De García Ibáñez a sus maestros

La Fundación Bancaja repasa la trayectoria del artista almeriense

Valencia,  25/09/2026

Los géneros clásicos de la pintura y la relación con sus propios referentes vertebran la muestra monográfica que, desde hoy, la Fundación Bancaja valenciana dedica al artista Andrés García Ibáñez. Consta de cerca de ochenta obras datadas desde los inicios de su carrera, a mediados de los noventa, hasta este mismo año y en algunos casos inéditas para el público, y de once composiciones de tótems de la figuración que el autor de Olula del Río considera sus maestros: Francisco de Goya, Joaquín Sorolla, Antonio López, Ignacio Zuloaga y Juan Valdés Leal.

Efectivamente, la producción de García Ibáñez toma sus raíces de la tradición realista en España, muy diversa -ha pasado por la representación de alegorías, la metapintura, la crítica deformante o el naturalismo-, y así queda de manifiesto en esta antología que se vertebra en cuatro secciones, comenzando por la dedicada a Los géneros tradicionales, donde contemplaremos retratos, paisajes y bodegones que enlazan al artista de Olula del Río con el pasado fecundo de la figuración. Se caracterizan por su cuidado del dibujo, su vigor y una pincelada expresiva y fluida que nos hará recordar la noción de veta brava que manejó Lafuente Ferrari: si nos fijamos en los retratos no se trata de encargos, en la mayoría de las ocasiones, sino de piezas brindadas a familiares y amigos en las que se desea acometer una actualización de esta tipología sin caer en la retórica y manteniendo el naturalismo estricto.

El capítulo Mito y alegoría contiene, a su vez, lecturas de asuntos mitológicos clásicos que llevó a cabo Ibáñez en su juventud, a veces en grandes formatos, y piezas posteriores en las que los símbolos y una revisión particular de obras emblemáticas de la historia del arte sirven al pintor para adentrarse, una vez más, en la naturaleza humana y sus pasiones. Para García Ibáñez este asunto ha sido motor y casi obsesión, evolucionando en estas imágenes desde una mirada desacralizada de los mitos de herencia velazqueña (La infancia de Baco, El jardín de las Bacantes) hasta una estética neobarroca abierta a la transgresión (patente en La Muerte de Dios, sus series sobre Venecia o la Minotauromaquia). Tiende el almeriense a la plasmación de ejercicios metapictóricos basados en obras clásicas, introduciendo en ellas interpretaciones personales ligadas a la ironía o la sátira.

Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español. Fundación Bancaja, Valencia

Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español. Fundación Bancaja, Valencia

Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español. Fundación Bancaja, Valencia

Otra de las presencias recurrentes en el trabajo de García Ibáñez desde su formación ha sido la de Beethoven, cuya obra lo acompañó sobre todo en su tiempo universitario. Al alemán le ha dedicado diversas series, empezando por la temprana y ambiciosa Una aproximación emocional a la obra de Ludwig van Beethoven, en la que ideaba paralelismos entre sus propias experiencias vitales y creativas y las del autor de Fidelio.

En estos lienzos el pintor recreó escenas de su vida relacionándolas, casi con ideación romántica, con melodías de Beethoven que inspiraron su realización; algunas de estas telas han sido punto de partida para el estudio de los lazos posibles entre la música y la pintura en nuestra época.

Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español. Fundación Bancaja, Valencia

Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español. Fundación Bancaja, Valencia

La sección que cierra el recorrido profundiza en la amistad entre García Ibáñez y Antonio López, que comenzó hace dos décadas y que ha tenido, también, derivas artísticas. Los dos han cultivado juntos el paisaje del natural, especialmente en parajes de Almería y Granada, y examinando las composiciones de uno y otro podremos detectar lo que une y distancia a cada autor realista. Además, han firmado conjuntamente algunos trabajos, sobre todo esculturas, entre ellas los retratos de los reyes Felipe VI y Letizia, fundidos en bronce por encargo de la Diputación de Almería para el nuevo Museo del Realismo Español Contemporáneo (MUREC), o el dedicado a Francisco de Goya, que se expone desde el año pasado frente a la casa natal del pintor aragonés en Fuendetodos.

Los dos imparten, igualmente al alimón, varios cursos y talleres de pintura del natural, entre ellos el de realismo y figuración de Olula del Río desde hace más de una década. En esa localidad, García Ibáñez diseñó, como arquitecto, su Ciudad de la Cultura y a iniciativa de López y García Ibáñez se abrió hace dos años, en Almería capital, el mencionado MUREC, gestionado por la Fundación Ibáñez Cosentino.

Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español. Fundación Bancaja, Valencia

 

 

«Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español»

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Plaza de Tetuán, 23

Valencia

Del 25 de septiembre de 2026 al 10 de enero de 2027