Más conocido por su faceta literaria que por la artística, el éxito de sus novelas El hombre salvaje y La Montaña del alma le valió la concesión del Premio Nobel de Literatura en el año 2000. Vetado por el Gobierno chino, reside en París desde 1987 y como pintor ha expuesto sus obras en importantes centros internacionales como el MNCARS, la Fundación Nobel o el Museo de Arte Moderno de Estocolmo. Realiza sus trabajos con tinta china y empleando como soporte pequeños pliegues de papel de arroz, en ocasiones dispuestos sobre grandes lienzos. Su gran conocimiento del arte occidental le ha llevado a procurar introducir la profundidad en sus obras y a indagar en los posibilidades expresivas de la materia pictórica y del color negro, omnipresente en su producción. Moviéndose sutilmente entre la abstracción y la figuración, refleja sensaciones, fenómenos naturales o incluso su propia visión de la actualidad.