barrio de Horta, donde todavía sigo.

Y, ya en la actualidad, la historia de mi relación con las galerías sigue en marcha. En 2019 conocí, en la feria Artissima en Turín, a Inés Lombardi, galerista de Lombardi–Kargl (por entonces Georg Kargl), ubicada en Viena, y es con ella con quien he seguido el camino. En 2021 realicé mi última individual, titulada “Parche”, en Ana Mas Projects.

Recientemente, en la última edición de ARCO, Inés Lombardi me comenta el interés que manifiestan la galerista Marta Cervera y su socia Valeria Aresti (Fahrenheit Madrid) por mi obra, y me anima a exponer con ellas en Madrid. De ahí mi exposición actual junto a Laura Larraz en el espacio de Marta Cervera/Fahrenheit Madrid, en la calle Justiniano, 8.

Mercedes Mangrané. Dissipation. Lombardi–Kargl, Viena, 2025

Mercedes Mangrané. Gravities. Georg Kargl Fine Arts, Viena, 2023

Mercedes Mangrané. Quitamiedos (Ronda de Dalt series), 2023

Mercedes Mangrané. Lipsanoteca I, 2022. Serie Gravities

Mercedes Mangrané. Lipsanoteca I, 2022

Al margen de su querencia por lo cotidiano, cada vez cobra mayor fuerza en la obra de Mangrané la investigación en las posibilidades que le ofrecen la pintura y el vídeo como lenguajes, en última instancia, emanados del cuerpo. Paulatinamente sus procesos y el trabajo del ojo ganan en importancia: Cada vez cobra más presencia mi forma de perseguir los lenguajes de la propia pintura y los juegos que se dan en ella desde la búsqueda en los modos de aflorar las sensaciones que se dan en mi cuerpo y aquello que lo atraviesa. Por un lado, me interesa el encuentro desde el choque, lidiar con las presiones internas, la superficie, los quiebres, el cubrir y dejar transpirar, desde un interés epidérmico si se quiere. Por otro lado, está el interés también geológico que se contagia de mi interés por el fenómeno de la erosión, el desgaste natural del devenir vital. Después se cruzan pulsiones más anecdóticas, donde desde la libertad del propio hacer busco poner en diálogo las pinturas, generar series, ritmos, familiaridades; en definitiva, generar sentido desde algo que a priori no lo tiene.

Hay en mi obra violencia, contención y desborde. Trato de lidiar con esta dinámica de ocultación, sedimentación, fricción, apertura… Para mí, la “forma” de hacer, el “cómo”, es lo más importante.

Desde el vídeo persigo que sucedan cosas, aprender del otro, generar empatía. Es un pretexto para salir “afuera” después de pasar periodos en los que estoy más bien aislada pintando. Aunque es una pequeña mentirijilla, porque una nunca se puede escapar del “adentro”. La edición es para mí también lo más importante del proceso y en lo que más confío. Es allí donde puedo generar la ilusión de que las cosas fluyen; a veces es una sorpresa ver que esas conexiones estaban allí contenidas a la hora de poner el “ojo” y que las desatas en la edición. También es una práctica algo geológica, formada por capas que se desplazan, chocan, se mueven, friccionan, para solidificarse en el vídeo o película final.

Mercedes Mangrané. Proyección VIII, 2024

Mercedes Mangrané. Proyección VIII, 2024

Las técnicas que emplea, en el ámbito pictórico, son las que mejor permiten a Mangrané atender y desplegar esas tensiones que aprecia en esta disciplina, y en su mismo entorno, y desenvolverse con la materialidad de los pigmentos. En sus lienzos es muy importante la fisicidad: Trabajo con óleo sobre tela de pequeño formato. Esto me permite una relación tensionada con mi cuerpo, desde donde practicar el desborde, lo contenido y lo prieto. Me interesa concentrar, más que dispersar. En esa pequeña parcela libero tensiones y temblores que van más allá del formato. Al exponer, los cuadros necesitan espacio.

El amarre de la pintura a la tela, la forma de decantar con espátulas de mediana medida, me permite un mejor “agarre” y control de las sutilezas a la hora de generar degradados, interacciones entre la vibración armónica del color. Necesito que la tela soporte la pintura, que tenga “agarre” y a la vez permita el trabajo de capas y pesos.

Con el óleo puedo explorar la materialidad y memoria en la piel de ésta cuando la someto a cortes, interrupciones, deformaciones. Puedo jugar con el brillo o matificarlo. Explorar la tactilidad y el gusto (ojalá). Me permite también moverme entre la abstracción y la referencia.

Mercedes Mangrané. Permanecer. Serie Resta, 2023

Mercedes Mangrané. Permanecer. Serie Resta, 2023

Mercedes Mangrané. Permanecer VI, 2023. Serie Resta

Mercedes Mangrané. Permanecer VI, 2023. Serie Resta

Mercedes Mangrané. Permanecer II, 2023. Serie Resta

Mercedes Mangrané. Permanecer II, 2023. Serie Resta

Sus referentes son, en primer lugar, los vitales, la observación de lo pequeño y la conciencia de nuestra fragilidad. En el terreno artístico, menciona a autores que han trabajado atendiendo a lo cercano y a las sensaciones que suscita la evidencia de la materia sobre la tela; también a escritores y cineastas: La influencia parte de ingredientes básicos que todos tenemos; de la vida, de la observación y del sentir, cuyas pulsiones van variando. Pongo especial atención en aquello que habla de la herida, de la vulnerabilidad, de la opresión y de la liberación. Por poner un ejemplo cotidiano, el hecho de vivir en la ciudad, ubicada en una zona donde el bosque y los muros de hormigón están muy presentes, tiene un peso en mi imaginario cotidiano en los últimos años.

Me paso el día en la Ronda de Dalt, donde llevo diez años viviendo. Es el entorno que uso para coger el bus e ir al taller, a trabajar a la universidad, a la escuela de mi hija, al metro para ir al centro. Vivo en lo que era la buhardilla de la casa familiar de mis abuelos paternos, en un interior pequeño pero luminoso, con el techo bajo, a dos aguas, pero con un gran jardín que hace de barrera psicológica para con una de las vías rápidas más transitadas de acceso vial a Barcelona. La conexión y progresión bosque-ciudad que en un pasado había tenido la zona no llegué a vivirla, al verse interrumpida con las obras de hormigón de la Ronda, pero esa antigua conexión es algo que percibo en mis recorridos diarios y que de alguna manera me hace poner atención en esta amputación.

Por poner un ejemplo pictórico, lo que me influencia es ecléctico en estilo y forma; bebo de fuentes diversas, de Jean Fautrier, Jacques Coullon, Nicolas de Staël, Ràfols-Casamada, Eleonore Koch, Vieira da Silva, Giorgio Morandi, Forrest Bess, Etel Adnan, Heidi Hahn, Moira Dryer o Mattias Weischer. Otras fuentes proceden de sensaciones que encuentro en las lecturas de ensayo, literatura o poesía, con Marguerite Yourcenar, Kurt Vonnegut, J.D.Salinger, Gaston Bachelard, Takuboku, D.H Lawrence, Federico García Lorca, Jaime Gil de Biedma, Gabriel García Márquez, Virginia Woolf, Boris Groys, etc. El cine de Claire Denis, Rainer Werner Fassbinder, John Cassavetes, Abbas Kiarostami, Bruno Dumont…

Mercedes Mangrané. Desaparición (dorada), 2025. Serie Dissipation

Mercedes Mangrané. Desaparición (dorada), 2025. Serie Dissipation

Mercedes Mangrané. Desaparición (dorada), 2025. Serie Dissipation

Enlaza Mercedes sus principales proyectos hasta ahora a sus exposiciones, en las que ha ahondado en esas vivencias urbanas de las que nos hablaba, en las opciones de la pintura para salir al encuentro del espectador o en sus posibilidades de hacer patente lo visible y lo invisible: Si por proyectos principales se entienden exposiciones individuales, hasta ahora he realizado una institucional en Patio Herreriano, titulada “Asir” (2019), dos individuales en la Galería Lombardi–Kargl, Viena (Dissipation, 2025; Drainage systems 2021) y otras dos con Ana Mas Projects, Barcelona (Recompensa, 2016; Parche, 2021).

En las exposiciones en el contexto de Viena he mostrado obras que dialogan con la experiencia urbana (Drainage systems, 2020), en la búsqueda de mechinales y tipologías de sistemas de drenajes en la arquitectura, como pequeños dispositivos que permiten el fluir de la materia traspasando los muros para evitar su colapso; en “Dissipation” (2025) me acerco a la experiencia más geológica, partiendo de la influencia de tratar de cerca con expertos en la prevención de riesgos naturales y entrópicos, donde el fluir de la naturaleza también está presente, pero leído como desastre desde el prisma humano. En esta exposición experimenté mis primeras instalaciones escultóricas in situ, con piezas de yeso y acuarela elaboradas directamente sobre la pared, practicando el desborde y el peso, así como con piezas sueltas, otras series de pinturas al óleo y esculturas cerámicas esmaltadas evocando “presas” que resbalaran.

Mercedes Mangrané. Huecos II, 2025. Serie Dissipation

Mercedes Mangrané. Huecos II, 2025. Serie Dissipation

Mercedes Mangrané. Huecos I, 2025. Serie Dissipation

Mercedes Mangrané. Huecos I, 2025. Serie Dissipation

Mercedes Mangrané. Dissipation (3 figures), 2025. Serie Dissipation

Mercedes Mangrané. Dissipation (3 figures), 2025. Serie Dissipation

Con “Parche”(2021), en Ana Mas Projects, Barcelona, expuse una serie de pinturas y fotografías tomadas con el móvil que desplegaban relaciones en torno a aperturas selladas y temblores en superficies; en “Recompensa”, hice una constelación de obras pictóricas sobre elementos del gimnasio, barras de apoyo y esterillas, acompañadas de unos vídeos voyeurísticos de gente haciendo ejercicio físico en espacios públicos y privados, filmados con el móvil y reproducidos también en móviles.

En Patio Herreriano (2019) pude visualizar por vez primera cómo jugar con los ritmos de las pinturas en un gran espacio, la sala 9, y dar valor a esa espacialidad que requiere la obra para ser vista y transitada. En “Asir” mostré una serie de pinturas que tenían que ver con el quiebre de la superficie, desde los efectos del cristal roto, el suelo, etc., desde una factura serena.

Otros proyectos significativos que he realizado han sido «Sonographies» (2022), en la feria Spark de Viena, donde mostré unas pinturas basadas en la abstracción imaginativa de ecografías, volviendo al interés por hacer visible aquello somático del cuerpo e invisible; y, respecto a otros proyectos de naturaleza más interdisciplinar y experimental, que han sido ya hace un tiempo, destacaría una instalación pictórica site-specific de gran formato sobre el Pont de’n Jordà en el Hospitalet, que partía de las transformaciones en el paisaje urbano derivadas de la construcción y la especulación inmobiliaria (Pandere, 2019); o el proyecto “Flirteo”, en el Jardín Botánico de Barcelona para la Noche de los Museos, en el que proyecté un vídeo site-specific fimado en el parque y en las inmediaciones de mi casa, y coloqué un conjunto de cartelas luminosas, con textos extraídos de lecturas miasmáticas e higienistas del siglo XIX, interfiriendo en el recorrido del parque y su flora e invitando a una soprano a cantar un lied de Schubert (Des Müllers Blumen) en el estanque donde las ranas macho croaban para aparearse.

Además de su actual exposición madrileña, próximamente la encontraremos en París y no deberíamos tardar en tener cerca su primer largo: Recientemente he realizado mi primer largometraje documental, titulado “Riesgos naturales” (2026), en el que me acerco al campo de la prevención de los riesgos naturales y antrópicos, focalizando mi interés en los casos de prevención de desprendimientos rocosos, motivada por la pregunta en torno a lo que nos sostiene o sostenemos, la relación con la búsqueda de seguridad. Para ello he entrevistado a varios profesionales del campo científico (geología, geomática, ingeniería civil, etc.) que de por sí ya tienen una visión más allá de lo humano, donde la finitud es pensada de una forma distinta, la noción del tiempo siempre está mucho más allá de la propia existencia… Son muy filósofas y filósofos y, por ello, de entrada su intervención es ya poética, imaginativa y creativa.

Esta también es una película atravesada por la experiencia de la maternidad, donde las ideas de control y cuidado resuenan en distintos parajes y que le da una pátina psicológica a la obra. El 2 de julio se proyectó en el auditorio del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya, con una charla posterior titulada “Geopeligros y arte”, con distintos ponentes del ámbito del ICGC y participantes del documental; fue un experimento muy interesante. La película funciona como un catalizador de intereses cruzados, y es un dispositivo para que sucedan encuentros entre ámbitos, visiones, sinergias y diálogo.

Hace muy poco me han notificado que la película ha entrado a formar parte del catálogo de vídeo de la distribuidora Hamaca, donde la envié por convocatoria, por lo que estoy ilusionada de que pueda activar un poco de movimiento y diálogo, usándola como detonante en otros contextos.

Actualmente también estoy mostrando una serie de pinturas que tienen que ver con este imaginario en torno a las fuerzas geológicas cruzadas con lo somático, en la galería Marta Cervera/Fahrenheit Madrid, en la calle Justiniano, 8. Ésta es una exposición que comparto con Laura Larraz. Nuestras pinturas conviven, desde su diferencia, en un espacio donde se libran distintas batallas pictóricas.

Por último, también estoy preparando en mi taller una serie de pinturas que irán, junto a la Galería Lombardi Kargl, a una feria en Paris este otoño.

Podemos seguir los pasos de Mercedes aquí: http://www.mercedesmangrane.com/

Mercedes Mangrané. Blindada VI, 2026. Fahrenheit Madrid/ Galería Marta Cervera

Mercedes Mangrané. Blindada VI, 2026. Fahrenheit Madrid/ Galería Marta Cervera

Mercedes Mangrané. Movimiento precursor II, 2026. Fahrenheit Madrid/ Galería Marta Cervera

Mercedes Mangrané. Movimiento precursor II, 2026. Fahrenheit Madrid/ Galería Marta Cervera