Construye su producción sobre sus propias percepciones y experiencias, siendo sus obras arquitecturas de recuerdos que remiten al mundo de la memoria o mapas y cartografías que trazan y miden estados de ánimo y que introducen al espectador en el universo personal de la artista. Sus trabajos ponen así mismo en tela de juicio conceptos contrarios como lo natural y lo artificial, lo construido y lo destruido, lo físico y lo mental o la realidad y el deseo. De Miguel ha mostrado su obra en el MUSAC, la Sala Alcalá 31, La Casa Encendida o las ferias ARCO y FORO SUR.