La actual sede del Museo de Arte Moderno ocupa un viejo edificio reciclado que funcionó como depósito de tabaco.
El Museo alberga colecciones propias que dan lugar a variadas expresiones artísticas -concretistas, informalistas, neofigurativos- en formatos que abarcan desde la pintura en tela hasta grabados, esculturas, instalaciones, fotografía y diseño gráfico.